Móvil Android como segundo monitor con Spacedesk o Deskreen

  • Spacedesk permite usar móviles y tablets como monitores adicionales de un PC Windows, extendiendo o duplicando el escritorio mediante red local o USB.
  • Existen alternativas como Deskreen, Splashtop Wired XDisplay, Duet Display, Miracast o funciones nativas de tablets Samsung para lograr un segundo monitor.
  • Apps de monitorización como AIDA64 permiten crear paneles de sensores en ese monitor extra, ideales para visualizar el estado del PC o proyectos de case modding.

Móvil Android como segundo monitor con Spacedesk o Deskreen

Convertir un móvil Android en un segundo monitor para el PC se ha vuelto una de esas ideas brillantes para quien no tiene espacio, presupuesto o simplemente quiere aprovechar ese teléfono o tablet que lleva meses en un cajón. Herramientas como Spacedesk o Deskreen permiten extender o duplicar la pantalla del ordenador sin necesidad de comprar otro monitor físico, y lo mejor: muchas de estas soluciones son gratuitas o muy baratas.

Si vienes de Windows y te has pasado a una distro Linux como Nobara, o sigues en Windows 10 u 11, seguramente te preguntarás qué opciones hay para lograr un monitor extendido real en tu Android, en vez de un simple espejo de lo que ya ves. En este artículo vas a encontrar un repaso muy completo de Spacedesk, Deskreen y otras alternativas (Splashtop Wired XDisplay, Google Remote Desktop, Duet Display, Miracast o funciones propias de algunas tablets Samsung), junto con requisitos, instalación y trucos para que todo vaya fino y con el menor lag posible.

Qué es Spacedesk y para qué sirve

Spacedesk es una herramienta pensada para añadir pantallas adicionales a un PC con Windows, permitiendo tanto extender el escritorio como clonarlo. La gracia está en que esas pantallas extra pueden ser móviles Android, tablets, otros ordenadores Windows, equipos con iOS o incluso dispositivos que solo tengan un navegador compatible con HTML5.

La conexión entre el ordenador principal y las pantallas secundarias se hace a través de la red local (TCP/IP). Es decir, basta con que el PC y el móvil o tablet estén conectados al mismo router, ya sea por WiFi o por cable Ethernet. Además, Spacedesk también admite conexión mediante USB, algo muy interesante si quieres reducir al máximo la latencia o si tu WiFi no es precisamente una maravilla; si sufres latencia consulta cómo solucionar el jitter en Windows 11.

En el ordenador principal se instala el Spacedesk Driver Software, que es el componente servidor, por lo que conviene revisar posibles problemas con drivers gráficos desactualizados. En el teléfono, tablet u otros clientes se instala la app Spacedesk Viewer, que hace de pantalla secundaria. Esta arquitectura cliente-servidor es la que permite tratar el móvil realmente como un monitor adicional y no solo como un visor remoto.

Otro punto fuerte de Spacedesk es que soporta interacción táctil; es decir, puedes mover ventanas, hacer clic o desplazarte directamente tocando la pantalla del móvil, como si fuera un monitor táctil de escritorio. Esto resulta especialmente útil para paneles de control, dashboards o herramientas que quieras tener siempre a mano.

Requisitos para usar Spacedesk en tu PC y en Android

Para que Spacedesk funcione correctamente hay que cumplir una serie de requisitos mínimos tanto en el equipo principal como en las pantallas secundarias. No son especialmente exigentes, pero conviene revisarlos para evitar sorpresas.

En primer lugar, necesitas una red con protocolo TCP/IP plenamente funcional. Prácticamente cualquier router doméstico moderno cumple esta condición, así que mientras PC y dispositivo móvil compartan red local, estás servido. Si vas a usar conexión USB, sigue siendo recomendable que ambos estén en la misma red, pero el flujo de vídeo se apoyará en el cable.

