Cómo configurar un entorno de escritorio ligero en distribuciones Ubuntu

  • Elegir un entorno de escritorio ligero (LXDE, Xfce, LXQt) mejora notablemente el rendimiento de Ubuntu en equipos con poca RAM.
  • Ubuntu permite instalar y alternar fácilmente múltiples escritorios y hasta crear un entorno personalizado combinando gestor de ventanas, panel y gestor de archivos.
  • Para escritorio remoto con X2GO, optar por XFCE, LXDE o Fluxbox reduce el consumo de memoria sin perder funcionalidad básica.
  • La modularidad de Linux permite afinar cada componente gráfico, equilibrando estética, consumo y estabilidad según las necesidades del usuario.

Cómo configurar un entorno de escritorio ligero en distribuciones Ubuntu

Usar Ubuntu en un equipo con poca memoria RAM o un procesador veterano puede ser un pequeño drama: abres cuatro pestañas del navegador y el sistema ya está jadeando. La buena noticia es que no estás obligado a convivir con un escritorio pesado; en Linux puedes montar un entorno gráfico mucho más ligero y adaptado a tu hardware sin renunciar a la comodidad.

En esta guía vamos a ver, con todo lujo de detalles, cómo configurar un entorno de escritorio ligero en distribuciones Ubuntu (y derivadas basadas en Debian) usando escritorios como LXDE, LXQt o Xfce, además de otras alternativas. Verás también cómo saber qué escritorio usas, cómo personalizarlo, cómo crear tu propio entorno desde cero combinando componentes sueltos y qué escritorio encaja mejor según tu caso.

Qué es un entorno de escritorio y por qué importa en Ubuntu

En Linux, el entorno de escritorio es el conjunto de paneles, menús, fondos, iconos y pequeñas utilidades que conforman la experiencia visual que ves al iniciar sesión: la barra de tareas, el área de notificación, el menú de aplicaciones, los diálogos de apagado, etc.

Sobre esa base gráfica se apoyan también los atajos de teclado para cambiar de ventana, los salvapantallas, los applets de bandeja (iconos de red, batería, volumen) y buena parte de la configuración visual del sistema. El entorno de escritorio se apoya a su vez en un gestor de ventanas (que dibuja las barras de título, bordes y permite mover/redimensionar las ventanas) y en el sistema de ventanas X (o Wayland en entornos más modernos).

Durante muchos años, en los PC se trabajaba casi exclusivamente en modo texto con línea de comandos. Las interfaces gráficas llegaron para simplificar la vida al usuario medio: arrastrar archivos con el ratón, abrir menús contextuales, cambiar fondos de pantalla… En Linux pasó exactamente lo mismo, y hoy tenemos una enorme cantidad de escritorios para elegir.

Esa variedad es una ventaja (hay algo para cada gusto y hardware), pero también un lío: no todos los usuarios saben qué escritorio están usando en su Ubuntu, ni cuál es el más adecuado para un equipo con 4 GB de RAM o menos. Elegir bien es clave si quieres un sistema fluido, sobre todo en escritorios remotos o en máquinas con recursos justitos.

Cómo saber qué entorno de escritorio estás usando ahora

Antes de cambiar nada conviene saber qué escritorio tienes instalado en tu Ubuntu. Hay varios métodos sencillos para identificar el entorno de escritorio actual sin complicarte demasiado.

La forma más directa es consultar la variable de entorno XDG_CURRENT_DESKTOP desde un terminal. Abre una consola y escribe:

echo $XDG_CURRENT_DESKTOP

Este comando devuelve una cadena con el nombre del escritorio actual, como GNOME, KDE, XFCE, LXQt, Unity o similar. Es la manera más rápida y clara de salir de dudas, y suele funcionar en prácticamente todas las distribuciones modernas.

Otra opción es listar los binarios de sesión gráfica instalados en el sistema, que suelen terminar en -session. Para ello, ejecuta:

ls /usr/bin/*-session

En esa lista verás ejecutables como gnome-session, startkde, startlxqt, xfce4-session, etc. No te dice cuál tienes activo en ese momento, pero sí qué escritorios hay disponibles en tu equipo.

