Estudiar con un portátil o PC con Windows 11 se ha convertido en lo normal: tomar apuntes, hacer trabajos, presentar proyectos, asistir a clases online o coordinarse con otros compañeros ya no se entiende sin buenas aplicaciones. El problema es que hay tantísimos programas que, si te pones a buscar uno a uno, puedes perder más tiempo comparando que estudiando.
En esta guía te reúno y reorganizo lo mejor que ofrecen las distintas webs especializadas sobre herramientas para estudiantes, añadiendo contexto y ejemplos prácticos. Vas a ver aplicaciones para organizarte, tomar apuntes, trabajar en la nube, hacer presentaciones, investigar, crear contenidos, aprender idiomas, programar o simplemente concentrarte mejor mientras estudias en Windows 11.
Por qué Windows 11 es un buen sistema para estudiar
Windows 11 se ha diseñado claramente pensando en el entorno educativo moderno, tanto para clases presenciales como para formación online o modelos híbridos. No es solo “otro Windows más”; integra de serie funciones y servicios que encajan muy bien con el día a día de un estudiante y de los docentes.
La integración profunda con Microsoft Teams permite tener en el propio sistema las videollamadas, la mensajería y la gestión de clases virtuales. Profesores y alumnos pueden organizar reuniones, compartir archivos, crear canales por asignaturas y trabajar proyectos en tiempo real sin depender de mil plataformas distintas.
OneNote también cobra mucho protagonismo en Windows 11, porque mejora la experiencia de tomar notas y compartirlas. Puedes combinar texto, dibujos a mano, capturas, audio y archivos, y tenerlo todo sincronizado entre ordenador, tablet y móvil. Para estudiar, es como tener un cuaderno infinito organizado por asignaturas.
Otra baza importante de Windows 11 es su enfoque en pantallas táctiles y lápiz digital. Si tienes un convertible, una tablet con Windows 11 o un portátil 2 en 1, puedes escribir fórmulas a mano, hacer esquemas o resolver ejercicios directamente sobre la pantalla, algo que viene genial para matemáticas, física, dibujo técnico o anotaciones rápidas sobre PDFs.
En segundo plano, Windows 11 refuerza la seguridad y la gestión de dispositivos. Funciones como las protecciones frente a amenazas y la posibilidad de usar Microsoft Intune en colegios e institutos facilitan que los centros controle qué se instala, cómo se gestionan los datos y qué políticas de seguridad se aplican, sin complicarle la vida al alumno.
Suites ofimáticas y herramientas básicas para trabajos
Sin una buena suite ofimática estás perdido como estudiante: casi todo pasa por redactar documentos, hojas de cálculo, presentaciones o formularios. Aquí Windows 11 juega en casa, pero también hay alternativas gratuitas muy potentes.
Microsoft 365 y Office (Word, Excel, PowerPoint, OneNote, Teams)
Microsoft 365 es prácticamente el estándar en colegios, institutos y universidades. Incluye Word, Excel, PowerPoint, OneNote y la integración con Microsoft Teams. Muchos centros ofrecen licencias gratuitas a su alumnado, así que conviene preguntar en secretaría o en el departamento de informática.
Word sigue siendo la referencia para trabajos y prácticas: plantillas, estilos, índices automáticos, control de cambios para revisar correcciones del profesor, comentarios, etc. Excel te servirá para datos, estadísticas, finanzas y ejercicios de ciencias, y PowerPoint para crear presentaciones más serias o académicas, ya sea para exponer en clase o defender proyectos.
La gran ventaja de Microsoft 365 para estudiantes es que todo está conectado: puedes recibir tareas en Teams, trabajar el documento en Word, guardarlo en OneDrive y devolverlo al profesor sin salir del ecosistema. Además, al ser tan usado, es muy fácil compartir archivos sin problemas de compatibilidad.
