Qué instalar primero en un PC nuevo: programas básicos

  • Un PC nuevo necesita un núcleo común de software: navegador moderno, suite ofimática, reproductor multimedia, almacenamiento en la nube y protección básica.
  • La seguridad combina antivirus, copias de seguridad, herramientas de privacidad, protección de cámara web y, si es posible, uso de VPN en redes poco fiables.
  • Productividad y estudio se apoyan en suites como Microsoft 365 o LibreOffice, servicios en la nube y apps web como Canva, Diagrams.net, Teams o Zoom.
  • Según el uso (juegos, creación de contenido, desarrollo), conviene añadir editores multimedia, optimizadores de rendimiento, benchmarking y herramientas como Docker.

Qué instalar primero en un PC nuevo programas básicos

Estrenar ordenador es casi como estrenar coche: todo va rápido, limpio y sin ruidos extraños. Pero en cuanto pasa la emoción inicial llega la gran pregunta: ¿qué tengo que instalar para dejar el PC realmente listo para trabajar, estudiar, jugar y navegar con seguridad?

Lo primero que hay que entender es que no existe una lista única que valga para todo el mundo. Un estudiante, alguien que solo hace ofimática o un aficionado a la edición de vídeo no necesitan exactamente lo mismo. Aun así, hay un conjunto de programas básicos para Windows que se repiten una y otra vez en casi cualquier instalación moderna, y sobre ellos vamos a construir tu “kit esencial”.

Navegadores web y bloqueadores de anuncios imprescindibles

Da igual para qué uses el ordenador: sin un buen navegador estás perdido. Windows viene con Edge, que ha mejorado muchísimo, pero hoy en día la mayoría de usuarios siguen apostando por un par de opciones muy concretas, sobre todo por la cantidad de extensiones y su rendimiento.

En el terreno de los navegadores, Google Chrome continúa siendo el rey para muchísima gente. Es rápido, se integra de maravilla con los servicios de Google, sincroniza marcadores y contraseñas entre dispositivos y tiene un ecosistema brutal de extensiones. El punto fuerte, especialmente si llevabas años sin usar un PC de forma seria, es que la mayor parte de aplicaciones modernas dan por hecho que usas Chrome o un navegador basado en Chromium.

Junto a Chrome, hay otros rivales muy dignos como Microsoft Edge (que ya no tiene nada que ver con el antiguo Internet Explorer) o Mozilla Firefox, que sigue siendo la opción favorita de quienes valoran la privacidad y el software libre. Cualquiera de los tres te dará una base sólida para el día a día.

Ahora bien, el navegador por sí solo se queda corto si lo que quieres es navegar cómodo y minimizar publicidad, rastreadores y páginas cargadas de scripts. Para eso entran los bloqueadores de anuncios y herramientas de privacidad, que hoy son casi tan importantes como el propio navegador.

Entre las opciones más habituales se usan extensiones como uBlock Origin, AdGuard o similares, que filtran banners, ventanas emergentes y buena parte del rastreo. Si quieres ir un paso más allá, soluciones específicas como iolo Privacy Guardian se centran en evitar que las webs creen un perfil detallado de ti a partir de tu comportamiento (tu llamada “huella digital”), bloqueando rastreadores y evitando que se asocien tus búsquedas y navegación a una identidad única.

Suite ofimática y gestión de documentos

Si vas a escribir trabajos, redactar informes, llevar tus finanzas o preparar presentaciones, una buena suite ofimática no es negociable. Aquí tienes dos grandes caminos: pagar por el ecosistema de Microsoft o apostar por alternativas gratuitas y de código abierto que han avanzado muchísimo.

Por un lado está Microsoft 365 (la evolución de Office), que hoy va mucho más allá de Word, Excel y PowerPoint de toda la vida. Es una plataforma basada en la nube que integra herramientas como Word, Excel, PowerPoint, Outlook, OneNote, OneDrive y Teams, con colaboración en tiempo real y una buena dosis de inteligencia artificial integrada, especialmente gracias a Copilot.