Si prefieres algo más visual, puedes instalar utilidades como neofetch, que muestran en un vistazo el escritorio, la distribución, el kernel y otros datos del sistema. Y, por último, siempre puedes acudir al apartado de “Acerca de” o “Información del sistema” dentro de la configuración gráfica, aunque la ubicación exacta de ese panel cambia según la distro y el escritorio, lo que a veces complica localizarlo.

Escritorios ligeros y pesados en Ubuntu: panorama general

En el ecosistema Linux encontramos desde escritorios completos y vistosos pero tragones hasta entornos espartanos que vuelan incluso en ordenadores de hace más de una década. Entender esta diferencia te ayudará a elegir qué instalar en tu Ubuntu.

Los grandes clásicos son GNOME y KDE Plasma, que ofrecen una experiencia muy pulida, moderna y cargada de funciones. En el otro extremo, tienes opciones como LXDE, LXQt, Xfce, Fluxbox o entornos muy minimalistas que priorizan el rendimiento por encima de los efectos visuales.

Entre medias aparecen propuestas como Mate, Cinnamon, Budgie, Unity o Pantheon, que combinan un buen aspecto con un consumo moderado de recursos. Todos ellos se pueden instalar en Ubuntu usando los repositorios oficiales, o bien recurriendo a sabores derivados como Xubuntu (Xfce) o Lubuntu (LXQt).

Otro punto importante es que, aunque cambies de escritorio, puedes seguir usando prácticamente todas las aplicaciones de siempre: Firefox, LibreOffice, clientes de mensajería, Wine, etc. El escritorio marca la “piel” del sistema, no las apps que puedes ejecutar.

Y si ninguna opción terminara de convencerte, siempre puedes dar un paso más y montar tu propio entorno de escritorio personalizado, combinando gestor de ventanas, panel, gestor de archivos y utilidades ligeras. Lo veremos más adelante, porque es una forma potente de exprimir equipos con pocos recursos.

Instalar escritorios ligeros en Ubuntu: LXDE, Xfce y LXQt

Si tu objetivo es que Ubuntu vaya lo más suelto posible en una máquina con 4 GB de RAM o menos, los tres nombres clave son LXDE, Xfce y LXQt. Vamos a ver cómo instalarlos y qué ofrece cada uno.

Instalar el escritorio LXDE en Ubuntu

LXDE (Lightweight X11 Desktop Environment) es un escritorio muy rápido, sobrio y con un uso mínimo de memoria. Está pensado para PCs con unos cuantos años a sus espaldas, donde GNOME o KDE se sienten demasiado pesados.

Antes de instalarlo, es recomendable actualizar la lista de paquetes y el sistema completo desde la terminal:

sudo apt update
sudo apt upgrade

Una vez tengas el sistema al día, instala LXDE con:

sudo apt install lxde

El sistema te mostrará un buen puñado de paquetes nuevos: bibliotecas, panel, gestor de archivos, terminal, etc. Es normal, estás incorporando todo un entorno de escritorio. Durante el proceso, en algún momento te pedirá elegir un gestor de sesiones (display manager), normalmente entre gdm3, lightdm u otro similar; puedes quedarte con el actual o cambiar si quieres algo más ligero como lightdm.

Al terminar la instalación, basta con cerrar la sesión actual, volver a la pantalla de inicio de sesión y, en el selector de escritorios (normalmente un icono junto al campo de contraseña), elegir LXDE. A partir de ahí, notarás un entorno sencillo, con menú clásico, panel inferior y aplicaciones como PCManFM, LXTerminal, LXPanel y compañía.

Instalar el escritorio Xfce en Ubuntu

Xfce es probablemente el escritorio ligero más popular en el mundo Linux: equilibra muy bien consumo de recursos, estética y funcionalidades. Es la base de Xubuntu, una de las variantes oficiales de Ubuntu.

Siguiendo la misma lógica que antes, actualiza repositorios y sistema antes de instalarlo:

sudo apt update
sudo apt upgrade

Para añadir Xfce a tu instalación de Ubuntu puedes optar por dos rutas: instalar solo el entorno o tirar del metapaquete de Xubuntu para tener un sistema más completo. La opción habitual y más sencilla para un escritorio “a lo Xubuntu” es:

sudo apt install xubuntu-desktop

Este metapaquete instalará Xfce junto con temas, fondos, aplicaciones preconfiguradas y otros detalles característicos de Xubuntu. Igualmente se te pedirá seleccionar el gestor de sesiones si hay varios disponibles; puedes quedarte con el que uses ahora u optar por lightdm, que suele ir muy bien con Xfce.

