
La polémica en torno a Meta y la protección de los menores en sus redes sociales ha dado un giro importante. La compañía matriz de Instagram y Facebook ha llegado a un acuerdo con un grupo de fiscales generales de Estados Unidos para evitar que el juicio por el diseño adictivo de sus plataformas siga adelante. El pacto incluye un desembolso cercano a los 18.000 millones de dólares (unos 15.400 millones de euros) y la puesta en marcha de una batería de medidas de seguridad destinadas a los usuarios más jóvenes.
Este acuerdo, que aún necesita el visto bueno del juez, supone un cambio de rumbo en la estrategia de la empresa de Mark Zuckerberg, que se enfrentaba a una posible multa de 1,4 billones de dólares. Las nuevas restricciones, que se aplicarán de forma automática a los menores de 18 años, buscan atajar las críticas sobre cómo las mecánicas como el scroll infinito, las notificaciones constantes y los algoritmos de recomendación fomentan la adicción entre los adolescentes.
Un acuerdo millonario para evitar el juicio

El pacto, alcanzado esta semana, contempla el pago de unos 18.000 millones de dólares que se distribuirán en cuotas anuales durante diez años. De esa cantidad, el 70% (unos 12.700 millones de dólares) irá destinado a los estados participantes para financiar iniciativas de seguridad juvenil. El 30% restante (unos 5.300 millones) está condicionado a que YouTube y TikTok se sumen a la implementación de medidas similares y aporten una cantidad equivalente. Meta ha instado a estas plataformas a adoptar las mismas restricciones para evitar que los adolescentes migren a otras aplicaciones.
Medidas concretas para proteger a los menores
Entre las novedades más destacadas se encuentra el límite diario de dos horas de uso conjunto de Facebook e Instagram, que solo podrá desactivarse con permiso de los padres. También se activará un modo nocturno que bloqueará el acceso entre la medianoche y las seis de la mañana, y un modo escuela que silenciará las notificaciones durante el horario lectivo. Los adolescentes recibirán avisos cada 15 minutos de uso continuado y al alcanzar los 60 y 90 minutos.
- Límite de tiempo diario de 2 horas.
- Bloqueo nocturno de 00:00 a 06:00.
- Modo escuela con notificaciones silenciadas.
- Ocultar contadores de ‘me gusta’ y reacciones.
- Opción de desactivar el feed algorítmico.
- Prohibición de filtros de maquillaje extremo.
- Verificación de edad para detectar cuentas de menores de 13 años.
Además, los menores podrán configurar un feed sin recomendaciones algorítmicas y desactivar la reproducción automática de vídeos. Tampoco verán los ‘me gusta’ en las publicaciones públicas y no podrán usar filtros que alteren su aspecto de forma drástica. Los padres dispondrán de nuevos controles parentales y restricciones, como recibir notificaciones cuando sus hijos vinculen una cuenta secundaria o interactúen con perfiles sospechosos.
La presión europea y española
Mientras tanto, en Europa la Comisión Europea ha pedido a Meta compromisos ‘permanentes’ para proteger a los menores en la Unión Europea. Según publica El País, el portavoz comunitario Thomas Regnier ha señalado que Bruselas quiere garantizar ‘al menos’ un nivel de protección equivalente al de Estados Unidos. La Ley de Servicios Digitales (DSA) ya ha puesto en el punto de mira a Instagram y Facebook por no evaluar adecuadamente los riesgos para los menores. En España, el Gobierno presentó en 2024 un anteproyecto de ley para elevar a 16 años la edad mínima para consentir el tratamiento de datos personales, y los expertos reclaman más educación digital.
Los datos de la aplicación de control parental Qustodio indican que los adolescentes españoles pasan una media de 85 minutos diarios en Instagram, solo superado por TikTok con 115 minutos. Psicólogos como Silvia Abril valoran positivamente las medidas, aunque insisten en que la variable del tiempo no es la más importante: ‘Lo es más la interferencia en tu vida, qué es lo que dejas de hacer por estar en las redes’. Otros expertos, como Enrique Dans, se muestran críticos y consideran que las medidas actúan ‘solo sobre los bordes del problema’.
Reacciones y futuro de las restricciones
El acuerdo ha sido recibido con opiniones divididas. Mientras algunos lo ven como un avance, otros recuerdan que las restricciones no son permanentes: la mayoría se mantendrán durante diez años, pero el límite diario y el bloqueo nocturno se aplicarán inicialmente por cinco años, y solo se extenderán si YouTube y TikTok adoptan medidas similares. Meta ha asegurado que supervisará el funcionamiento de estos cambios y mantendrá un diálogo con los gobiernos para favorecer experiencias adecuadas a la edad.
Queda camino por recorrer, pero este acuerdo marca un hito en la regulación de las redes sociales. La protección de los menores en el entorno digital es una tarea compartida que requiere la implicación de las plataformas, los padres y las administraciones. Mientras tanto, los usuarios europeos y españoles tendrán que esperar para ver si estas medidas llegan también a sus pantallas, ya que por ahora el pacto se limita a Estados Unidos.