Cómo grabar gameplays con audio separado en Windows 11

  • Windows 11 ofrece herramientas nativas como Xbox Game Bar y PowerPoint para grabar pantalla y audio sin instalar software adicional.
  • Programas dedicados como EaseUS RecExperts y el editor Clipchamp añaden control avanzado sobre la calidad del vídeo y la gestión de varias pistas de audio.
  • Separar el sonido del juego, del sistema y del micrófono facilita la edición, mejora la comprensión y permite reutilizar el contenido en distintos formatos.
  • Revisar dispositivos de audio y hacer pruebas cortas antes de grabar es esencial para evitar errores de sonido en gameplays, reuniones y tutoriales.

Cómo grabar gameplays con audio separado en Windows 11

Si utilizas Windows 11 a diario, seguro que ya te has dado cuenta de que Microsoft ha ido metiendo cada vez más herramientas pensadas para jugar y grabar la pantalla. Lo mejor es que muchas de ellas vienen de serie, así que no tienes por qué llenar el PC de programas pesados solo para capturar tus partidas o tus sesiones de trabajo.

Cuando hablamos de gameplays, tutoriales o presentaciones, uno de los puntos clave es el sonido: no es lo mismo grabar todo mezclado en una sola pista que separar el audio del juego, del sistema y del micrófono. Tener cada pista por separado te da mucha más libertad a la hora de editar, corregir volúmenes o limpiar ruidos, y en Windows 11 tienes varias formas de conseguirlo combinando las funciones nativas con herramientas externas.

Por qué interesa grabar gameplays con el audio separado

Antes de entrar en faena, merece la pena entender por qué compensa pararse un minuto a configurar bien el audio. Grabar tu gameplay con varias pistas de sonido diferenciadas te abre muchas posibilidades a nivel de edición y calidad final.

Por un lado, si separas la voz del micrófono del audio del juego y del resto de sonidos del sistema, podrás ajustar cada pista a tu gusto: bajar un poco el volumen del juego cuando hablas, silenciar una notificación molesta que se coló o incluso sustituir una parte del audio original por música de fondo sin tocar el resto.

Además, para contenido formativo, reuniones online o presentaciones es mucho más cómodo volver a escuchar una grabación con un sonido claro. Poder procesar solo la pista de voz (eliminando ruido, aplicando compresión o ecualización) mientras mantienes intacto el audio del sistema marca una diferencia enorme en la comprensión.

También se nota en el contexto gaming: cuando juegas en línea, el chat de voz, los efectos del juego y tu narración se pueden pisar entre sí. Si lo grabas todo mezclado, luego apenas queda margen para arreglarlo. Si lo grabas por separado, puedes equilibrarlo para que todo se entienda bien sin sacrificar la epicidad del sonido del juego.

Por último, hay casos muy prácticos: grabar clases, webinars o reuniones con audio separado te permite extraer solo el sonido para escucharlo como si fuera un podcast, o reutilizar cortes concretos en otros vídeos de formación o presentaciones sin necesidad de rehacer todo desde cero.

Grabar gameplays con la barra de juegos de Xbox en Windows 11

Windows 11 incorpora de serie la famosa Xbox Game Bar, una herramienta pensada para jugadores que también sirve como grabador de pantalla con audio. Aunque su nombre pueda despistar, no es exclusiva de la consola Xbox: está integrada en el sistema y funciona en cualquier PC compatible.

La Xbox Game Bar actúa como un panel flotante que puedes abrir en cualquier momento durante una partida o mientras usas una aplicación. Desde ahí puedes controlar la grabación de vídeo, el audio, el rendimiento del sistema y algunos widgets extra sin salir del juego ni minimizar la ventana.

Para abrirla, usa el atajo de teclado Tecla Windows + G. Al hacerlo, verás aparecer en pantalla una serie de paneles: captura, audio, rendimiento, social, etc. En el módulo de captura tendrás los botones para hacer capturas de pantalla y empezar o parar la grabación de vídeo.

Antes de lanzarte a grabar, conviene que entres en la parte de configuración: en el icono de la rueda dentada dentro de la Game Bar o en la app de Configuración de Windows, apartado Juego > Barra de juego. Ahí podrás activar o desactivar la barra, definir atajos personalizados y, sobre todo, ajustar la calidad del vídeo y cómo se captura el audio.