Cuando termine la instalación, cierra sesión y en la pantalla de login elige Xfce o Xubuntu en el selector de sesión. Verás un escritorio con panel, menú de aplicaciones, área de notificación y gestor de archivos Thunar, que consume pocos recursos y es muy fácil de usar.

Instalar LXQt desde Ubuntu (Lubuntu)

LXQt es, por así decirlo, el heredero moderno y en Qt de LXDE. Ambos proyectos comparten creador (Hong Jen Yee), y aunque LXDE no ha desaparecido, la atención se ha ido desplazando hacia LXQt, hasta el punto de que Lubuntu abandonó LXDE para pasarse a LXQt hace ya varias versiones.

Para instalar LXQt en Ubuntu de forma cómoda, lo más directo es utilizar el metapaquete de Lubuntu, que te deja el sistema prácticamente como si hubieras instalado Lubuntu desde cero, pero sobre tu Ubuntu actual. Primero, de nuevo, actualiza el sistema:

sudo apt update
sudo apt upgrade

Y a continuación instala el escritorio LXQt de Lubuntu con:

sudo apt install lubuntu-desktop

El proceso será similar al de los otros entornos: se descargarán multitud de paquetes, se pedirá elegir gestor de sesiones y, una vez finalizado, podrás cerrar sesión y escoger LXQt/Lubuntu en la pantalla de login. Te encontrarás con un escritorio muy ligero, con panel, menú tipo Lubuntu, gestor de archivos pcmanfm-qt y un conjunto de utilidades diseñadas para consumir muy poco.

Actualizar LXQt a versiones más nuevas con el repositorio Backports

Si te engancha LXQt y quieres tener sus versiones más recientes sin esperar al siguiente ciclo de Ubuntu, puedes recurrir al repositorio Backports de Lubuntu, similar a los backports de KDE en Kubuntu.

El concepto de backport consiste en traer versiones nuevas y estables de un software a una versión de distribución ya liberada, sin esperar a la siguiente edición de la distro. Lubuntu mantiene un PPA donde sube versiones recientes de LXQt en cuanto salen.

Para añadir este repositorio, abre un terminal y ejecuta:

sudo add-apt-repository ppa:lubuntu-dev/backports-staging

Tras agregarlo, lo recomendable es volver a los pasos de instalación de LXQt (actualizar e instalar o reinstalar los paquetes de Lubuntu) para que se actualice el escritorio a la versión de Backports. Ten en cuenta que, aunque las versiones que llegan a este PPA son estables, instalar software tan reciente puede traer algún bug que aún no se haya corregido en versiones posteriores. Si prefieres máxima estabilidad, quizá te compense quedarte con la versión de LXQt que ofrece directamente tu versión de Ubuntu, aunque eso suponga esperar varios meses a nuevas funciones.

Otros entornos de escritorio que puedes usar en Ubuntu

Cómo configurar un entorno de escritorio ligero en distribuciones Ubuntu

Más allá del trío clásico LXDE-Xfce-LXQt, en Ubuntu puedes instalar una gran cantidad de escritorios alternativos, cada uno con sus prioridades en consumo, estética y personalización. Para muchos usuarios, cambiar de escritorio es más efectivo que tocar mil opciones de rendimiento.

GNOME: sencillo y muy extendido (pero pesado)

GNOME es uno de los dos grandes proyectos de escritorio en Linux y es el entorno predeterminado de Ubuntu en sus ediciones principales. Apuesta por la simplicidad y una interfaz limpia, con extensiones que permiten aumentar mucho sus capacidades.

Es ideal para quienes se inician en Linux, en parte por su integración con el proyecto GNU y la cantidad de documentación y extensiones disponibles. Para instalar GNOME completo en Ubuntu, una forma típica es:

sudo apt install tasksel
sudo tasksel install ubuntu-desktop

Su gran punto flaco es que consume bastantes recursos, especialmente comparado con LXDE, LXQt o Xfce. En equipos con 4 GB de RAM notarás que, al abrir unas pocas pestañas del navegador, el margen libre se reduce bastante, obligando a tirar de swap o zram para aguantar.

