Si sueles trastear con distintos sistemas operativos, probar distribuciones de Linux o necesitas tener siempre a mano herramientas de reparación, te sonará eso de estar creando un USB de arranque nuevo cada dos por tres. Formatear el pendrive cada vez, grabar la ISO, esperar… puede acabar siendo un auténtico tostón. La buena noticia es que hoy en día hay una forma muchísimo más cómoda de hacerlo todo de una sola vez.
Con Ventoy puedes convertir una simple memoria en un USB multiboot capaz de arrancar decenas de sistemas sin volver a formatear. Basta con copiar las imágenes ISO, WIM, IMG, VHD(x) o EFI al pendrive y arrancar directamente desde ellas. En este artículo vas a ver paso a paso cómo funciona Ventoy, cómo instalarlo en Windows y GNU/Linux, qué ventajas ofrece frente a otras herramientas y algunos trucos útiles para sacarle todo el jugo.
¿Qué es un USB multiboot y por qué merece la pena?
Un USB multiboot es, básicamente, un dispositivo de arranque capaz de cargar varios sistemas desde un mismo pendrive. En lugar de tener un único instalador por unidad USB, puedes guardar muchas imágenes ISO y elegir cuál arrancar en un menú que aparece al iniciar el ordenador desde ese dispositivo.
Con esta configuración, al conectar la memoria al PC y decirle que arranque desde USB, verás un gestor de arranque. Ese pequeño menú te mostrará todas las ISOs que tengas copiadas y te dejará seleccionar el sistema operativo o herramienta que quieras usar en cada momento, sin tener que preparar nada más.
Esto es especialmente práctico si eres administrador de sistemas, técnico de soporte o simplemente te encanta cacharrear. En un solo USB puedes llevar varias versiones de Windows, un buen puñado de distros Linux, utilidades de diagnóstico, herramientas de clonación de discos o sistemas de virtualización como ESXi. Es como llevar una navaja suiza de sistemas operativos en el bolsillo.
Ventoy: la forma más sencilla de tener un USB multiboot
Ventoy es una herramienta gratuita y de código abierto diseñada para crear unidades USB de arranque de una forma muy diferente a la habitual. En lugar de “quemar” la ISO y rehacer el USB cada vez, Ventoy instala un pequeño sistema de arranque en el pendrive y te deja copiar y borrar imágenes como si fuera un disco normal.
La idea es simple pero muy potente: durante la preparación del dispositivo, Ventoy crea dos particiones. En la primera instala su propio gestor de arranque, que ocupa apenas unos 32 MB, y en la segunda deja todo el espacio restante en formato exFAT para que copies tus ISOs. A partir de ahí, cada ISO que arrastres al USB aparecerá en el menú de Ventoy al arrancar.
Una de las grandes diferencias frente a otras soluciones es que no extrae ni modifica los archivos de la ISO. Ventoy arranca directamente desde la propia imagen tal cual, sin necesidad de descomprimirla ni reconstruir el contenido en la unidad. Eso significa que puedes gestionar tus ISOs como simples ficheros: copiar, pegar, renombrar, borrar… y listo.
Características clave de Ventoy
Detrás de esa sencillez hay muchas funciones interesantes pensadas para usuarios avanzados y entornos profesionales. Ventoy es 100 % software libre, se puede auditar, es multiplataforma y soporta una cantidad enorme de sistemas operativos y formatos.
- Compatibilidad con múltiples formatos: ISO, WIM, IMG, VHD, VHDX y ficheros EFI, todos ellos arrancables directamente.
- Arranque en prácticamente cualquier entorno: BIOS Legacy x86, IA32 UEFI, x86_64 UEFI, ARM64 UEFI y MIPS64EL UEFI.
- Soporte para UEFI Secure Boot en arquitecturas IA32 y x86_64, algo clave en equipos modernos.
- Compatibilidad con MBR y GPT como estilos de particionado del dispositivo.
- Sistemas de archivos admitidos para la partición de datos: FAT32, exFAT, NTFS, UDF, XFS y Ext2/3/4.