Word sigue siendo el procesador de textos de referencia, con sugerencias de estilo, corrección avanzada y opciones para coeditar documentos online. Excel continúa siendo el rey de las hojas de cálculo, ahora con recomendaciones inteligentes, creación de gráficos automatizados y ayudas para análisis de datos complejos. PowerPoint es capaz de proponer diseños y estructuras de diapositivas casi solo, mientras que Outlook y Teams se encargan del correo, la agenda y las reuniones en línea, algo que en entornos académicos y profesionales se ha vuelto casi obligatorio.

La otra gran alternativa es LibreOffice, una suite gratuita de código abierto que incluye procesador de textos, hojas de cálculo, presentaciones y más. Su gran ventaja es que no pagas licencia, se instala en minutos y es compatible con los formatos de Microsoft Office, por lo que puedes abrir y guardar documentos en DOCX, XLSX y PPTX sin volverte loco. Es ideal si estás estudiando o si no te compensa pagar una suscripción.

Junto a la ofimática, conviene tener un buen editor y visor de PDF. Windows trae uno muy básico, pero si trabajas con contratos, documentos escaneados o formularios, herramientas como Nuance Power PDF son muy útiles: permiten convertir PDF a Word y viceversa, editar textos que estaban en un PDF escaneado, rellenar y firmar documentos digitalmente sin tener que imprimir nada.

Almacenamiento en la nube y colaboración

Hoy en día es raro depender solo del disco del ordenador. Tener tus archivos en la nube no solo te salva en caso de desastre, también te deja acceder a todo desde cualquier dispositivo y compartir cosas con compañeros o clientes en segundos.

Si te mueves con Microsoft 365, OneDrive es el centro de toda la experiencia: te da una buena cantidad de gigas (según el plan), sincroniza carpetas clave de tu PC y se integra directamente en Word, Excel, PowerPoint o Teams. Es muy cómodo para trabajo colaborativo, porque varios usuarios pueden editar el mismo documento a la vez sin pisarse.

Otra opción muy popular desde hace años es Dropbox. Mucha gente lo prefiere porque es simple, estable y está soportado por infinidad de aplicaciones de terceros. Con el plan gratuito tienes espacio suficiente para documentos importantes de estudio o trabajo, y su cliente de escritorio es muy ligero. Simplemente guardas en la carpeta de Dropbox y el archivo aparece en el resto de tus dispositivos y en la web.

Si lo tuyo es organizar proyectos, notas, enlaces y documentación variada, herramientas como Notion juegan en otra liga. No es solo un bloc de notas: te permite crear bases de datos, tableros Kanban, wikis personales o de equipo y sistemas completos de gestión de tareas, todo en un único espacio. Su fuerza está en que puedes moldearlo a tu manera, desde un simple planificador de estudios hasta un sistema de gestión de proyectos complejos.

Seguridad: antivirus, VPN, webcam y privacidad

Un PC nuevo puede estar reluciente, pero si no te preocupas por la seguridad, es cuestión de tiempo que aparezcan problemas. Actualmente Windows 10 y 11 traen Windows Defender integrado, que para un uso doméstico normal ofrece una protección más que digna contra virus y malware.

Si quieres un plus de seguridad, funciones extra y una interfaz más completa, muchos usuarios se decantan por soluciones como Bitdefender o Avast Free Antivirus. Bitdefender destaca por su protección frente a malware avanzado, ransomware y ataques de phishing, con análisis de comportamiento para detectar cosas raras incluso en programas que en teoría parecen legítimos. Avast, por su parte, es uno de los antivirus gratuitos más descargados, especialmente apreciado por quienes buscan algo eficaz sin pagar.

