Los fotogramas por segundo mandan cuando hablamos de fluidez en videojuegos: a más FPS, animaciones más suaves y menos tirones; a menos FPS, sensación de lentitud y cortes. No hace falta obsesionarse con el número, pero sí conviene tenerlo a la vista para entender cómo rinde tu equipo y si algo está fallando durante la partida.
En PC, especialmente en Windows, es donde más partido le sacarás a un contador de FPS. Podrás ajustar gráficos, detectar cuellos de botella y decidir si compensa sacrificar sombras o efectos para ganar estabilidad. En consolas la utilidad es menor al no poder cambiar hardware, aunque algunas ofrecen modos “Rendimiento”. Aquí vas a ver, con todo detalle, todas las formas prácticas de ver los FPS en Windows y cómo resolver los problemas más comunes.
Qué son los FPS y por qué verlos (sobre todo) en Windows
FPS son las siglas de “Frames Per Second” o fotogramas por segundo, la cantidad de imágenes que la GPU genera cada segundo. Cuantos más FPS se muestran, más fluida y responsiva es la experiencia. Jugar a 30 FPS se considera aceptable, 60 FPS suele ser el objetivo estándar, y 120/144/240 FPS marcan diferencias en esports o shooters rápidos, aunque las mejoras son menos evidentes a partir de cierto punto.
El monitor pone un techo a lo que vas a ver: la mayoría de pantallas “normales” rondan los 60-75 Hz (hasta 75 FPS visibles), mientras que los monitores gaming ofrecen 144, 240 o 360 Hz. Si tu pantalla es de 60 Hz, no verás 144 FPS aunque la GPU los calcule; en estos casos prioriza estabilidad y evita picos/bajones que arruinen la partida.
Medir los FPS no da ventaja directa, pero te ayuda a diagnosticar caídas y distinguir si el problema es térmico (sobrecalentamiento), de drivers o de optimización del juego. Una bajada brusca de FPS puede alertarte de que la GPU sube de temperatura o de que hay un proceso en segundo plano restando recursos.
En consolas la foto es distinta: PS5 permite activar modos Rendimiento en muchos juegos (algunos alcanzan 60 o 120 FPS, pero no es la norma), Switch no muestra FPS en pantalla y suele apuntar a 30/60, y Xbox Series X|S cuenta con FPS Boost en ciertos títulos. Windows sigue siendo la plataforma donde mejor puedes monitorizar y actuar.

Todas las formas de ver FPS en Windows sin coste
Windows 10 y Windows 11 traen de serie la Xbox Game Bar, y además puedes recurrir a Steam, NVIDIA GeForce Experience, AMD Radeon Software (Adrenalin) o incluso contadores integrados en los propios juegos. Te explico cada opción con sus atajos y limitaciones.
Xbox Game Bar: el método nativo y más sencillo
Game Bar viene preinstalada y funciona con la mayoría de juegos. Solo debes iniciar un juego y pulsar Windows + G para abrir la superposición. En el widget “Rendimiento” verás los FPS en tiempo real junto con CPU, GPU, RAM y VRAM.
Pasos básicos para que no se te escape nada:
- Abre un juego en tu PC.
- Pulsa Windows + G para lanzar Game Bar.
- Localiza el widget “Rendimiento” y verifica el apartado FPS.
- Fija el panel con la chincheta si quieres que permanezca visible encima del juego.
Importante: algunas funciones solo aparecen si Windows detecta que se está ejecutando un juego. El contador puede pedir “Solicitar acceso” la primera vez; más abajo tienes la solución completa si se queda atascado repitiendo ese aviso.
Steam: contador ligero y siempre a mano
Steam integra un contador de FPS muy discreto que puedes colocar en la esquina que prefieras. Es ideal si inicias tus juegos desde Steam y no necesitas métricas avanzadas.
- En Steam, entra en Steam > Parámetros > En la partida.
- Activa “Contador de FPS en la partida” y elige la posición.
- El contador es pequeño y no molesta mientras juegas.