En el ordenador principal (servidor) se exige:

  • Sistema operativo: Windows 11, Windows 10 o Windows 8.1. Windows 7 ya no está oficialmente soportado; se puede intentar usar el driver de Windows 8.1, pero es bajo tu propia responsabilidad.
  • Tarjeta gráfica: compatible con los drivers habituales de Nvidia, AMD, Intel o, en su defecto, el adaptador de pantalla básica de Microsoft.
  • Modelo de drivers gráficos (WDDM): versiones desde 1.1 hasta 3.0 (1.1, 1.2, 1.3, 2.0, 2.1, 2.2, 2.3, 2.4, 2.5, 2.6, 2.7 y 3.0).
  • DirectX soportado: 9, 10, 11 o 12.

En los dispositivos secundarios (cliente) las condiciones cambian según la plataforma, pero siguen siendo bastante flexibles y permiten reutilizar aparatos antiguos:

  • Android en móviles y tablets con versión superior a Android 4.1.
  • iOS en iPhone, iPad o iPod touch con iOS 9.3 o superior.
  • Windows como cliente en PC o portátiles con Windows 7, 8.1, 10 u 11.
  • Navegador HTML5 moderno si se usa la versión web del cliente (ideal para cacharros muy viejos o sistemas raros).

Con estos requisitos puedes dar vida incluso a un tablet veterano, como un iPad 2 o una tablet Android antigua, siempre que tenga acceso a una versión del cliente o, al menos, a un navegador compatible con HTML5.

Cómo instalar Spacedesk en el equipo principal (Windows)

El primer paso para usar tu móvil Android como segundo monitor es instalar el driver de Spacedesk en Windows, que convertirá tu PC en el servidor de vídeo. La descarga se hace directamente desde la página oficial de la herramienta, donde verás versiones para sistemas de 32 y 64 bits.

Una vez descargado el archivo de instalación (por ejemplo, algo como spacedesk_driver_Win_10_64_v1073_BETA.msi o versiones más nuevas), solo tienes que ejecutarlo y seguir el asistente. El instalador te mostrará una pantalla de bienvenida en la que deberás ir pulsando en Next para avanzar entre los pasos.

En uno de los pasos tendrás que aceptar los términos de la licencia, marcando la casilla correspondiente y pulsando de nuevo en Next. Después podrás elegir la carpeta de instalación en el disco duro, aunque si no tienes necesidades especiales lo más cómodo es dejar la ruta que propone el programa por defecto.

Si utilizas el Firewall de Windows, el asistente te ofrecerá crear automáticamente una excepción para que Spacedesk pueda comunicarse a través de la red. Es recomendable marcar esa opción. Si en tu caso usas otro firewall o un antivirus con firewall integrado, tendrás que añadir la regla de forma manual para evitar bloqueos en la conexión con el móvil. Si no te sientes cómodo puedes aprender a bloquear conexiones sospechosas desde CMD.

Terminada la configuración previa, haz clic en Install para iniciar la instalación del driver de Spacedesk. En unos segundos quedará todo copiado y configurado, y solo te quedará pulsar en Finish para salir del asistente. A partir de ese momento, tu PC estará listo para aceptar conexiones desde dispositivos clientes.

Configurar Spacedesk en el PC: opciones básicas y avanzadas

La buena noticia es que, para la mayoría de usuarios, Spacedesk funciona correctamente con la configuración por defecto. Lo único realmente imprescindible es asegurarte de que el interruptor principal del servicio (Spacedesk Driver) está en posición ON; si está apagado, los clientes no encontrarán el equipo en la red.