KDE Plasma: muy completo y sorprendentemente eficiente

KDE Plasma es el otro gigante del mundo Linux: un escritorio extremadamente configurable, moderno y potente. Aunque mucha gente lo percibe como pesado, en las versiones actuales se ha afinado mucho y puede resultar muy ligero si no te vuelves loco con los efectos.

Para instalar la experiencia de Kubuntu (Ubuntu con Plasma) puedes usar:

sudo apt install -y kubuntu-desktop

Obtendrás el entorno completo, con Dolphin como gestor de archivos, KWin como gestor de ventanas y una colección de aplicaciones KDE muy bien integradas. Eso sí, tantos componentes añaden complejidad y, para equipos muy apurados de recursos, no es la primera recomendación, sobre todo si buscas algo más minimalista.

Mate: heredero de GNOME 2, ideal para equipos modestos

Mate nació como una continuación de GNOME 2 con su estilo clásico, pero con personalidad propia. Es sencillo de usar, trae bastantes aplicaciones integradas y se comporta muy bien en hardware algo limitado.

Incluye su propio terminal, el editor de textos Pluma, el gestor de archivos Caja y varios paneles configurables. Es una opción popular en dispositivos con Raspberry Pi y equipos que necesitan una interfaz gráfica fluida pero completa.

Para instalar Mate en Ubuntu:

sudo apt install mate-core

Cinnamon: muy personalizable y con aire clásico

Cinnamon, desarrollado por el equipo de Linux Mint, es un escritorio derivado de GNOME que mantiene una disposición de escritorio tradicional (panel, menú, bandeja de sistema) con mucha capacidad de personalización.

Usa el gestor de pantalla MDM, el gestor de archivos Nemo y el gestor de ventanas Muffin. Integra utilidades como Blueberry para gestionar Bluetooth con facilidad. Es perfecto si vienes de Windows y quieres algo familiar pero más configurable.

Para instalar Cinnamon en Ubuntu:

sudo apt-get install cinnamon

Xfce como escritorio ligero alternativo

Si no quieres instalar el metapaquete completo de Xubuntu, también puedes optar por un Xfce más “puro” y minimalista instalando solo el entorno base:

sudo apt install xfce4

Obtendrás un escritorio moderno, con Xfwm como gestor de ventanas y Thunar como gestor de archivos, sin tanto extra preinstalado. Es ideal para equipos antiguos o VPS con RAM ajustada, donde cada mega cuenta.

Budgie, Unity y Pantheon: alternativas con identidad propia

Budgie es un escritorio creado originalmente para Solus que se basa en GNOME pero con una interfaz sencilla, elegante y en constante crecimiento. Puede instalarse fácilmente en Ubuntu:

sudo apt install budgie-desktop

Unity fue durante años el escritorio por defecto de Ubuntu, desarrollado por Canonical. Hoy en día está en desuso, pero sigue disponible para nostálgicos o quienes prefieran su filosofía de lanzador lateral y HUD:

sudo apt-get install ubuntu-unity-desktop

Pantheon, popular por elementaryOS, está inspirado fuertemente en macOS, con enfoque minimalista y muy cuidado visualmente. Se basa también en GNOME pero intenta ser algo más ligero. En Ubuntu puedes probarlo con:

sudo apt-get install elementary-desktop

LXQt, LXDE y Enlightenment como opciones muy ligeras

Ya hemos visto LXDE y LXQt como protagonistas para equipos antiguos, pero conviene recordar que ambos renuncian a muchos adornos estéticos para ofrecer una fluidez excelente incluso con poca RAM. LXQt usa PCManFM-Qt y lxterminal, mientras que LXDE se basa en PCManFM, LXPanel, LXAppearance y otros componentes en GTK2.

En el terreno de escritorios ultraligeros y muy configurables también destaca Enlightenment, pensado para reutilizar máquinas viejas o integrarse en sistemas donde el consumo del escritorio no debe robar recursos a otras aplicaciones.