La seguridad no termina en el antivirus. Una buena VPN es otra pieza clave hoy en día si te conectas desde redes públicas o si te preocupa la privacidad. Además de cifrar tu conexión y evitar que se pueda espiar lo que haces, te ayuda a esconder tu IP real y a esquivar bloqueos geográficos. Muchos paquetes de seguridad “premium” ya incluyen VPN integrada en la licencia.

Un punto que a menudo se olvida es la protección de la cámara web y el micrófono. No es ciencia ficción: hay malware específicamente diseñado para activar cámara y micro sin que te enteres. Herramientas como ShieldApps Webcam Blocker se encargan de bloquear digitalmente los intentos de acceso no autorizado a esos dispositivos, de forma más fiable que pegar una pegatina en la lente.

Si a eso sumas un gestor de privacidad como iolo Privacy Guardian y un buen bloqueador de anuncios, estarás cubriendo varios frentes: menos rastreo, menos anuncios personalizados basados en tu historial y menor riesgo de que un tercero construya un perfil detallado sobre tus hábitos online.

Copias de seguridad y gestión del disco

Todo va perfecto… hasta que un día el PC no arranca, aparece una pantalla azul o un ransomware cifra tus archivos. Por eso uno de los primeros programas que merece la pena instalar en un PC nuevo es una buena solución de copia de seguridad y conocer los mejores programas de recuperación de datos para cuando algo falle.

En este terreno, Acronis True Image se ha ganado la fama de ser una de las soluciones más completas para usuarios domésticos avanzados. Permite hacer copias de seguridad de imagen completa (del sistema entero, no solo de documentos), clonar discos, crear discos de recuperación y además incorpora un módulo de protección antimalware y antiransomware. La parte interesante es que si algo sale mal, puedes devolver el sistema exactamente al estado que tenía sin tener que reinstalar todo a mano.

A nivel de organización del disco, Acronis Disk Director resulta muy útil si quieres crear particiones, redimensionar las particiones de tu disco, clonar discos o convertir entre distintos tipos de unidades sin perder datos. Esto es especialmente práctico si, por ejemplo, vas a añadir un SSD nuevo, dividir el disco para separar sistema y datos o preparar una unidad externa de arranque.

En paralelo, conviene contar con alguna herramienta de limpieza y optimización ligera, como limpieza profunda de bloatware en Windows 11. CCleaner se ha convertido en un clásico: borra archivos temporales, limpia el registro y desactiva procesos innecesarios que se cargan con Windows, ayudando a que el sistema arranque de forma más ágil. Hay que usarlo con cabeza, pero puede marcar la diferencia en equipos que empiezan a ir pesados.

Más allá del software, hay una realidad que conviene no ignorar: si tu PC tiene ya 8-10 años y sigue con un disco duro mecánico, por mucho que instales optimizadores el rendimiento será limitado. En esos casos suele resultar más sensato plantearse un equipo reacondicionado moderno con SSD, que por unos pocos cientos de euros puede superar claramente a muchos PCs nuevos de gama baja.

Multimedia: vídeo, música y edición creativa

Programas básicos PC

Windows trae sus propios reproductores, pero casi todos los usuarios terminan instalando un clásico: VLC Media Player. Es gratuito, de código abierto y su gran ventaja es que reproduce prácticamente cualquier formato de vídeo o audio sin tener que andar instalando códecs por separado.

VLC funciona en Windows, macOS y Linux, y además de reproducir archivos locales permite abrir emisiones en streaming, reproducir DVDs y CDs, cargar subtítulos en distintos formatos, ajustar brillo, contraste y color, y hasta convertir archivos de vídeo o audio entre formatos. También ofrece opciones avanzadas, como captura de pantalla, grabación de vídeo, reproducción en bucle de fragmentos concretos, creación de listas de reproducción y uso como servidor multimedia en una red local.