En la interfaz de Spacedesk para Windows verás un menú lateral con varias secciones. Cada una agrupa un conjunto de opciones, aunque muchas estarán pensadas para usos avanzados o para entornos profesionales:

  • Control: aquí puedes indicar si quieres que Spacedesk se inicie automáticamente con el arranque de Windows marcando la casilla Automatic Start System Boot Time. También tienes opciones para definir el tiempo de retardo antes de desconectar pantallas inactivas, borrar la configuración actual de Spacedesk, limpiar la configuración de pantallas en Windows o exportar la configuración de la herramienta para usarla en otro equipo.
  • Communication Interfaces: muestra los distintos adaptadores de red del PC (tanto Ethernet como WiFi). Al desplegar Network Adapters podrás ver cada interfaz y, al seleccionarla, se mostrará su información detallada a la derecha. Aquí puedes desactivar aquellos adaptadores que no quieras usar para Spacedesk.
  • Connections: esta sección lista las pantallas secundarias que se conectan o se han conectado alguna vez. En Active verás las que están en uso, mientras que en Previous aparecerán las que se conectaron en el pasado. Al seleccionar una, la parte derecha muestra sus detalles de conexión.
  • Diagnostics: concentra información de diagnóstico útil si hay problemas de conexión, rendimiento o compatibilidad.
  • Videowall: aquí se agrupan todas las pantallas que el sistema reconoce, incluidas las físicas y las virtuales creadas mediante Spacedesk. Esta sección permite ajustar resolución, orientación, frecuencia de refresco, brillo, contraste o parámetros de compresión, aunque en algunas versiones beta ciertas opciones pueden no estar todavía operativas.

Si solo quieres usar tu móvil Android como monitor secundario para tareas sencillas, bastará con activar el driver y dejar todo lo demás intacto. Las opciones más avanzadas cobran sentido cuando se gestionan videowalls grandes, mosaicos de pantallas o entornos AV sobre IP en empresas.

Instalar y configurar Spacedesk en Android

Móvil Android como segundo monitor con Spacedesk o Deskreen

Una vez que el PC tiene instalado el driver en modo servidor, toca configurar el dispositivo secundario. Si se trata de un móvil o tablet Android, lo más sencillo es ir a la Google Play Store, buscar “Spacedesk” e instalar la app oficial, que es el cliente.

Al abrir la app por primera vez, verás un mensaje recordando que debes tener Spacedesk Windows DRIVER instalado y activo en el ordenador principal. Puedes marcar la casilla para que ese aviso no vuelva a salir y pulsar en OK. Después, la aplicación empezará a escanear la red local en busca del servidor.

Si todo está en orden y PC y móvil están conectados al mismo router, en la pantalla principal de la app debería aparecer la IP del equipo Windows. Basta con tocarla para iniciar la conexión. En apenas unos segundos, la pantalla del ordenador se mostrará en tu Android, como si fuera un monitor más.

Desde ese momento podrás arrastrar cualquier ventana fuera del borde del monitor principal (a la derecha, izquierda, arriba o abajo, según cómo lo configures en Windows) y la verás aparecer en el teléfono o tablet. Es exactamente lo mismo que trabajar con un monitor físico adicional, solo que el panel es tu dispositivo móvil.

En la parte lateral de la pantalla del móvil se ve un pequeño botón flotante con tres líneas horizontales. Al tocarlo se despliega un menú con varias opciones útiles para el uso diario del monitor secundario:

  • Disconnect: finaliza la conexión con el PC y devuelve la app a la pantalla principal.
  • Keyboard: muestra un teclado virtual en Android para poder introducir texto en el ordenador cómodamente desde el móvil o la tablet.
  • Audio: sirve para activar o desactivar el audio, aunque en algunas versiones beta puede que no tenga efecto.
  • Minimize: reduce el botón flotante y lo fija en la esquina superior derecha para que moleste lo menos posible.

Si deseas profundizar en las opciones, puedes desconectar la sesión desde la app, pulsar en Disconnect y confirmar con OK. En la pantalla principal, al tocar el icono con tres rayas, verás un nuevo menú con más apartados.

Ajustes de Spacedesk en Android: calidad, resolución y controles

En el menú de configuración de la app cliente encontrarás varios apartados que te permiten afinar el comportamiento de la pantalla extendida. Estos son los principales:

  • Settings: acceso a los parámetros generales de la aplicación.
  • Input Devices: controla cómo se interpretan los gestos táctiles y el uso del ratón sobre la pantalla del móvil.
  • User Manual: abre la página web del manual oficial de Spacedesk.
  • Technical Support: enlaza con la sección de soporte técnico en la web del desarrollador.
  • About: muestra la versión concreta del cliente que tienes instalada.