Para instalar Enlightenment en Ubuntu primero hay que añadir su PPA:

sudo apt-add-repository ppa:hannes-janetzek/enlightenment-svn
sudo apt-get update
sudo apt-get install e17

Entornos ligeros para escritorio remoto en Ubuntu (X2GO)

Si usas Ubuntu como servidor de escritorio remoto (por ejemplo con X2GO), elegir bien el escritorio es todavía más crítico, porque consumes recursos en el servidor y en el canal de red.

X2GO gestiona la comunicación entre cliente y servidor, pero en el lado servidor necesitas un entorno gráfico operativo que sea ligero, estable y rápido. Se han probado varias alternativas con muy buenos resultados.

XFCE con X2GO

XFCE es una de las mejores opciones para escritorio remoto con X2GO porque ofrece una experiencia completa con un consumo moderado. Puedes instalar solo el entorno base con:

sudo apt-get install xfce4

En pruebas reales, tras instalar X2GO y XFCE, el consumo de memoria rondaba los 250 MB de RAM, lo cual es excelente, sobre todo en VPS o servidores con 512 MB o 1 GB de RAM. Si quieres la experiencia “Xubuntu” con más aplicaciones y branding, puedes instalar:

sudo apt-get install xubuntu-desktop

Eso sí, el consumo sube bastante (alrededor de 490 MB de RAM en los tests). A la hora de configurar X2GO, solo tienes que elegir XFCE como tipo de sesión en el cliente.

Fluxbox: mínimo consumo para usuarios avanzados

Fluxbox es un entorno extremadamente ligero y minimalista: casi todo se hace con menús contextuales y teclado, y algunas herramientas, como el gestor de paquetes, se presentan en modo texto aunque dispongan de interfaz gráfica.

Para instalarlo en Ubuntu:

sudo apt-get install fluxbox

En X2GO, en lugar de elegir un escritorio predefinido, selecciona “Escritorio personalizado” y en el campo de comando introduce:

/usr/bin/fluxbox

Si hubiera algún problema, también suele funcionar:

/usr/bin/startfluxbox

La diferencia práctica entre ambos es mínima en este contexto, y en las pruebas realizadas funcionaron igual de bien. Eso sí, no es la mejor opción para principiantes por su enfoque minimalista.

LXDE y GNOME en X2GO

LXDE también se lleva muy bien con X2GO: en pruebas reales, con LXDE y X2GO instalados, el consumo total se situaba alrededor de 220 MB de RAM, quedando solo por encima de Fluxbox en ligereza. La instalación es tan simple como:

sudo apt-get install lxde

Y luego, en el cliente de X2GO, seleccionar LXDE como tipo de sesión.

GNOME, por su parte, se puede usar con X2GO pero no es recomendable si el servidor va justo de memoria. Puedes instalar solo la shell básica:

sudo apt-get install gnome-shell gnome-terminal

O el entorno completo de Ubuntu GNOME:

sudo apt-get install ubuntu-gnome-desktop ubuntu-gnome-default-settings

La diferencia de consumo entre ambas opciones es muy pequeña (unos 20 MB de RAM), así que, si te decides por GNOME, normalmente compensa instalar la versión completa. Durante la instalación te será preguntado por el gestor de pantalla: LightDM consume menos recursos que GDM, aunque también es menos flexible. En X2GO, simplemente elige GNOME como tipo de sesión.

Personalizar LXDE para exprimirlo en equipos antiguos

Una de las grandes ventajas de LXDE es que, además de ligero, es muy flexible y fácil de tunear para mejorar aspecto y uso sin disparar el consumo de memoria. Si tienes un PC con unos 10 años, 3-4 GB de RAM y CPU modesta, aquí es donde LXDE brilla.

El nombre LXDE viene de “Lightweight X11 Desktop Environment”, que en castellano sería algo como “entorno de escritorio X11 ligero”. Se diseñó desde el principio para ser simple, rápido y con componentes independientes entre sí, de forma que puedas usar incluso partes sueltas (como PCManFM o LXTerminal) en otros escritorios.