LibreOffice: suite ofimática gratuita y de código abierto

Si no tienes acceso a Microsoft 365 o prefieres un entorno abierto, LibreOffice es de lo mejor que hay. Es un paquete de ofimática completo (procesador de textos, hoja de cálculo, presentaciones, dibujo vectorial, base de datos…) que funciona en Windows, macOS y Linux, y que no cuesta ni un céntimo.
Es especialmente apreciado por quienes se preocupan por la privacidad y el software libre, ya que el código es abierto y la gestión de datos es transparente. Maneja sin problemas la mayoría de funciones básicas y avanzadas: fórmulas, índices, estilos, macros (incluyendo soporte para VBA en muchas funciones) y conexión con motores de bases de datos como MySQL o MS Access.
Para el estudiante medio, LibreOffice cubre prácticamente todo lo necesario: escribir trabajos, hacer tablas, preparar presentaciones y gestionar pequeñas bases de datos. Además, incorpora autocorrección y ayudas para evitar errores tipográficos y estructurales sin necesidad de ser un experto.
Google Drive y su suite ofimática online
Google Drive es otra alternativa clave para estudiantes, sobre todo por la colaboración en tiempo real. Con tu cuenta de Gmail tienes 15 GB gratuitos para almacenar archivos y usar Documentos, Hojas de cálculo y Presentaciones de Google.
La gran fuerza de esta suite es el trabajo colaborativo y la accesibilidad: varias personas pueden editar a la vez, ver cambios en directo, dejar comentarios, sugerencias y revisar el historial de versiones. Además, hay montones de plantillas para agendas, planificadores, trabajos académicos, etc.
La integración con Google Classroom y Google Drive hace que muchos profesores la utilicen como plataforma principal para entregar tareas, compartir materiales y coordinar trabajos en grupo, sobre todo en entornos donde se usan Chromebooks o se priorizan herramientas en la nube.
Adobe Acrobat Reader y lectores de PDF
El formato PDF es omnipresente en apuntes, artículos científicos, exámenes y manuales. Aunque Windows 11 ya permite abrir y anotar PDFs, sigue siendo muy habitual instalar Adobe Acrobat Reader como lector principal.
Acrobat Reader ofrece una experiencia muy sólida y estable para leer documentos largos, subrayar, añadir comentarios, firmar o rellenar formularios. Puedes descargarlo desde la web oficial de Adobe o desde la Microsoft Store, asegurándote así compatibilidad y actualizaciones sencillas.
Si buscas algo más ligero, Foxit Reader es otra alternativa muy popular. Es un lector rápido, con muchas opciones de anotación, ideal para quienes manejan grandes cantidades de PDFs (apuntes escaneados, artículos, normativas, etc.) y quieren marcar, resaltar y organizar la información de forma ágil.
Aplicaciones para tomar apuntes y organizar el estudio
No todas las notas tienen por qué ir en un documento formal. Muchas veces necesitas escribir a mano, hacer esquemas rápidos, guardar capturas de clase o crear mapas mentales. Aquí entran en juego herramientas específicas para apuntes y organización.
OneNote: tu cuaderno digital infinito
OneNote es una de las apps más potentes y a la vez más infravaloradas de Microsoft. Funciona como una libreta digital con secciones y páginas donde puedes mezclar texto, escritura a mano, dibujos, imágenes, grabaciones de audio, ecuaciones… todo perfectamente organizado por asignaturas o proyectos.
Si tu portátil con Windows 11 tiene pantalla táctil o lápiz digital, OneNote brilla todavía más: puedes escribir a mano como si fuera un cuaderno, dibujar diagramas, esquemas o mapas conceptuales, o subrayar PDFs y capturas. Luego puedes convertir la escritura manuscrita en texto, copiar fragmentos directamente a Word o guardar todo en la nube para consultarlo desde el móvil.