Ojo: funciona con juegos de Steam. Puedes añadir un juego que no sea de Steam desde Juegos > Añadir un juego que no sea de Steam y lanzarlo desde la biblioteca para que, según el título, la superposición también aparezca.
NVIDIA GeForce Experience: HUD con más datos
Si tu GPU es NVIDIA, la app GeForce Experience permite un HUD de rendimiento con FPS y más métricas. Es cómodo y personalizable, aunque exclusivo para gráficas NVIDIA.
- Abre la superposición con Alt + Z.
- En Diseño de HUD elige Rendimiento y selecciona la posición del contador.
- Puedes activar datos extra y mostrar/ocultar rápido con Alt + R.
AMD Radeon Software (Adrenalin): superposición de métricas
Los usuarios de AMD tienen en Adrenalin una superposición potente con contador de FPS y telemetría variada. Se activa con un clic y no necesita apps de terceros.
- Abre el software de AMD Radeon y entra en Rendimiento.
- Activa Superposición > Activar superposición de métricas.
- Usa Shift + Ctrl + O para mostrar/ocultar en juego; Alt + R abre configuración.
Desde el propio juego: opciones, atajos y consola
Muchos juegos traen su propio contador de FPS, idéntico a lo que verás con las herramientas anteriores. Cada título lo ubica de forma distinta, pero hay patrones comunes.
- Ajustes de vídeo/gráficos: busca una casilla del tipo “Mostrar FPS”, a veces dentro de Opciones avanzadas.
- Atajos de teclado: algunos lo activan con combinaciones como Ctrl + F o, en Minecraft, F3.
- Consola del juego: activa la consola de desarrollador (si procede) y usa comandos como cl_showfps 1 (caso de Dota 2).
- Opciones de lanzamiento: en Steam, en Propiedades > Establecer opciones de lanzamiento puedes añadir flags que lo habiliten, según el juego.
- Archivos de configuración: edita el autoexec.cfg para ejecutar siempre el comando de FPS al iniciar (por ejemplo, cl_showfps 1 en Dota 2).

Otras herramientas de terceros para monitorizar FPS y rendimiento
Si quieres personalizar al máximo el OSD (On-Screen Display) o añadir métricas como temperaturas, hay soluciones veteranas y muy completas. Te cuento las más útiles con sus pros y contras.
MSI Afterburner + RivaTuner Statistics Server (RTSS)
El combo clásico para overlay avanzado. Afterburner gestiona perfiles y monitorización, y RTSS pinta los FPS y métricas en pantalla con gran detalle.
- Instala MSI Afterburner y RTSS, abre Afterburner y entra en Configuración.
- En Monitorización, marca Framerate y activa Mostrar en pantalla.
- Personaliza posición, estilo y métricas (temperaturas, clocks, voltajes, etc.).
Ventajas: overlay potentísimo y configurable; Inconvenientes: consume más recursos que un contador básico y requiere una configuración inicial más larga.
Fraps
Un clásico compatible con DirectX y OpenGL que muestra los FPS y permite capturas y vídeo. Sigue funcionando pese a su antigüedad, aunque su versión completa es de pago.
- Abre Fraps y entra en la pestaña FPS (icono de “99” amarillo).
- Configura la superposición y el atajo para mostrar/ocultar.
- Minimiza e inicia tu juego: verás el contador en la esquina elegida.
A tener en cuenta: es ligero y fácil de usar, pero no tan completo como las alternativas modernas y puede pedir licencia para funciones avanzadas.
FPS Monitor
Orienta muy bien sobre dónde está el cuello de botella: CPU, GPU, RAM, disco o red. Muestra los FPS junto con un panel rico en métricas que te ayudará a entender por qué cae el rendimiento en ciertas escenas.
Razer Cortex
Optimiza recursos y añade overlay de FPS. Incluye un sistema de recomendaciones basado en IA para ajustar configuraciones y se integra como complemento de Xbox Game Bar para más comodidad.