Dentro de Settings es donde están los ajustes más importantes para el día a día, especialmente si notas retrasos, tirones o quieres cambiar el aspecto de la imagen:

  • Resolution: te permite elegir la resolución de la pantalla secundaria. Si tu tablet tiene una resolución muy alta pero tu WiFi es floja, te puede interesar bajar la resolución para ganar fluidez.
  • Rotation: controla la rotación automática de la imagen, ideal si vas a usar la tablet en vertical como panel de chats, redes sociales o listas de reproducción.
  • Quality/Performance: ofrece distintos perfiles y deslizadores para equilibrar calidad de imagen y rendimiento. En redes lentas o saturadas conviene sacrificar algo de calidad para que el movimiento de ventanas sea suave.
  • Connection: permite guardar la dirección IP o el nombre del host del PC para conectarte automáticamente sin depender del escaneo de red.
  • Audio: habilita la transmisión de sonido desde el servidor, útil si quieres que el móvil reproduzca audio del PC.
  • On-Screen Menu: activa o desactiva el menú flotante que aparece en la pantalla secundaria. Si lo deshabilitas, puedes cerrar la app como cualquier otra en Android, usando la barra de navegación del sistema.

Jugar con estos parámetros es clave para encontrar un punto intermedio entre calidad de imagen y latencia. Para tareas de ofimática, chat, música o monitorización, no hace falta resolución máxima ni compresión mínima; en cambio, reducir un poco la calidad mejora muchísimo la experiencia.

Configurar la segunda pantalla en Windows con Spacedesk

Una vez que Spacedesk está funcionando y el móvil Android ya actúa como segundo monitor, queda un último paso: decirle a Windows dónde está físicamente esa pantalla y cómo quieres usarla exactamente (extendida o duplicada, horizontal o vertical).

En Windows 10 y 11 puedes abrir la configuración de pantalla pulsando la combinación de teclas Windows + I y, dentro del menú, entrando en la sección Sistema y luego en Pantalla. Allí verás representaciones de cada monitor conectado a tu equipo, incluido el que se crea a través de Spacedesk.

Selecciona la pantalla correspondiente al móvil o tablet y, en la parte inferior, podrás cambiar la orientación (horizontal, vertical, etc.). Si quieres, por ejemplo, colocarla en vertical a la izquierda de tu monitor principal y algo más baja, solo tienes que arrastrar el recuadro que representa esa pantalla hasta la posición que se ajuste a tu distribución real en el escritorio.

Una vez tengas las pantallas ordenadas a tu gusto, pulsa en el botón Aplicar para guardar los cambios. A partir de ese momento, cada vez que conectes el móvil con Spacedesk, Windows recordará esa configuración, y podrás arrastrar ventanas desde la pantalla principal hacia abajo a la izquierda (o donde la hayas puesto) para que aparezcan en Android.

Si necesitas ajustes más finos, como cambiar la escala de texto, ajustar el HDR o configurar diferentes frecuencias de refresco por monitor, puedes entrar en las opciones avanzadas de pantalla de Windows, donde se gestionan todos estos parámetros para varios monitores físicos y virtuales. Ten en cuenta que cambios erróneos pueden provocar pantalla negra tras cambiar la resolución.

Seguridad, licencias y limitaciones de Spacedesk

Aunque Spacedesk ofrece muchas ventajas, conviene tener claras sus limitaciones y condiciones de uso. Durante bastante tiempo el programa ha estado en fase beta (por ejemplo, la versión RC 1.0.73) y algunas funciones de seguridad avanzadas, como la protección con contraseña y el cifrado completo de la conexión, estaban reservadas para las licencias comerciales.