- Permite archivos de más de 4 GB, ideal para ISOs de Windows y otras imágenes muy pesadas.
- Soporta instalación automática de Windows y despliegues automatizados de RHEL, CentOS, SUSE, Ubuntu Server, etc.
- Modo persistente para distros Linux, guardando cambios entre reinicios mediante imágenes de persistencia.
- Menú personalizable con temas, estilos, modo lista y modo árbol, además de un framework de plugins.
- Inyección de archivos al entorno de arranque y reemplazo dinámico de configuraciones (ideal para escenarios avanzados y soluciones a medida).
- Actualizaciones no destructivas: al subir de versión, no se borran ni se tocan las ISOs que tengas en el USB.
- Soporte para unidades protegidas contra escritura y posibilidad de instalarse en USB, discos duros, SSD, NVMe o incluso tarjetas SD.
Según sus propios desarrolladores, se han probado ya más de 700 imágenes distintas. La compatibilidad abarca prácticamente todas las grandes distribuciones Linux, muchas variantes de Unix, versiones de Windows de escritorio y servidor y soluciones de virtualización y almacenamiento.
Sistemas operativos y herramientas compatibles
El listado exacto cambia con el tiempo, pero lo importante es que Ventoy está pensado para funcionar con casi todo lo que vayas a usar en el día a día. En el terreno de GNU/Linux, Ventoy soporta Debian, Ubuntu, Fedora, CentOS, RHEL, Arch Linux, Manjaro, Linux Mint, openSUSE, Deepin, Kali y un largo etcétera que cubre prácticamente cualquier distro popular.
En el mundo Unix también hay muy buen soporte. FreeBSD, DragonFly BSD, pfSense, OPNsense, TrueNAS, XigmaNAS, GhostBSD o MidnightBSD, entre muchos otros, pueden arrancarse sin problemas desde un USB preparado con Ventoy, tanto para probarlos como para instalarlos en equipos de producción.
En cuanto a Microsoft, la lista incluye las versiones habituales de escritorio y servidor. Podrás cargar instaladores de Windows 7, 8, 8.1, 10 y multitud de ediciones de Windows Server como 2012, 2012 R2, 2016 o 2019, además de entornos WinPE personalizados para tareas de mantenimiento y recuperación.
Para campos más específicos también hay soporte. Imágenes ISO de VMware ESXi, Citrix XenServer o XCP-ng pueden convivir en el mismo USB junto a tus distros Linux y tus Windows, algo muy útil si trabajas con virtualización o infraestructuras complejas.
Ventajas de usar Ventoy frente a otros creadores de USB
La principal ventaja de Ventoy respecto a las herramientas clásicas tipo Rufus, balenaEtcher o similares está en la forma de trabajar. Con las utilidades tradicionales, cada vez que quieres probar una ISO nueva tienes que formatear y reconstruir el USB desde cero, lo que implica perder lo que tenías y repetir el proceso de escritura.
Con Ventoy la película cambia por completo. Una vez instalado el gestor en el pendrive, el uso diario se reduce a copiar y borrar ficheros ISO como si de un disco externo normal se tratase. Si quieres añadir un nuevo sistema, arrastras la imagen; si ya no la necesitas, la eliminas, y el menú de arranque se actualiza solo.
A esto se suma el tamaño ridículo de la partición de arranque. La parte de Ventoy ocupa alrededor de 32 MB, dejando todo el resto del espacio disponible para que almacenes tus imágenes de disco, por lo que incluso con memorias relativamente pequeñas puedes meter varios sistemas.
Otro punto interesante es que Ventoy puede buscar ISOs en otras unidades. Si no has copiado una imagen al USB, en algunos escenarios podrás localizarla en el disco interno y arrancarla igualmente desde el menú, lo que añade aún más flexibilidad cuando trabajas con muchas imágenes.
Y por encima de todo está el factor confianza. Al ser un proyecto de código abierto, cualquiera puede revisar su funcionamiento, comprobar que no hace nada raro y adaptarlo a sus necesidades. Esto da bastante tranquilidad cuando vas a usar la herramienta en equipos de trabajo o entornos sensibles.