Para estudiantes que necesitan mezclar texto formal, fórmulas y dibujos (ciencias, ingeniería, arquitectura, etc.), OneNote se convierte en el centro de mando del curso: todas las clases, anotaciones, borradores de trabajos y recordatorios en un único sitio siempre sincronizado.
My Study Life: agenda académica completa
My Study Life es una especie de “agenda escolar 2.0” pensada exactamente para estudiantes. Permite introducir tu horario de clases, exámenes, entregas de trabajos y tareas pendientes en una única plataforma, tanto en versión web como en apps móviles.
La idea es que tengas toda tu vida académica organizada y siempre actualizada: qué asignatura toca ahora, qué deberes tienes para mañana, qué examen se acerca, qué tareas ya has entregado, etc. Cuenta con recordatorios y un calendario muy visual para que no se te escape nada.
Microsoft To Do y otras apps de tareas
Para gestionar tareas de forma más general, Microsoft To Do es una opción muy cómoda en Windows 11. Viene integrado con tu cuenta de Microsoft, sync en todos los dispositivos y se enlaza con Outlook. Puedes crear listas de tareas por asignatura, proyecto o ámbito personal, añadir notas, archivos y fechas límite.
Si quieres algo más avanzado o multiplataforma, herramientas como Todoist y Tictac también encajan muy bien. Todoist destaca por sus etiquetas, prioridades y vistas de proyectos, mientras que Tictac se centra en la simplicidad para quien solo quiere un listado claro de “cosas por hacer” con recordatorios.
Apps especializadas para la concentración: Forest y Focus@Will
La productividad no es solo organizar tareas, también es conseguir concentrarse. Forest, muy conocida en móviles, tiene su equivalente para navegador y se puede usar en el ecosistema de Windows 11 para evitar distracciones.
Forest funciona plantando un árbol cada vez que inicias una sesión de estudio; si abandonas la tarea y te vas a páginas “prohibidas”, tu árbol “muere”. No bloquea de forma agresiva, pero sí juega con la motivación y la culpabilidad para mantener el foco. La lista de webs que “matan el árbol” se puede personalizar, perfecta para vetar redes sociales o webs que te distraen.
Focus@Will va por otra vía: te ofrece música diseñada científicamente para favorecer la concentración. Configuras el tipo de sonido que mejor te viene y lo utilizas como fondo en tus sesiones de estudio. Muchos estudiantes lo usan como alternativa a poner listas de reproducción al azar.
Plataformas educativas y apps para aprender mejor
Más allá de ofimática y organización, hay aplicaciones creadas específicamente para enseñar y aprender: idiomas, programación, matemáticas, ciencia, lectura… Windows 11 sirve como base para muchas de ellas.
Khan Academy: tu academia gratuita en casa
Khan Academy es una plataforma educativa gratuita con miles de vídeos, lecciones interactivas y ejercicios que cubren desde primaria hasta bachillerato en matemáticas, ciencias, historia, economía, arte y más.
En Windows puedes acceder vía navegador o app, y tendrás acceso a más de 10.000 vídeos y actividades en distintos idiomas. La plataforma te propone ejercicios adaptados a tu nivel, ofrece pruebas para comprobar tu progreso y convierte el estudio en algo bastante ameno.
No es solo una “app de matemáticas”: abarca prácticamente todas las materias básicas de la educación obligatoria y se ha convertido en un apoyo habitual tanto para alumnos como para profesorado que busca recursos adicionales.
Scratch: aprender a programar jugando
Scratch es un entorno de programación visual pensado para que los niños y jóvenes empiecen a programar sin miedo. En lugar de escribir código, se arrastran bloques de colores que representan instrucciones, eventos, bucles, condiciones, etc.
La herramienta está orientada a estudiantes desde unos seis años en adelante, con una interfaz muy sencilla. A medida que el usuario avanza, los proyectos y funciones disponibles se van complicando, de forma que puede evolucionar desde pequeños juegos hasta animaciones y proyectos bastante sofisticados.