Para un uso doméstico dentro de tu propia red, donde conoces todos los dispositivos conectados, Spacedesk es más que suficiente. Sin embargo, no es recomendable utilizarlo a través de redes públicas, abiertas o poco de fiar, sobre todo si manejas información sensible, ya que la seguridad no está pensada para esos escenarios en la versión gratuita.

En cuanto al modelo de negocio, Spacedesk es un software gratuito para uso no comercial. Solo las empresas o entornos profesionales que lo utilicen con fines comerciales deben adquirir una licencia de pago. Hay un detalle curioso: las versiones gratuitas tienen una fecha de caducidad; cuando esa fecha llega, la app sigue funcionando pero muestra la imagen en blanco y negro hasta que actualices a una versión más reciente o compres una licencia.

A día de hoy, las versiones actuales (como la rama 2.1.26 y posteriores) han mejorado mucho, añadiendo más medidas de seguridad, pero las funciones top de protección siguen ligadas a licencias comerciales. Para el usuario medio que quiere un monitor extra en casa, sigue siendo una solución potente, estable y gratis, aunque su interfaz tenga un aspecto algo “vintage”.

Alternativas a Spacedesk: Deskreen, Splashtop, Duet Display y más

Si por sistema operativo, preferencias personales o problemas de compatibilidad Spacedesk no te termina de encajar, existen otras aplicaciones para usar Android como segundo monitor que merece la pena conocer. Cada una tiene sus ventajas y desventajas, y están más orientadas a ciertos escenarios de uso.

Deskreen: convertir cualquier tablet en monitor desde el navegador

Deskreen es una opción muy interesante porque funciona en Windows, macOS y Linux, lo que lo hace ideal si te has pasado, por ejemplo, a una distro como Nobara 42 con KDE Plasma y buscas algo que se parezca a Spacedesk. En el lado del PC instalas Deskreen, que actúa como servidor, y en el dispositivo secundario solo necesitas un navegador web moderno.

Esta aproximación tiene una ventaja enorme: puedes reutilizar tablets muy antiguas que ya no tienen acceso a las tiendas de aplicaciones, o incluso dispositivos extraños mientras tengan navegador. Cuando arrancas Deskreen en el ordenador, se genera un código QR; lo escaneas con la cámara del móvil o tablet, y al abrir el enlace en el navegador aparecerá el PC como fuente disponible.

Desde Deskreen puedes elegir si quieres duplicar la pantalla principal (modo espejo) o compartir solo una ventana concreta, algo muy útil para presentaciones, dashboards o paneles de monitorización. La parte buena es que los requisitos de hardware son mínimos: basta un PC con procesador de dos núcleos y unos 250 MB de RAM, por lo que es una solución muy ligera.

En entornos donde necesitas compatibilidad multiplataforma, como cuando usas Linux en el PC y Android o iPad como pantalla secundaria, Deskreen se convierte en una de las alternativas gratuitas más interesantes a Spacedesk.

Splashtop Wired XDisplay: menos lag con cable USB

Para quienes desconfían del WiFi y prefieren minimizar al máximo el retraso, Splashtop Wired XDisplay es una solución que funciona únicamente a través de conexión USB. Es gratuita en su versión básica y permite usar móviles o tablets Android (y también iPads) como segunda pantalla con una latencia muy baja y resoluciones altas, incluyendo Full HD a 60 FPS.

La filosofía es similar: instalas una aplicación en el PC (compatible con Windows 7 o superior y macOS 10.9 o superior) y otra en el dispositivo móvil (Android 4.0 o superior, iOS 7.0 o superior), y la comunicación de vídeo va por el cable. Esto garantiza una experiencia mucho más fluida que con conexiones inalámbricas inestables, algo crucial si quieres reproducir vídeos o mover ventanas con rapidez.

Además, Splashtop ha ido evolucionando y ofrece funciones de acceso remoto a tus ordenadores desde cualquier lugar, aunque estas características avanzadas suelen ser de pago. Si solo quieres usar el móvil como monitor extra y no te importa depender del cable, Wired XDisplay es una de las mejores opciones en cuanto a rendimiento.