Si sueles ver vídeos o películas, VLC es casi obligatorio, aunque Windows ya incluya un reproductor nativo. La experiencia de uso suele ser mejor, tiene más opciones y es infinitamente más tolerante con formatos raros. Además, su comunidad de desarrollo activa lanza actualizaciones y extensiones que añaden funciones como descarga automática de subtítulos o visualización de letras.

Para el apartado musical, Spotify se ha convertido en la opción por defecto de millones de usuarios. En PC, la versión gratuita es casi idéntica a la de pago a nivel de funcionalidad, con acceso a catálogos enormes de canciones, listas personalizadas y radios. Si trabajas mucho con el ordenador, tener Spotify abierto de fondo es una forma sencilla de amenizar las horas.

En cuanto a creación de contenido, el referente sigue siendo Adobe Creative Cloud: Photoshop para edición de fotos y gráficos, Illustrator para vectorial, Premiere Pro para vídeo, After Effects para animaciones y efectos… Es un ecosistema profesional, muy potente y con IA generativa integrada para acelerar tareas tediosas. Para quienes buscan alternativas a la cámara y el retoque avanzados, conviene mirar los mejores programas para editar imágenes RAW. Para un uso más doméstico, Adobe Premiere Elements y editores como ACDSee ofrecen una curva de aprendizaje más suave para retocar fotos, montar vídeos familiares, aplicar efectos a cámara lenta o eliminar imperfecciones en retratos sin demasiadas complicaciones.

Comunicación, clases online y trabajo remoto

En el ámbito académico y profesional, las herramientas de comunicación han pasado de ser algo accesorio a un elemento central del día a día. De hecho, muchas clases y reuniones ya no se hacen en persona, sino a través de la pantalla.

En el ecosistema de Microsoft, Teams se ha convertido en una especie de centro de operaciones para clases virtuales, reuniones de trabajo y coordinación de proyectos. Permite chats, videollamadas, compartir pantalla, grabar reuniones, crear equipos y canales temáticos, y se integra directamente con Word, Excel, PowerPoint, OneNote y el almacenamiento en OneDrive. En colegios, institutos, universidades y empresas es ya una herramienta casi omnipresente.

Otra plataforma esencial en este campo es Zoom, que se popularizó con el auge del teletrabajo y ha seguido creciendo. Destaca por la calidad de sus videollamadas, la posibilidad de organizar webinars y seminarios online con muchas personas, y funciones como pizarras compartidas, encuestas, salas para grupos pequeños y opciones avanzadas de seguridad y cifrado.

Para comunicación interna de equipos, especialmente en empresas y proyectos colaborativos, Slack se mantiene como uno de los grandes. Organiza las conversaciones en canales por proyecto, departamento o tema, se integra con miles de herramientas (Google Drive, Asana, GitHub, etc.) y soporta llamadas de voz y vídeo. Su objetivo es que la comunicación fluya sin que todo acabe perdido en un mar de correos electrónicos.

En el contexto educativo, no hay que olvidar aplicaciones web como Canva o Diagrams.net. Canva facilita la creación de presentaciones, pósteres, infografías y todo tipo de materiales gráficos a través del navegador, con plantillas para quien no domina el diseño. Además es muy útil para hacer carteles y posters en PC. Diagrams.net, por su parte, está pensada para crear diagramas de flujo, mapas conceptuales, esquemas o circuitos de forma muy sencilla, lo que la hace muy útil para estudiantes de múltiples disciplinas.

Rendimiento, juegos y benchmarking

Si te interesa el gaming o simplemente quieres asegurarte de que el ordenador rinde lo que debe, hay una serie de programas que no son estrictamente básicos, pero que muchos instalan casi por rutina.

Para mejorar la experiencia de juego, Razer Cortex: Game Booster es un buen ejemplo: cierra procesos y servicios que no necesitas mientras juegas, libera RAM y “despierta” la CPU para que rinda al máximo. De esta forma puedes ganar algunos FPS extra, lo que en títulos competitivos se nota. Al cerrar el juego, el sistema vuelve a su estado normal de forma automática.