En el aula o en casa, Scratch sirve tanto para aprender lógica de programación como para trabajar creatividad y resolución de problemas. Los alumnos ven resultados inmediatos, lo que motiva muchísimo.
Duolingo y otras apps de idiomas
Duolingo es probablemente la app de idiomas más conocida del mundo, y también tiene versión para Windows (vía web o app). Propone micro-lecciones con ejercicios, juegos, traducciones y retos diarios para avanzar poco a poco en la lengua que elijas.
Su gran éxito está en hacerlo entretenido y no exigir sesiones largas: con unos minutos al día puedes ir acumulando vocabulario, estructuras básicas y comprensión. Es perfecta para complementar las clases de inglés, francés o cualquier otro idioma que estés estudiando, o para empezar uno nuevo desde cero.
GeoGebra y simuladores PHET para ciencias
GeoGebra Graphing Calculator es una referencia en matemáticas. Combina herramientas de geometría, álgebra, cálculo y gráficos en un único programa con una interfaz muy intuitiva. Puedes visualizar funciones, resolver ecuaciones, trazar datos y analizar puntos en el plano cartesiano con mucha facilidad.
Es muy útil para entender conceptos abstractos: ver cómo cambia una gráfica al modificar parámetros, experimentar con ecuaciones o comprobar visualmente resultados que en papel cuestan más de imaginar. Para estudiantes de ESO, bachillerato y primeros cursos universitarios es oro puro.
Los simuladores PHET, creados por la Universidad de Colorado, complementan muy bien GeoGebra. Se trata de simulaciones interactivas de Física, Química, Biología y Matemáticas que funcionan en HTML5, así que puedes usarlas directamente desde el navegador en Windows 11. También hay simuladores más especializados como simuladores de circuitos electrónicos para quienes estudian electrónica o ingeniería.
Seesaw, Google Classroom y otros entornos de aula digital
Para muchos colegios e institutos, el aula digital pasa por plataformas como Seesaw o Google Classroom. En Windows 11, docentes y estudiantes pueden acceder a estos servicios sin problemas y aprovechar la pantalla grande para trabajar cómodamente.
Seesaw actúa como un portafolio digital: los alumnos suben y documentan su trabajo (fotos, vídeos, archivos, dibujos), pueden comentar el de sus compañeros y recibir feedback de profesores y familias. Está muy implantado en etapas iniciales y en educación primaria.
Google Classroom, por su parte, es un sistema de gestión del aprendizaje. Permite a los profesores crear clases virtuales, publicar materiales, proponer tareas, corregir, puntuar y comunicarse con el alumnado. Es muy flexible y se integra con Drive, Documentos y el resto de herramientas de Google.
Herramientas para crear contenidos y presentaciones impactantes

Hoy en día no basta con entregar un documento de texto: muchos proyectos exigen presentaciones visuales, infografías, vídeos o materiales interactivos. Windows 11 ofrece un ecosistema perfecto para usar herramientas de diseño y comunicación visual.
Canva y Genially: diseño fácil sin ser diseñador
Canva es una plataforma de diseño gráfico que te permite crear casi cualquier cosa: presentaciones, pósters, carteles, horarios, CVs, portadas de trabajos, material para redes o incluso pequeños vídeos. Tiene versión web y app para Windows, y ofrece una enorme biblioteca de plantillas y elementos.
Su gran virtud es que no necesitas saber diseño: eliges una plantilla, cambias textos, colores e imágenes y listo. En la versión de pago, además, dispones de un enorme banco de imágenes y funciones extra, incluida integración con inteligencia artificial para generar textos o imágenes.
Genially va un paso más allá en el terreno de las presentaciones e infografías interactivas. Es ideal para proyectos donde quieras añadir elementos animados, botones, enlaces y recursos multimedia. Muchos docentes ya lo usan para crear materiales más dinámicos que un simple PowerPoint.