Por defecto, LXDE se apoya en GTK2 en lugar de GTK3, lo que ayuda a rebajar consumo de recursos a costa de un aspecto un poco menos moderno. La buena noticia es que existen temas GTK2 muy cuidados que pueden darle una apariencia muy atractiva sin penalizar el rendimiento.

Para mejorar la estética, puedes acudir a sitios como gnome-look.org y descargar temas para GTK2 (y en algunos casos para Xfce y LXDE). Después solo tienes que instalarlos y seleccionarlos desde la herramienta LXAppearance, que permite cambiar temas, iconos y fuentes de forma sencilla.

En cuanto al gestor de ventanas, LXDE utiliza Openbox, un gestor ligero, muy popular y altamente configurable. Puedes personalizar sus temas a través de LXAppearance o usando Obconf, la herramienta específica de configuración de Openbox.

Para abrir Obconf, puedes pulsar ALT + F2, escribir obconf y pulsar Intro. Desde ahí es posible instalar nuevos temas descargados de sitios como box-look.org, ajustando bordes de ventana, botones de control y otros detalles sin perder ligereza.

Crear tu propio entorno de escritorio ligero desde cero

Si ningún escritorio te convence del todo, o quieres aprender de verdad cómo funciona la parte gráfica de Linux, una opción muy interesante es montar tu propio entorno de escritorio personalizado a partir de componentes sueltos.

GNU/Linux está construido de forma modular: casi todo son piezas intercambiables que puedes combinar. Lo mismo que puedes cambiar de shell (Bash, Zsh, etc.) o de sistema de inicio (Systemd, OpenRC), puedes sustituir el gestor de ventanas, el panel, el gestor de archivos o el compositor y ensamblarlos en algo que se ajuste exactamente a tu gusto y a tu hardware.

Eso sí, hay una trampa: aunque sea flexible, si mezclas indiscriminadamente componentes de KDE, GNOME y Xfce acabarás con un buen número de bibliotecas cargadas en memoria de cada proyecto, lo que puede resultar casi peor que usar un escritorio grande de serie. La clave está en elegir componentes pequeños y con pocas dependencias.

Elegir un gestor de ventanas ligero

El gestor de ventanas es el programa que dibuja las barras de título, los bordes, gestiona el foco y permite mover o redimensionar las ventanas. Algunos escritorios lo integran fuertemente, pero en el mundo ligero tienes varias opciones independientes.

Openbox es una de las elecciones más habituales: es rápido, estable y funciona muy bien en solitario o combinado con otros elementos. LXDE lo usa como gestor por defecto, y también ha sido la base de distros ligeras como CrunchBang o ArchBang.

Si prefieres algo gestionado casi por completo con teclado, puedes mirar i3, un gestor de ventanas en mosaico que organiza las ventanas en “baldosas” sin permitir solapamientos, o Awesome, que también prioriza el teclado y se configura con scripts en Lua.

Para situaciones en las que necesites la mínima dependencia posible, JWM (Joe’s Window Manager) es una opción curioso: está escrito en C usando directamente las librerías básicas de X, de modo que es muy pequeño, fácil de compilar y con un consumo ínfimo.

Si lo tuyo es programar, incluso podrías atreverte a escribir tu propio gestor de ventanas. No es trivial, pero tampoco imposible: X proporciona primitivas para dibujar y gestionar ventanas, y existen ejemplos como TinyWM (en torno a 200 líneas de C muy comentado) que sirven de base para entender cómo se engancha un gestor de ventanas al servidor X.

Paneles, docks y gestores de archivos

Una vez escogido el gestor de ventanas, toca añadir un panel o dock, un gestor de archivos y algunos servicios extra para tener un escritorio cómodo.

Si te gusta el estilo dock de macOS, tienes opciones como Cairo-Dock o Docky. Cairo-Dock ofrece efectos 2D/3D muy vistosos (con opción de usar OpenGL, algo que conviene desactivar en máquinas virtuales), iconos personalizables y lanzadores para las aplicaciones más usadas.

Docky, basado en Mono, tiene un enfoque similar: ofrece un dock elegante, minimalista, donde puedes anclar iconos de aplicaciones desde su menú contextual. Tras instalarlo, basta ejecutar docky desde una terminal para que aparezca en pantalla.