Requisitos y advertencias antes de empezar
Antes de lanzarte a crear tu USB multiboot con Ventoy, hay un detalle que no puedes pasar por alto. La primera vez que instales Ventoy en una memoria USB se borrará por completo el contenido del dispositivo, ya que necesita crear su esquema de particionado y formatear las particiones a su gusto.
Por tanto, si tienes datos en ese pendrive que quieras conservar, haz copia de seguridad antes. Una vez que Ventoy esté instalado, ya no tendrás que volver a formatear cada vez que quieras añadir o quitar sistemas operativos, pero la conversión inicial sí es destructiva.
En cuanto al hardware, Ventoy es bastante flexible y no exige grandes cosas. Para un uso mínimo, con un USB de 8 GB y un PC con Windows o GNU/Linux te sobra, aunque si tu idea es meter varias ISOs de Windows y distribuciones pesadas, se agradece tener 32, 64 GB o más.

Descarga de Ventoy desde la web oficial
El proyecto se distribuye directamente desde su página oficial y también desde GitHub. Para obtener la última versión estable, entra en ventoy.net y ve a la sección de descargas, donde verás archivos específicos para Windows y para Linux.
En Windows, el paquete se descarga en formato ZIP. Solo tienes que guardar el archivo, descomprimirlo en una carpeta de tu elección y localizar el ejecutable Ventoy2Disk.exe, que es el que se encarga de preparar el USB con unos pocos clics.
En GNU/Linux, la descarga suele venir en un tar.gz. Descomprime el archivo, accede al directorio resultante y dentro encontrarás varios scripts, entre ellos Ventoy2Disk.sh y VentoyWeb.sh, que permiten hacer la instalación desde terminal o usando una interfaz web en el navegador.
Instalación y uso de Ventoy en Windows
En sistemas Windows el proceso es muy directo y apto para cualquiera. Conecta la memoria USB que quieres usar, descomprime el ZIP de Ventoy y ejecuta Ventoy2Disk.exe con permisos suficientes (si el sistema te muestra un aviso de seguridad, puedes aceptar la ejecución si confías en la fuente).
Al abrirse Ventoy verás una ventana bastante sencilla. En la parte superior se lista el dispositivo USB detectado; revisa bien que seleccionas la unidad correcta, porque el paso siguiente va a formatearla sin contemplaciones y no querrás borrar otro disco por error.
Una vez escogido el pendrive, pulsa el botón Install. El programa mostrará un mensaje de advertencia para recordarte que se van a eliminar todos los datos, y tendrás que confirmar la operación para que empiece el proceso. No suele tardar más que unos segundos.
Cuando termine, Ventoy te avisará de que la instalación ha finalizado con éxito. Si abres el explorador de archivos, verás que tu USB aparece prácticamente vacío, normalmente con la etiqueta Ventoy, y ya está listo para que copies dentro tus imágenes ISO o el resto de formatos compatibles.
A partir de ese momento, el uso es de lo más cómodo. Solo arrastra o copia las ISOs que te interese tener, sin orden especial ni configuraciones raras, y Ventoy las detectará automáticamente y las mostrará en su menú de arranque cuando inicies el equipo desde ese dispositivo.
Instalación y uso de Ventoy en GNU/Linux
En Linux tienes dos formas principales de instalar Ventoy en un USB: usando el script directo Ventoy2Disk.sh o aprovechando la interfaz web que ofrece el propio proyecto. La mecánica es similar a la de Windows, pero con el añadido de que deberás identificar el dispositivo de forma manual.
Lo habitual es descargar el tar.gz desde la web oficial, descomprimirlo y entrar en la carpeta creada. Desde ahí, si quieres hacer la instalación por línea de comandos, puedes recurrir a algo como sudo sh Ventoy2Disk.sh -I /dev/sdX sustituyendo la X por la letra que corresponda a tu pendrive, que puedes averiguar con herramientas como lsblk, fdisk -l o incluso lsusb combinado con otras utilidades.