Powtoon: vídeos explicativos y animaciones
Si lo que necesitas es un vídeo explicativo o una animación sencilla (para presentar un trabajo, explicar un concepto o hacer un proyecto creativo), los programas de edición de vídeo para Windows te ayudarán a montar y pulir el resultado final, aunque Powtoon se centra en plantillas y animación rápida.
Funciona con un sistema de plantillas temáticas que puedes adaptar: eliges el estilo, cambias textos, añades tus imágenes y ajustas la narración. Se integra con distintas plataformas online y está pensada para gente que no tiene experiencia en edición de vídeo.
OBS Studio: grabación de pantalla y streaming
OBS Studio es un proyecto de código abierto que se ha convertido en estándar para grabar pantalla y hacer directos. Disponible también en Windows 11, permite crear escenas con múltiples fuentes: cámara web, escritorio, ventanas concretas, imágenes, texto, capturadoras, etc.
Para estudiantes y profesores es muy útil para grabar clases, videotutoriales o presentaciones narradas. Por ejemplo, puedes grabarte explicando una diapositiva, mostrar ejercicios resueltos paso a paso o preparar contenido extra para compartirlo con la clase; y luego pulirlo con guías sobre edición de vídeo para principiantes.
Herramientas de investigación, referencias y citación
En cuanto empiezas a hacer trabajos serios, TFG, TFM o artículos, la gestión de fuentes se vuelve crítica. Ahí entran las aplicaciones de investigación y bibliografía, que te ahorran horas de trabajo manual.
Zotero, Mendeley y otras apps de referencias
Zotero es uno de los gestores bibliográficos más conocidos. Te permite almacenar referencias de artículos, libros, webs, informes, etc., organizarlas en carpetas y generar citas y bibliografías automáticamente en distintos estilos (APA, MLA, Chicago, etc.).
Su interfaz recuerda a un gestor de correo: carpetas a la izquierda, lista de referencias en el centro y detalles a la derecha. Puedes buscar por autor, título, fecha o palabras clave, y añadir notas a cada referencia.
Mendeley ofrece funciones similares, con un fuerte enfoque en la colaboración. Es muy usado en entornos de investigación porque facilita compartir bibliografías entre grupos, anotar PDFs y descubrir artículos relacionados.
Cite This For Me y Google Académico
Cite This For Me es una página que te ayuda a generar citas correctamente formateadas. Eliges estilo, tipo de fuente (web, libro, artículo…) y usas el buscador integrado para localizar la referencia. Después, te devuelve la cita lista para copiar y pegar en tu trabajo.
Google Académico (Google Scholar) es el buscador de referencia de literatura científica. Desde Windows 11 puedes usarlo para encontrar artículos, tesis, libros y actas de congresos. Incluye información de citaciones, versiones en PDF disponibles y te permite exportar rápidamente las referencias a Zotero o Mendeley.
Dialnet y portales en español
Para contenidos en castellano, Dialnet se ha convertido en una plataforma imprescindible. Está coordinada por la Universidad de La Rioja y permite buscar tesis, artículos científicos, revistas y documentos en español de forma muy sencilla.
Su uso es tan simple como un buscador clásico: escribes el término, filtras por tipo de documento y exploras los resultados. Ideal cuando tu trabajo exige bibliografía en español o quieres localizar investigaciones locales.
Revisión de textos, plagio y mejora de la escritura
Escribir bien y evitar errores de plagio es fundamental para cualquier estudiante. Además de los correctores básicos de Word o LibreOffice, hay herramientas mucho más potentes que pueden ayudarte a pulir trabajos y mantener la ética académica.
LanguageTool, Stylus y otros correctores avanzados
LanguageTool ha pasado de ser una simple extensión de navegador a tener también app para Windows. Analiza ortografía, gramática, puntuación y estilo en varios idiomas, con un nivel de detalle bastante superior al corrector estándar.