En las opciones de captura verás que puedes elegir si quieres grabar solo el juego, toda la pantalla (cuando la app es compatible) y cómo tratar el audio. Lo habitual es marcar que se grabe el sonido del juego y el del micrófono, pero puedes dejar activo solo uno de ellos si quieres mantener tu voz por separado usando otra herramienta de audio externa.

Otro punto importante es que la Game Bar puede seguir registrando en segundo plano mientras juegas. Activar esta opción te deja guardar retroactivamente los últimos segundos o minutos de partida como un clip, por si pasa algo interesante y no estabas grabando desde el inicio.

Una vez configurado todo, tienes dos formas de iniciar la grabación: puedes volver a abrir la Game Bar con Windows + G y pulsar en el botón de grabación del panel de Capturar, o bien usar directamente el atajo Windows + Alt + R, que resulta mucho más cómodo en pleno gameplay.

Cuando empieces a grabar, Windows mostrará un pequeño indicador con el tiempo de grabación y, si lo has permitido, irá capturando tanto el vídeo como el audio del juego y del micrófono en un único archivo. Al parar la grabación, el clip se guardará en la carpeta de Vídeos > Capturas en formato MP4, listo para editar en tu programa de edición favorito.

Conviene tener en cuenta que la Xbox Game Bar está muy orientada a juegos y aplicaciones a pantalla completa. En algunas ventanas del sistema o en determinados programas puede que no deje grabar, o que muestre el mensaje de que la app no se reconoce como juego. En esos casos, confirma que sí es un juego o valora usar otro método, como una capturadora de vídeo.

Uso de EaseUS RecExperts para grabaciones avanzadas con audio separado

Aunque la barra de juego de Xbox resuelve la mayoría de situaciones básicas, si buscas un control fino sobre las pistas de audio o necesitas funciones extra de edición y captura, un grabador dedicado como EaseUS RecExperts te da mucha más flexibilidad.

EaseUS RecExperts es un programa para Windows (y también con versión para Mac) que permite grabar la pantalla completa, una región concreta, una ventana, la webcam y varias fuentes de audio al mismo tiempo. Es especialmente útil si quieres separar claramente el sonido del sistema, el micrófono y otras entradas, y luego editarlo con comodidad.

Una de sus grandes ventajas es que te deja elegir al detalle qué parte de la pantalla vas a grabar: puedes trabajar a pantalla completa, seleccionar manualmente un área o centrarte en una ventana específica. Esto viene genial si quieres grabar solo la zona del juego o una parte concreta de la pantalla sin mostrar el escritorio entero.

En el apartado de sonido, EaseUS RecExperts te permite activar por separado el audio del sistema y el micrófono. Eso significa que puedes tener una pista con el sonido del juego y otra con tu voz, o incluso silenciar uno de los dos si lo vas a grabar con otro programa. También ofrece opciones de mejora de audio, como reducción de ruido de fondo, algo clave si grabas con un micro básico o en una habitación ruidosa.

Otra función interesante es la posibilidad de programar grabaciones. Puedes decirle al programa que empiece y termine de grabar a una hora concreta o tras cierto tiempo, algo útil para reuniones o clases online en las que no quieres estar pendiente del botón de grabar.

En cuanto a calidad, EaseUS RecExperts admite grabación en alta resolución, incluyendo 1080p y 4K, y permite elegir diferentes formatos de salida tanto para vídeo como para audio. Además, incorpora herramientas de edición básicas para recortar el inicio o el final de las grabaciones, extraer solo el audio, o añadir una pequeña intro y unos créditos de cierre sin necesitar otro editor.

El flujo de trabajo típico con este programa es muy sencillo: al abrirlo, escoges si quieres grabar pantalla completa o solo una región. A continuación activas o desactivas las fuentes de audio (sistema y/o micrófono) y, si quieres, añades la webcam. Cuando tengas todo listo, pulsas en REC y se pondrá en marcha la captura.

Durante la grabación aparece una barra de herramientas flotante desde la que puedes pausar, detener, hacer capturas de pantalla o dejar que se pare automáticamente tras cierto tiempo. Al terminar, el vídeo se guarda y se abre un reproductor integrado desde el que puedes recortar, renombrar o exportar el archivo al formato que prefieras.

