NVIDIA ha confirmado que dejará de publicar nuevos controladores Game Ready para Windows 10 a partir de noviembre de 2026. El último driver completo para este sistema operativo llegará en octubre, y desde entonces las novedades en optimizaciones para juegos y funciones quedarán reservadas exclusivamente para Windows 11. La decisión, que ya se esperaba, supone un paso más en la transición hacia el sistema operativo más reciente de Microsoft.
Aunque Windows 10 seguirá recibiendo actualizaciones de seguridad durante varios años, los jugadores y creadores de contenido que quieran aprovechar al máximo sus tarjetas gráficas GeForce tendrán que plantearse el salto a Windows 11 y aprender cómo tener siempre los últimos drivers en Windows 11. La compañía ha confirmado que mantendrá un soporte de seguridad trimestral hasta octubre de 2029, pero sin nuevas funciones ni perfiles de rendimiento para los lanzamientos más recientes.
Fin de los drivers Game Ready para Windows 10
La fecha marcada en rojo es el 31 de octubre de 2026. Ese mes se publicará la última versión de los controladores Game Ready compatible con Windows 10. A partir de noviembre, cualquier actualización de drivers, ya sea para juegos o para aplicaciones profesionales con los Studio Drivers, solo estará disponible para Windows 11. Esta medida afecta a todas las tarjetas GeForce compatibles, incluidas las RTX 20, RTX 30 y RTX 40, así como a las GTX 16 y superiores.
La compañía ha explicado que esta decisión responde a la necesidad de centrar sus recursos en el desarrollo de controladores para Windows 11 y en las nuevas tecnologías de inteligencia artificial. Los usuarios que permanezcan en Windows 10 podrán seguir usando sus tarjetas con los controladores ya instalados, pero no recibirán ajustes específicos para los juegos que vayan apareciendo. Con el tiempo, algunos títulos podrían presentar problemas y soluciones al usar drivers gráficos desactualizados, con un rendimiento inferior al que tendrían con un driver actualizado.
Soporte de seguridad hasta 2029
NVIDIA no abandona por completo Windows 10. Después del último driver completo, la compañía publicará actualizaciones de seguridad trimestrales hasta octubre de 2029. Estos parches se centrarán en corregir vulnerabilidades críticas y errores graves, pero no incluirán mejoras de rendimiento ni nuevas funciones. Es un esquema similar al que ya aplicó con arquitecturas más antiguas, como Maxwell, Pascal y Volta, que dejaron de recibir Game Ready en octubre de 2025 y solo cuentan con soporte de seguridad hasta 2028.

Por su parte, Microsoft ha ampliado el soporte extendido de Windows 10 hasta el 12 de octubre de 2027. Los usuarios que se acojan a este programa recibirán parches de seguridad críticos, pero no actualizaciones de funciones. La combinación de ambos calendarios deja claro que Windows 10 tiene los días contados para los entusiastas del gaming y la creación de contenido.
¿Qué significa para los jugadores?
Para la mayoría de los jugadores, la pérdida de los drivers Game Ready no implica que sus juegos dejen de funcionar de inmediato. Los controladores instalados seguirán operativos y los títulos ya lanzados no se verán afectados. El problema llegará con los lanzamientos futuros, que no contarán con perfiles de optimización específicos. Esto puede traducirse en una menor fluidez, errores visuales o incluso incompatibilidades en algunos casos.

Además, los creadores de contenido que usen los Studio Drivers también se verán afectados. Aunque las aplicaciones profesionales suelen ser menos sensibles a las actualizaciones, la falta de nuevas optimizaciones puede limitar el rendimiento en programas de edición de vídeo o renderizado 3D. La recomendación general es migrar a Windows 11 y aumentar el rendimiento de tus juegos en Windows 11 fácilmente si se quiere estar al día con las últimas tecnologías de NVIDIA, como DLSS o el trazado de rayos mejorado.
Con este calendario, queda claro que los usuarios de Windows 10 tienen un margen de unos meses para decidir su próximo paso. La transición a Windows 11 parece inevitable para quienes quieran seguir disfrutando de las novedades en juegos y aplicaciones. Aunque Windows 10 seguirá funcionando, la falta de soporte para nuevos títulos hará que el cambio sea necesario a medio plazo.