Stylus (en su versión online) pone el foco en el estilo y la semántica. No solo te corrige errores, también te va explicando por qué algo está mal y cómo mejorarlo, con explicaciones didácticas y referencias. Es una buena opción para quienes quieren mejorar de verdad su expresión escrita en español.
Plag.es y comprobadores de plagio
Plag.es es uno de los detectores de plagio más completos. Está pensado principalmente para profesorado y centros, pero también lo pueden usar estudiantes para comprobar que sus trabajos no incluyen coincidencias excesivas con otros textos.
La herramienta compara tu documento con miles de millones de páginas, artículos, libros y repositorios, analizando incluso documentos largos de hasta 1.000 páginas mediante conexiones seguras (SSL). Después, permite revisar y corregir sobre el propio texto y descargar una versión final revisada.
Lectura, contenido académico y recursos gráficos
Además de escribir, hay que leer mucho y, en muchos casos, ilustrar los trabajos con imágenes, gráficos e iconos. También aquí hay un buen puñado de aplicaciones que facilitan la vida.
eBiblio y recursos de lectura
eBiblio es la plataforma de préstamo de libros electrónicos de muchas bibliotecas públicas en España. Desde Windows 11 puedes acceder al catálogo y leer libros de forma legal y gratuita, algo muy útil si necesitas novelas, ensayos o manuales que no quieres o no puedes comprar.
Bing Imágenes, Freepik y bancos de recursos
Cuando necesitas imágenes libres de derechos para tus trabajos, el buscador de imágenes de Bing es un gran aliado. Permite filtrar por licencia, incluyendo dominio público u otros tipos de licencias abiertas, algo que Google Imágenes no ofrece de forma tan detallada.
Freepik, por su parte, es un enorme repositorio de recursos gráficos: iconos, plantillas PSD, fotos de stock, ilustraciones, plantillas de presentaciones… Funciona con un modelo freemium: una parte gratuita con atribución y una parte de pago con más variedad y sin necesidad de mencionar al autor.
Almacenamiento en la nube y colaboración de archivos
Trabajar en varios dispositivos, hacer copias de seguridad y compartir archivos con compañeros es el pan de cada día. Las nubes personales se han vuelto esenciales para que un despiste no signifique perder un trabajo entero.
OneDrive y su integración con Windows 11
OneDrive viene profundamente integrado en Windows 11. Las carpetas de documentos, escritorio e imágenes se pueden sincronizar automáticamente para que, si el ordenador falla, tus archivos sigan a salvo en la nube.
Para estudiantes, OneDrive brilla especialmente cuando se usa junto a Microsoft 365: puedes abrir documentos directamente en la nube, compartir enlaces de solo lectura o edición con compañeros y profesores, y escanear documentos y pasar de imagen a texto desde el móvil para subirlos al instante.
Google Drive y Mega como alternativas
Si necesitas más espacio gratuito o ya trabajas mucho con Google, Drive es una alternativa natural. Además de la suite ofimática online, te permite subir cualquier tipo de archivo y compartirlo mediante enlaces con permisos configurables.
Mega destaca por ofrecer 50 GB gratuitos con cifrado de extremo a extremo. Es ideal para respaldar grandes volúmenes de datos (proyectos de vídeo, colecciones de PDFs, backups de apuntes) y compartirlos de forma segura. También incorpora funciones de mensajería, llamadas y videollamadas.
Apps de estudio avanzadas para PC: PDFs, tarjetas, mapas y más
Existen también aplicaciones de estudio muy específicas que, sumadas a las anteriores, pueden elevar mucho tu rendimiento: edición avanzada de PDFs, tarjetas de memoria, mapas conceptuales, etc.
PDFelement y la edición inteligente de PDFs
PDFelement es mucho más que un simple lector de PDF. Permite ver, editar, anotar, combinar, convertir y proteger documentos PDF en Windows, Mac, iOS y Android. Pensando en estudiantes, es perfecto para manejar apuntes, papers, libros de texto digitales y formularios.