Google Remote Desktop: acceso remoto sencillo, pero sin escritorio extendido

Google Remote Desktop (Escritorio remoto de Chrome) es probablemente la opción más “nativa” y familiar para muchos usuarios de Android, ya que se apoya en el ecosistema de Google y solo requiere una cuenta de Gmail para ponerse en marcha.

El funcionamiento se basa en el protocolo de escritorio remoto: ves y controlas la pantalla del PC desde el móvil, pero no existe la posibilidad de extender el escritorio como una pantalla adicional. Todo lo que aparece en tu monitor principal se replica en Android, sin capacidad de añadir una zona de trabajo independiente.

Otra limitación importante es que solo funciona a través de Internet, no usando conexiones USB, lo que implica una latencia mayor que las soluciones locales y la necesidad de tener buena conexión en ambos extremos. Es perfecto para soporte remoto o para acceder a tu PC desde fuera de casa, pero no tanto para usar Android como segundo monitor en tareas de productividad cotidiana.

Duet Display: calidad profesional, pero de pago

Duet Display nació como una aplicación exclusiva del ecosistema Apple, pero con el tiempo ha incorporado soporte para Android. Su enfoque está muy orientado a la calidad de imagen y a la fluidez, y ofrece opciones específicas para tablets con stylus, como el S-Pen, convirtiéndolas en auténticas pantallas de dibujo para aplicaciones tipo Photoshop.

Puedes utilizar Duet Display tanto por cable como mediante WiFi, lo que te permite elegir entre máxima estabilidad o comodidad sin cables. Los gestos táctiles habituales de la tablet se integran con lo que ves en el PC, facilitando una interacción muy natural con el escritorio remoto.

La contrapartida es que no es una app gratuita. La modalidad más básica, Duet Air, se ofrece mediante una suscripción mensual de pago (alrededor de 4 dólares al mes, abonando un año por adelantado). Antes de decidirte, dispones de una prueba gratuita de 7 días para comprobar si la experiencia justifica el coste para tu caso de uso.

Si buscas algo muy pulido para un flujo de trabajo profesional, Duet Display es una opción potente, pero si tu objetivo es simplemente aprovechar un viejo móvil sin gastar dinero, probablemente te interese más quedarte con Spacedesk, Deskreen o Splashtop Wired XDisplay.

Otras opciones: tablets Samsung, Miracast y limitaciones del hardware

Algunos fabricantes han empezado a integrar funciones propias para usar sus productos como segunda pantalla. Un ejemplo claro son las tablets Samsung de la gama Tab S7 en adelante, gestionadas con One UI 3.1 o superior. Estas permiten convertirse en monitor secundario de un PC con Windows 10 (versión 2004 o posterior) o Windows 11 sin necesidad de instalar software de terceros.

Para usar esta opción, ambos dispositivos deben estar conectados a la misma red WiFi. En la tablet hay que desplegar el panel de ajustes rápidos y tocar el botón “Segunda pantalla”. Después se elige el modo de conexión (por ejemplo, priorizar ilustración/juegos o vídeo) y, en el PC, se utiliza la combinación de teclas Windows + K para abrir el menú de conexión inalámbrica. Allí aparecerá el nombre de la tablet Samsung; al seleccionarlo, comenzará la proyección del escritorio.

También existe la tecnología Miracast, que permite enviar la señal de vídeo desde el PC a dispositivos compatibles, como algunos smartphones, tablets o televisores inteligentes. Para comprobar si tu PC soporta Miracast, puedes usar la herramienta DXDiag y revisar el informe de texto que genera. Si está disponible, podrás emparejar el ordenador con el dispositivo objetivo (normalmente vía Bluetooth) y usar la opción de proyección inalámbrica en la configuración de pantalla.

Es importante tener en cuenta ciertas limitaciones físicas de los conectores. No basta con enchufar un móvil al PC mediante un cable USB “normal” para que actúe como pantalla adicional: la mayoría de puertos USB-A y muchos USB-C no transmiten vídeo nativamente, solo datos y energía. Para que un teléfono pueda enviar o recibir señal de vídeo física se necesita compatibilidad con modos alternativos como DisplayPort sobre USB-C, y aun así haría falta un dispositivo que haga de emisor o receptor de esa señal, que en este caso suelen ser las propias apps especializadas.