El script te pedirá confirmación antes de formatear y, una vez termine, quedará el USB preparado de igual modo que en Windows, con la partición de arranque de Ventoy y la partición de datos lista para copiar tus imágenes. Al finalizar, el sistema montará la unidad de datos y podrás comprobar que está vacía y operativa.
Si prefieres algo más visual, desde hace varias versiones Ventoy incluye VentoyWeb.sh. Al ejecutarlo con sudo sh VentoyWeb.sh, el script levanta un pequeño servidor local y te indica que entres con el navegador en http://127.0.0.1:24680 para acceder a una interfaz gráfica similar a la de Windows, donde seleccionas el dispositivo y pulsas Install o Update.
Creación del USB multiboot y copia de ISOs
Una vez tengas Ventoy instalado en la memoria, el resto del proceso se reduce a una operación casi trivial. Lo único que debes hacer es copiar las ISOs o las imágenes WIM, IMG, VHD(x) o EFI que quieras arrancar a la partición de datos del pendrive, normalmente etiquetada como Ventoy.
No es necesario que sigas una estructura concreta de carpetas, aunque para organizarte mejor es buena idea agrupar por tipos. Puedes crear directorios como “Windows”, “Linux” o “Utilities” y meter dentro las distintas imágenes; Ventoy es capaz de mostrar estos subdirectorios en forma de árbol en su menú si activas el modo TreeView.
No hay un límite estricto de cuántos sistemas puedes instalar. Mientras tengas espacio en la memoria USB, puedes añadir más imágenes, actualizar las existentes sustituyendo el fichero o eliminarlas cuando ya no las necesites. El menú de Ventoy se actualiza solo cada vez que arrancas.
Arrancar el ordenador desde el USB con Ventoy
Con las ISOs ya copiadas al pendrive, llega el momento de probar. Conecta la memoria al equipo en el que quieras usarla y reinicia el ordenador, accediendo a la BIOS/UEFI o al menú de arranque rápido según tu modelo (suele ser con las teclas Supr, F2, F12, Esc u otra específica del fabricante).
En la configuración de la BIOS/UEFI puedes cambiar la prioridad de arranque para que el USB tenga preferencia, o simplemente elegir la unidad Ventoy en el menú de boot rápido. Al iniciarse desde el pendrive, aparecerá la pantalla de Ventoy mostrando un listado de todas las imágenes que hayas copiado, con su nombre de archivo como referencia.
El manejo es muy sencillo: con las teclas de cursor te mueves por la lista, y con Enter seleccionas la imagen que quieras arrancar. En cuestión de segundos el sistema elegido comenzará a cargar como si hubieses creado un USB exclusivo para él, ya sea para instalarlo, repararlo o ejecutarlo en modo live, según el tipo de ISO.
Uso del modo persistente y otras funciones avanzadas
Una de las funciones más interesantes para quienes usan distros live de Linux es el modo persistente. Ventoy permite crear archivos de persistencia para que los cambios realizados (configuración, paquetes instalados, documentos) se mantengan entre reinicios, en lugar de perderse cada vez que apagas.
Para ello, el proyecto incluye un script llamado CreatePersistentImg.sh entre los ficheros descargados. Desde el directorio de Ventoy puedes ejecutarlo indicando el tamaño de la imagen de persistencia que deseas (si no especificas nada, por defecto generará un archivo de 1 GB), y posteriormente tendrás que copiar ese fichero al USB y asociarlo a la ISO correspondiente siguiendo la documentación.
Además del modo persistente, Ventoy dispone de un completo sistema de plugins en formato JSON. A través de estos plugins se pueden definir temas gráficos para el menú, cambiar colores, fuentes y fondos, activar el modo de vista en árbol, configurar parámetros de arranque específicos o forzar opciones para determinadas imágenes, entre muchas otras posibilidades.