ExKode Dxtory
Pensado para captura de vídeo de alta velocidad y válido también para mostrar el contador de FPS. Permite cambiar colores del contador según estés grabando o no, y funciona con DirectX/OpenGL.
Solución de problemas y ajustes útiles en Game Bar (y extras clave)

Si Game Bar no muestra los FPS o se queda en “Solicitar acceso”, hay dos arreglos que suelen resolverlo casi siempre. Además puedes personalizar el widget y restablecer la app si se bloquea.
El contador no pasa de “Solicitar acceso”
Cuando el aviso vuelve a salir una y otra vez, Windows no te ha añadido al grupo correcto y hay que hacerlo manualmente. Necesitas permisos de administrador.
- Abre lusrmgr.msc desde la búsqueda o Inicio > clic derecho > Administración de equipos.
- Entra en Usuarios y grupos locales > Grupos.
- Abre “Usuarios del registro de rendimiento” y pulsa Agregar.
- Añade tu usuario y el Administrador, valida con Comprobar nombres.
- Reinicia el PC y vuelve a probar Game Bar en un juego.
Restablecer Xbox Game Bar si no aparece con Win + G
A veces la app se queda “pillada” y no abre la superposición. Restablecerla suele devolverla a la vida en segundos.
- Abre Configuración de Windows (Win + I) y ve a Aplicaciones.
- Busca Xbox Game Bar, entra en Opciones avanzadas.
- Pulsa Restablecer y prueba de nuevo Win + G.
Personaliza el widget de rendimiento (anclado, transparencia y tamaño)
Puedes anclar el panel para tenerlo siempre visible con el icono de la chincheta y colocarlo donde menos moleste. Admite transparencia y un modo compacto para que ocupe menos.
- Abre Game Bar con Win + G y localiza Rendimiento.
- Pulsa la chincheta para mantenerlo por encima del juego.
- Usa la flecha del cuadro para contraer/expandir.
- En opciones del widget cambia color de gráficas, ubicación del gráfico y métricas visibles.
La gráfica de FPS muestra el historial reciente (≈60 segundos), útil para ver picos y descensos mientras pruebas ajustes gráficos.
Consejos prácticos para ganar fluidez y estabilidad
Adapta la calidad gráfica al hardware: si notas tirones, comienza por bajar sombras, oclusión ambiental y efectos, o reduce un punto la resolución. Es preferible una imagen estable y nítida que una con filtros que producen stutter.
Ten presente el límite del monitor: una pantalla de 60 Hz no mostrará más de 60 FPS; para tasas superiores, como 144 o 240 Hz, la diferencia será notoria en la experiencia en juegos rápidos.
Controladores y temperaturas actualizadas: si los FPS caen de repente, revisa tus controladores y la temperatura de GPU/CPU. Windows no muestra temperaturas de forma nativa, por lo que necesitas herramientas como Afterburner o HWInfo.
En las consolas, si quieres obtener mediciones precisas, las opciones son limitadas. En PS5, activa el modo Rendimiento si está disponible; en Switch, normalmente se apuntan a 30 o 60 FPS sin mostrarlo en pantalla, siendo necesario usar capturadoras para mediciones exactas. En Xbox Series X|S, algunos juegos ofrecen FPS Boost, pero sin contador nativo.
Para obtener una buena experiencia, prioriza la estabilidad, una latencia baja y una configuración acorde a tu hardware. Pasar de 30 a 60 FPS supone una mejora significativa para la mayoría de los títulos, mientras que incrementos a partir de 120 o 240 FPS ofrecen ventajas más sutiles en shooters competitivos.
Tener los FPS visibles en Windows es sencillo y gratis con Game Bar, o más completo a través de herramientas como Steam, NVIDIA, AMD, RTSS/Afterburner y otras utilidades. Con un contador en pantalla podrás saber si tu PC funciona bien, qué ajustes modificar y cuándo investigar controladores o temperaturas, incluso para un uso ocasional donde necesitas confirmar que estás alcanzando los 60 FPS de forma estable.