En cuanto a ideas como usar una TV para emitir su contenido hacia un smartphone, la cosa se complica aún más. Las televisiones están diseñadas como receptores de vídeo, no como emisores, y no incluyen hardware preparado para enviar la señal a otros dispositivos. Además, los contenidos de TV van protegidos por derechos de autor, lo que complica todavía más la viabilidad técnica y legal de ese escenario. Lo más cercano son las apps oficiales de las cadenas y plataformas de streaming, que replican el contenido por su cuenta.

Usar un móvil o tablet como panel de monitorización con Spacedesk y AIDA64

Más allá de usar Android como segundo monitor para arrastrar ventanas, hay una idea muy popular entre los aficionados al modding: emplear una pantalla embebida en el chasis del PC para mostrar un panel con temperaturas, uso de CPU y GPU, ventiladores, etc. Aunque montar una pantalla física en el frontal de la torre requiere bastante bricolaje, puedes conseguir un efecto muy parecido usando un teléfono o tablet conectado con Spacedesk.

La parte de hardware es sencilla: necesitas un móvil o tablet (idealmente Android, aunque también puede ser un iPad), el cargador correspondiente para que el dispositivo no se quede sin batería y una conexión WiFi decente. El teléfono se comunicará con el PC por la red inalámbrica, pero es recomendable mantenerlo alimentado por cable si lo vas a tener encendido durante horas, y evitar que las aplicaciones consuman batería en segundo plano reduzcan su autonomía.

En el ordenador instalas el servidor de Spacedesk, y en el dispositivo móvil la app cliente. Como ya sabes, con ambos conectados a la misma red, la tablet detectará al PC y, en cuanto la selecciones, se convertirá en un segundo monitor configurable en Windows como cualquier otro. Puedes colocarlo en vertical, debajo del monitor principal o donde más sentido tenga según tu setup.

Para mostrar la información del sistema en ese monitor secundario, una de las herramientas más completas es AIDA64. Al instalarla en el PC, puedes ir al menú de preferencias y entrar en el apartado “Sensor Panel”. Ahí tienes la opción de activar un panel de sensores, que por defecto viene con un diseño bastante simple, pero funcional.

Lo interesante es que AIDA64 permite importar skins personalizados, y en su foro oficial hay decenas de diseños creados por la comunidad en diferentes resoluciones, estilos y colores. Solo tienes que buscar uno que encaje con la resolución de tu tablet (por ejemplo, 1024×768 para un iPad 2) y con la estética de tu caja o tu escritorio.

Una vez importado el skin, lo aplicas en el Sensor Panel y arrastras la ventana del panel hacia el monitor secundario (la pantalla del móvil o tablet gestionada por Spacedesk). De esta forma, tendrás un dashboard permanente con datos de temperatura, carga y otros parámetros críticos de tu PC siempre visible, sin ocupar espacio en el monitor principal.

Esta solución es especialmente atractiva si te gustan los proyectos de PC case modding pero no quieres o no puedes cortar el chasis para incrustar una pantalla. Con un teléfono viejo y algo de maña, puedes conseguir un efecto visual muy llamativo, ajustando el skin a tu gusto (como el conocido diseño “Kakthus” disponible en los foros de AIDA64, entre muchos otros).

Combinando herramientas como Spacedesk, Deskreen, Splashtop o incluso soluciones nativas de algunas tablets, junto con software de monitorización como AIDA64, se abre todo un abanico de posibilidades para dar una segunda vida a tu móvil Android o a esa tablet olvidada: desde ampliar tu espacio de trabajo para multitarea hasta montar paneles de control espectaculares, sin necesidad de invertir en un monitor físico adicional y adaptándote tanto a Windows como a macOS o Linux.

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