Otra función potente es la inyección de archivos en el entorno de ejecución. Esto permite, por ejemplo, introducir automáticamente scripts de postinstalación, ficheros de respuesta para instalaciones desatendidas o configuraciones personalizadas que se cargan durante el arranque de determinadas ISOs, algo muy apreciado en despliegues masivos.
Actualización de Ventoy sin perder tus ISOs
El desarrollo de Ventoy avanza rápido y es habitual que aparezcan nuevas versiones corrigiendo errores y ampliando compatibilidades. Actualizar la herramienta en tu USB es tan simple como descargar la versión nueva y ejecutar el programa de instalación seleccionando la opción de Update en lugar de Install.
En Windows, esto se hace desde Ventoy2Disk.exe: escoges el dispositivo y pulsas en Update. En Linux, puedes usar el mismo Ventoy2Disk.sh pero con la opción -u para indicar que quieres actualizar, o recurrir a la interfaz web y marcar igualmente el modo de actualización. Para ambos casos, Ventoy respeta la partición de datos y mantiene intactas todas las imágenes que ya tengas copiadas.
Este enfoque no destructivo es una gran ventaja, porque te permite mantener tu pendrive multiboot siempre al día. No tienes que volver a crear la unidad desde cero, ni recargar todas las ISOs cada vez que sale una versión nueva del programa, lo que ahorra muchísimo tiempo si trabajas con muchos sistemas.
Elegir una buena memoria USB para Ventoy
Aunque Ventoy se puede instalar en casi cualquier dispositivo de almacenamiento, no todos los pendrives ofrecen la misma experiencia. Para un uso intensivo, conviene apostar por memorias USB 3.0 o superiores, con velocidades de lectura y escritura decentes, ya que eso se nota mucho en los tiempos de arranque e instalación.
En cuanto a capacidad, lo ideal es pensar a medio plazo. Si solo vas a llevar un par de ISOs pequeñas con utilidades de diagnóstico, con 8 o 16 GB vas sobrado, pero si te planteas meter varias versiones de Windows, distros Linux y herramientas pesadas, merece la pena irse a 64 GB o más.
Una opción muy habitual es emplear modelos fiables de marcas conocidas, como los clásicos pendrives Kingston, SanDisk o similares. También puedes valorar usar un pequeño SSD externo o un NVMe USB si necesitas velocidades muy altas y un montón de espacio para imágenes grandes, sobre todo en entornos profesionales.
A la hora de comprar online, muchas tiendas suelen lanzar códigos promocionales y cupones de descuento para rebajar el precio de memorias y accesorios. Si sueles adquirir tus componentes en plataformas como AliExpress, es buena idea estar atento a estos códigos y a las fechas de validez para cazar buenas ofertas cuando renueves tu pendrive.
Ventoy para quienes disfrutan probando sistemas
Si eres de los que les gusta instalar una distribución nueva cada semana o testear las últimas versiones de Windows en cuanto salen, Ventoy encaja como anillo al dedo. Te quita de encima la tarea repetitiva de formatear y recrear USBs de arranque constantemente, y te permite tener todo tu arsenal de ISOs en un solo dispositivo.
También resulta muy cómodo si ofreces soporte técnico a amigos, clientes o en tu empresa. Con un único pendrive puedes llevar herramientas de rescate, imágenes de instalación limpias, sistemas live y utilidades de clonación o backup, listo para cualquier situación que se presente en un PC o servidor.
Por supuesto, existen alternativas para crear USB multiboot como YUMI y otras soluciones similares, pero el enfoque de Ventoy es especialmente limpio. Al trabajar directamente con archivos ISO sin modificarlos, simplifica la gestión de versiones y evita tener que “rehacer” el dispositivo cuando cambias o actualizas una imagen.
En definitiva, Ventoy se ha convertido en una pequeña joya para cualquiera que se mueva a menudo entre sistemas. Con pocos pasos consigues un USB multiboot flexible, fácil de mantener y muy potente, donde añadir o quitar sistemas se reduce a gestionar ficheros en una carpeta, algo que cualquiera puede hacer sin complicarse la vida.