En el apartado de gestores de archivos, además de Thunar (Xfce) o Nemo (Cinnamon), una opción muy recomendable en entornos ligeros es PCManFM, el gestor usado por LXDE. Es más simple que las alternativas de GNOME o KDE pero cubre prácticamente todas las necesidades diarias y tiene muy pocas dependencias.

Si necesitas algo todavía más minimalista, puedes echar un ojo a XFE, que usa las librerías Fox, consume poquísimo y sigue en desarrollo activo. Es una herramienta ideal para quienes persiguen una filosofía de “lo mínimo posible, pero funcional”.

Compositor, fondos y extras para embellecer sin pesar

Incluso con gestores de ventanas ligeros puedes darle algo de brillo al escritorio sin matar el rendimiento. Para sombras suaves y pequeñas transiciones, uno de los compositores preferidos es Compton, que se limita a añadir efectos básicos sin meterse en grandes alardes 3D.

Iniciar Compton suele ser tan fácil como ejecutarlo junto al gestor de ventanas, pudiendo excluir ventanas concretas (por ejemplo, evitar que dibuje sombras sobre el dock). Eso se hace con opciones como –shadow-exclude indicando nombres o clases de ventana a ignorar.

En cuanto a los fondos de escritorio, muchos gestores de ventanas ligeros no ofrecen por sí mismos una forma de establecer el wallpaper. Herramientas como Feh, un visor de imágenes en línea de comandos, permiten fijar una imagen como fondo con una simple instrucción, y si necesitas retocar la imagen puedes usar GIMP.

Feh puede trabajar con la ventana “root” de X (el fondo real sobre el que se dibujan los paneles y ventanas) usando parámetros como --bg-fill para ajustar imágenes sin deformarlas. Combinándolo con scripts de inicio, puedes tener un wallpaper personalizado y persistente incluso en entornos muy minimalistas.

Juntar todo en un script de sesión personalizado

Para convertir esta mezcla de componentes en un entorno de escritorio realmente usable, lo habitual es escribir un script de arranque de sesión que lance todo en el orden correcto.

Por ejemplo, podrías crear el archivo /usr/local/bin/mydesk (como root) con contenido similar a:

#!/bin/sh
docky &
pcmanfm &
feh --bg-fill /home/tu_usuario/fondo.jpg
compton -c --shadow-exclude 'n:e:Docky' &
openbox

La idea es que todo excepto el gestor de ventanas se lance en segundo plano (con &), y que el gestor de ventanas quede en primer plano. Cuando sales del gestor de ventanas (Openbox en el ejemplo), la sesión completa termina y vuelves al gestor de inicio de sesión.

Después de crear el script, hay que darle permisos de ejecución:

sudo chmod +x /usr/local/bin/mydesk

Y crear un archivo de sesión X en /usr/share/xsessions/mydesk.desktop con un contenido parecido a:


Name=MyDesk
Comment=Escritorio personalizado
Exec=/usr/local/bin/mydesk
TryExec=/usr/local/bin/mydesk
Type=XSession

Al cerrar sesión y volver a la pantalla de login, deberías ver “MyDesk” como tipo de sesión. Al seleccionarla e iniciar, se cargará tu entorno personalizado con dock, gestor de archivos, compositor, fondo y gestor de ventanas ligero.

Desde ahí puedes ir probando variaciones: cambiar Docky por Cairo-Dock, Openbox por i3, PCManFM por XFE, etc. Siempre respetando la idea de que el gestor de ventanas quede como último proceso del script y sin ejecutar en segundo plano.

Al final, la gran ventaja de Ubuntu y del ecosistema Linux es que puedes ajustar al milímetro el equilibrio entre consumo de recursos, estética y comodidad. Ya sea instalando LXDE, LXQt o Xfce desde los repositorios, afinando un escritorio remoto con X2GO, reciclado un PC antiguo con Enlightenment o montando tu propio entorno con Openbox, Docky y PCManFM, las opciones para tener un entorno de escritorio ligero en Ubuntu son enormes, y con unos cuantos comandos y pruebas podrás dejar tu sistema funcionando mucho más fluido sin renunciar a una experiencia gráfica muy cómoda.

Reproducción multimedia avanzada con MPV
Artículo relacionado:
Reproducción multimedia avanzada con MPV