Incluye funciones basadas en inteligencia artificial orientadas al estudio: puede resumir documentos largos para extraer los puntos clave, chatear con el propio PDF para hacer preguntas sobre el contenido, detectar información relevante, reescribir párrafos para mejorar claridad, corregir gramática, traducir y añadir marcadores inteligentemente.
También dispone de una función para “explicar” PDFs complejos, desglosando el contenido en partes más fáciles de entender. Esto es especialmente útil cuando te topas con textos muy técnicos o densos y necesitas una ayuda extra para comprenderlos.
Anki y Quizlet: tarjetas de memoria inteligentes
Anki aprovecha la repetición espaciada para ayudarte a memorizar contenidos a largo plazo. Creas tus propias cartas (definición por un lado, respuesta por otro), y el sistema programa automáticamente cuándo enseñártelas en función de lo bien que recuerdes cada una.
Quizlet añade una capa más lúdica a las tarjetas, con juegos, cuestionarios y modos de estudio variados. Puedes usar tus propias fichas o aprovechar las que han creado millones de usuarios para casi cualquier asignatura que imagines.
Creately, Draw.io y Tom’s Planner para diagramas y planificación
Creately y Draw.io son dos herramientas muy potentes para hacer diagramas, mapas conceptuales, esquemas, circuitos o diagramas de flujo. Funcionan arrastrando y soltando formas, conectándolas y aplicando estilos fácilmente.
En Draw.io, por ejemplo, puedes guardar tus creaciones como PDF, PNG o JPG, y almacenarlas en tu PC, Google Drive o OneDrive. Además, ambas herramientas incluyen plantillas para no partir de cero si no tienes experiencia diseñando esquemas; y sirven también para hacer planos o presentaciones técnicas.
Tom’s Planner se centra específicamente en los diagramas de Gantt, muy útiles para planificar proyectos largos: TFG, trabajos en grupo, proyectos de fin de ciclo, etc. Permite ver de un vistazo quién hace qué y cuándo, y actualizar la planificación con arrastrar y soltar.
Diccionarios, lectura y apoyo al lenguaje
Cuando escribes en español, tener a mano buenos recursos lingüísticos es fundamental, tanto para evitar errores como para asegurarte de usar las palabras adecuadas.
RAE y Fundéu
La web de la Real Academia Española (RAE) ofrece el Diccionario de la Lengua Española actualizado online. Desde Windows 11 puedes consultarlo rápidamente cada vez que tengas duda con el significado, el género o la conjugación de una palabra.
Fundéu (Fundación del Español Urgente) complementa a la RAE con recomendaciones de uso, ortografía y acentuación, y aclaraciones sobre términos de actualidad. Es una referencia estupenda para trabajos en los que quieras cuidar al máximo el lenguaje.
Intralíneas: mejorar la comprensión lectora
Intralíneas es una plataforma centrada en la comprensión lectora, con materiales para edades entre 8 y 18 años. Incluye textos de distintos géneros y autores, con explicaciones integradas y actividades asociadas.
Está alineada con habilidades evaluadas en marcos como PISA, así que sirve tanto para reforzar lectura en secundaria como para práctica específica de estrategias de comprensión: inferencias, ideas principales, etc.
Después de repasar todo este abanico de programas, se ve claro que un estudiante con Windows 11 tiene a su alcance un ecosistema enorme de aplicaciones: desde la ofimática clásica hasta las plataformas de aula virtual, pasando por herramientas de organización, apps de estudio con IA, creadores de contenidos, gestores de referencias o recursos lingüísticos y científicos. Elegir bien unas pocas y dominarlas vale mucho más que instalarlo todo sin criterio, así que lo ideal es que combines una buena suite ofimática, una app de organización, un par de herramientas de estudio avanzadas y algunas plataformas educativas que se ajusten a tu forma de aprender para aprovechar al máximo tu equipo con Windows 11.