Para separar el audio del vídeo, el propio RecExperts incluye la opción de extraer la pista de sonido, algo muy práctico si quieres tratarla en un editor de audio o subirla como archivo independiente. Así, puedes acabar con un archivo de vídeo y varios archivos de audio independientes, organizados para una edición mucho más precisa.

Grabar pantalla y audio con PowerPoint en Windows 11

Cómo grabar gameplays con audio separado en Windows 11

Más allá de las herramientas gaming y los grabadores dedicados, PowerPoint también incluye una función de grabación de pantalla con audio que puede sacarte de más de un apuro, sobre todo si sueles preparar presentaciones o material formativo.

En las versiones modernas de Office, PowerPoint permite grabar diapositivas, voz, cámara y pantalla. Su enfoque es más académico o profesional que gamer, pero resulta muy útil para crear videotutoriales, explicaciones de procesos o clases online sin salir del propio PowerPoint.

Para usarlo, abre tu presentación y ve a la pestaña Presentación con diapositivas. Dentro encontrarás la opción de Grabar presentación, que te permite capturar tanto la narración de cada diapositiva como los movimientos del puntero y posibles anotaciones sobre la marcha.

Antes de empezar, conviene configurar bien el micrófono y, si quieres aparecer en vídeo, la webcam. En la parte inferior de la ventana de grabación puedes elegir si activas la cámara o solo el audio, y comprobar que se escucha todo correctamente.

Cuando pulses el botón rojo de grabar, PowerPoint comenzará a registrar la voz y, si lo has activado, también la imagen de la webcam y las anotaciones que hagas durante la presentación. Esto te permite preparar una explicación completa sin necesidad de montar nada después: todo queda asociado a cada diapositiva.

Al terminar, podrás exportar la presentación como vídeo, normalmente en formato MP4. En ese archivo irán integrados tanto las diapositivas como el audio y la cámara, y luego podrás editarlo en un editor de vídeo si quieres pulir detalles, recortar partes o incorporar otras pistas de sonido.

También puedes usar la función de Grabación de pantalla que incluye PowerPoint en el menú Insertar > Medios. Con ella, seleccionas un área de la pantalla, activas el audio y grabas igual que con un grabador externo, aunque con menos opciones avanzadas. Eso sí, es importante asegurarte de que la casilla de audio está marcada; si no, la grabación podría salir sin sonido.

Este método tiene limitaciones en comparación con herramientas más completas: no está pensado para gameplays exigentes ni grabaciones muy largas o en 4K, pero es una alternativa rápida para capturar procesos, tutoriales o explicaciones con voz sin instalar nada más.

Grabación de pantalla y audio en Clipchamp (editor de vídeo de Microsoft)

En el ecosistema de Microsoft también entra en juego Clipchamp, un editor de vídeo integrado en cuentas profesionales y educativas que permite grabar pantalla, cámara y audio desde el propio navegador. No es una solución gamer como tal, pero es muy útil para crear contenido mezclando grabaciones y edición en un mismo sitio.

Dentro de Clipchamp, en la barra lateral encontrarás la pestaña Grabar & crear. Desde ahí puedes elegir entre tres opciones principales: grabar pantalla y cámara a la vez, solo la webcam o únicamente la pantalla. Además, puedes optar por grabar únicamente una pista de audio sin vídeo si lo que quieres es una locución o un comentario posterior.

Al seleccionar la opción de pantalla y cámara, Clipchamp activará la webcam y te mostrará una vista previa. Cuando inicies la grabación, capturará a la vez la pantalla (o la ventana/pestaña que selecciones), la imagen de la cámara y el audio del micrófono.

La primera vez que uses esta función, el navegador te pedirá permisos para acceder a la cámara y al micrófono. Es imprescindible aceptar estos permisos; si no lo haces, la grabación no podrá incluir tu imagen ni tu voz. Si luego quieres comprobarlo o cambiarlo, puedes ir al icono del candado junto a la barra de direcciones y revisar los permisos de Clipchamp.

Cuando pulses en grabar, tendrás que elegir si compartes toda la pantalla, una ventana concreta o una pestaña del navegador, y si quieres añadir también el audio del sistema. Tras una breve cuenta atrás, comenzará la captura y el micro registrará tu voz y los sonidos del equipo que hayas decidido incluir.