Si quieres medir el rendimiento de tu máquina y compararlo con otros equipos, entran en juego los programas de benchmarking. Aunque en el contenido original no se listan nombres concretos, herramientas conocidas como 3DMark, Cinebench o PCMark son las que suelen usarse para evaluar la potencia gráfica, la capacidad del procesador o el rendimiento general del sistema y así saber si tu PC está rindiendo como debería o si hay algún cuello de botella. Además, conviene complementar esas pruebas con apps para ver la temperatura de tu CPU y gráfica y asegurarte de que el sistema se mantiene estable bajo carga.

En el mundo del desarrollo y despliegue de software, Docker es casi obligatorio para programadores modernos. Permite crear contenedores aislados con todo lo necesario para que una aplicación funcione exactamente igual en cualquier máquina, facilitando mucho las pruebas, el desarrollo y el despliegue en servidores. En combinación con Kubernetes, se utiliza masivamente en arquitecturas de microservicios.

Si a eso le sumas tu WinRAR habitual para comprimir y descomprimir archivos, más gestores de descargas modernos (muchos integrados ya en el propio navegador), tendrás un entorno listo para manejar prácticamente cualquier tarea, desde bajar grandes ficheros hasta instalar juegos y aplicaciones pesadas sin dramas.

Y si te interesa el juego, además de la base común, entrarían en la ecuación optimizadores tipo Razer Cortex, plataformas de distribución (Steam, Epic, etc.), con guías para fallos comunes de Steam, herramientas de streaming como OBS Studio para retransmitir en directo y, cómo no, programas como DS4Windows si vas a usar mandos de consola en el PC.

Software específico según tu uso principal

Aunque existe un núcleo de aplicaciones que casi todo el mundo instala (navegador, ofimática, reproductor multimedia, antivirus y alguna herramienta de copia en la nube), la configuración ideal depende mucho de lo que hagas a diario con el PC.

Si eres estudiante, tiene sentido priorizar cosas como LibreOffice o Microsoft 365, herramientas de almacenamiento en la nube como OneDrive o Dropbox, Canva para presentaciones creativas, Diagrams.net para esquemas y plataformas como Teams o Zoom para clases virtuales. Con eso cubres redacción de trabajos, colaboración con compañeros, exposiciones y tutorías online.

Si el uso principal es ofimático o de oficina, el foco se va más hacia Microsoft 365, Outlook para el correo, OneDrive o Dropbox para compartir documentos y quizá un editor de PDF potente para gestionar contratos, facturas y documentación formal. La seguridad y las copias de seguridad cobran más peso aquí, porque un fallo puede suponer pérdida de información crítica.

Para perfiles creativos (diseño, vídeo, fotografía) la prioridad estará en tener un buen paquete de edición multimedia: Adobe Creative Cloud o sus alternativas, discos bien organizados con herramientas como Acronis Disk Director, y un sistema de copias de seguridad sólido. La potencia del equipo también importa más, así que no es raro apoyarse en benchmarks para valorar si compensa actualizar hardware.

Y si te interesa el juego, además de la base común, entrarían en la ecuación optimizadores tipo Razer Cortex, plataformas de distribución (Steam, Epic, etc.), herramientas de streaming como OBS Studio para retransmitir en directo y, cómo no, programas como DS4Windows si vas a usar mandos de consola en el PC.

Con todo este ecosistema —desde navegadores y bloqueadores de anuncios hasta suites ofimáticas, almacenamiento en la nube, antivirus, herramientas de copia de seguridad, reproductores multimedia, aplicaciones de comunicación y utilidades para juegos y desarrollo— puedes dejar un PC nuevo realmente a punto, adaptado a lo que tú haces cada día y sin llenarlo de programas que no se dejan quitar en Windows 11 que solo ralentice el sistema con el paso del tiempo.

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