Para detener la grabación, hay un botón específico en la barra de herramientas que aparece cuando estás compartiendo pantalla. Una vez que paras la captura, vuelves al editor de Clipchamp, donde puedes previsualizar el vídeo y decidir si repetir la grabación o guardar y pasar a editar.

Cuando eliges guardar, Clipchamp descarga una copia de la grabación en tu ordenador (normalmente en formato WebM) y a la vez añade los clips al proyecto en la línea de tiempo. Si grabaste pantalla y cámara, verás dos pistas agrupadas: una con el vídeo de pantalla y otra con el de la webcam, más la pista de audio asociada.

Desde el propio editor puedes desagrupar esas pistas, mover la imagen de la cámara, cambiar su tamaño o posición y ajustar el diseño del vídeo. También puedes silenciar la pista de audio, separar el sonido para editarlo por separado, recortar las partes que no te interesen o dividir el clip en segmentos para reorganizarlos.

Si la grabación no encaja con la relación de aspecto del proyecto, puedes recortar para eliminar bandas negras o adaptar el contenido al formato final. Además, tienes disponibles herramientas básicas de edición: añadir textos, títulos, transiciones y otros elementos visuales para mejorar el resultado.

Cuando termines de editar, solo queda exportar el proyecto como archivo MP4. Desde el botón Export, en la parte superior derecha, eliges la calidad y sigues las indicaciones hasta que el vídeo se descargue en tu PC listo para subirlo a YouTube, Twitch, plataformas educativas o compartirlo con quien quieras.

Consejos para que el audio se grabe correctamente en Windows 11

Independientemente del método que utilices, hay algunos detalles que conviene revisar para evitar sorpresas y que tus grabaciones salgan sin sonido o con mala calidad. La parte de audio suele ser la que más quebraderos de cabeza da, pero con un poco de orden se soluciona rápido.

Lo primero es comprobar las fuentes de entrada y salida de sonido en la configuración de Windows 11. En Configuración > Sistema > Sonido puedes elegir qué altavoces y qué micrófono se usan por defecto. Si estás usando auriculares USB, una interfaz de audio externa o un micrófono dedicado, asegúrate de que están seleccionados ahí y de que el volumen de entrada no está demasiado bajo ni completamente silenciado.

En segundo lugar, revisa las opciones de audio de la propia herramienta de grabación. En la Game Bar, por ejemplo, tienes un panel de sonido donde seleccionar qué dispositivo se captura; en EaseUS RecExperts, puedes activar o desactivar el audio del sistema y el micrófono por separado; en PowerPoint, debes marcar explícitamente que quieres incluir audio cuando uses la función de grabación de pantalla.

Si al terminar una grabación te encuentras con que el vídeo no tiene sonido, lo habitual es que la fuente de audio no estuviera seleccionada correctamente o que la grabadora estuviera configurada para no capturar audio. En el caso de PowerPoint, por ejemplo, si no entras por Insertar > Medios > Grabación de pantalla y marcas el audio, puede generarse un vídeo completamente mudo.

No está de más hacer una prueba corta de 10 o 20 segundos antes de grabar algo importante. Graba, revisa que se oye tanto el juego como tu voz, y solo entonces lánzate a capturar tu gameplay o tu presentación completa. Así evitas perder una hora de contenido porque un botón estaba mal marcado.

Si quieres llevar el control un paso más allá, puedes recurrir a software de mezcla de audio como OBS o mezcladores virtuales para rutear diferentes fuentes y generar pistas totalmente independientes, pero incluso sin llegar a ese nivel, combinando las opciones de Windows 11 y programas como RecExperts o Clipchamp podrás organizar el audio de forma bastante limpia.

La clave está en aprovechar las herramientas nativas de Windows 11, como la Xbox Game Bar y PowerPoint, y complementarlas con grabadores más avanzados cuando necesites separar y editar el audio con mayor precisión. Configurando bien las fuentes, probando antes de cada sesión y eligiendo el método que mejor se adapte a cada caso (gameplays, reuniones, tutoriales o presentaciones), tendrás grabaciones en vídeo y sonido a la altura de lo que quieres compartir.

Hombre joven usando PC
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