Si tu PC se reinicia con una pantalla azul con el mensaje IRQL_NOT_LESS_OR_EQUAL, es normal que te entren los sudores fríos. Este error BSOD puede aparecer tanto al arrancar como en mitad de un trabajo importante, dejándote sin guardar nada y con la sensación de que algo grave se ha roto. La buena noticia es que, en la mayoría de casos, no se trata de un fallo irrecuperable, sino de un conflicto de controladores, memoria o configuración que se puede atacar paso a paso.
Antes de tirarte de los pelos, conviene entender que IRQL_NOT_LESS_OR_EQUAL (a menudo acompañado de DRIVER_IRQL_NOT_LESS_OR_EQUAL) es un aviso de Windows de que algo ha intentado acceder a una zona de memoria que no debía. Eso suele apuntar a drivers incompatibles, RAM problemática, registros corruptos o incluso malware. En las próximas secciones verás todas las causas habituales y un abanico muy completo de soluciones probadas, desde las más sencillas hasta las más avanzadas, para dejar el sistema fino otra vez.
¿Qué es el error IRQL_NOT_LESS_OR_EQUAL y por qué aparece?
La famosa pantalla azul con el texto IRQL_NOT_LESS_OR_EQUAL forma parte de los denominados códigos de detención o BSOD (Blue Screen of Death). Windows se apaga de golpe para evitar daños mayores cuando detecta que un proceso, normalmente un controlador de dispositivo o un componente del sistema, ha intentado acceder a una dirección de memoria para la que no tiene permiso o que no es válida.
En muchas ocasiones, junto a IRQL_NOT_LESS_OR_EQUAL verás referencias como DRIVER_IRQL_NOT_LESS_OR_EQUAL o archivos del sistema tipo ntoskrnl.exe. Esto no significa necesariamente que ntoskrnl.exe esté roto, sino que el error se ha producido en código que pasa por el núcleo de Windows. El origen suele estar en un driver mal programado, dañado o incompatible, en una memoria RAM con fallos o en un sistema operativo con archivos críticos corruptos.
Además, este BSOD puede aparecer en bucle, reiniciando el equipo una y otra vez, o de forma aleatoria cada cierto tiempo. Si en modo seguro el ordenador funciona estable y las apps se abren sin problemas, es una pista clara de que el problema está en drivers o software cargado solo en el arranque normal, no tanto en un daño físico inmediato de hardware.
Causas más habituales del error BSOD IRQL_NOT_LESS_OR_EQUAL
Aunque ver la pantalla azul pueda parecer un drama, la lista de motivos que suelen provocar este error está bastante bien acotada. Entender el origen te ayuda a elegir la solución adecuada sin ir a ciegas. Estos son los desencadenantes más frecuentes:
Controladores incompatibles o mal instalados
Uno de los motivos estrella del IRQL_NOT_LESS_OR_EQUAL son los drivers de hardware conflictivos. Puede ocurrir tras instalar un dispositivo nuevo (tarjeta gráfica, tarjeta de red, controlador de almacenamiento, etc.) o después de actualizar un controlador existente. Si el driver hace llamadas erróneas a memoria o no es totalmente compatible con tu versión de Windows, puede provocar BSOD constantes, cuelgues de aplicaciones o programas que ni siquiera llegan a abrirse.
Mal funcionamiento de la memoria RAM y otros componentes
Otra causa clásica es que la RAM o la placa base no estén trabajando correctamente. Un módulo de memoria dañado, una configuración inestable (por ejemplo, cambios de un solo módulo a dual channel sin comprobar compatibilidad) o un fallo en el controlador de memoria pueden disparar el error. Incluso si el hardware es nuevo, no se puede descartar un defecto de fábrica o problemas de compatibilidad entre módulos y placa base.

Archivos del sistema y registro dañados
También es muy habitual que el problema venga de archivos críticos del sistema corruptos o de un registro dañado. Esto puede ocurrir tras apagones bruscos, instalaciones fallidas de programas, desinstalaciones incompletas, errores en actualizaciones de Windows o infecciones de malware. Cuando el sistema intenta cargar o ejecutar uno de esos archivos corruptos, la memoria se gestiona mal y termina en una pantalla azul.
Malware y software problemático
En algunos casos, el origen es un programa recién instalado (incluyendo antivirus de terceros) o un malware que ha modificado archivos del sistema o inyecta código en procesos de Windows. Si tras instalar una aplicación concreta empiezan los BSOD, cierres repentinos de programas como Discord o errores al instalar videojuegos, esa app o un driver que arrastra con ella puede ser la responsable.
Actualizaciones de Windows defectuosas o revertidas
Las actualizaciones de Windows no son infalibles. A veces, una actualización de calidad o de drivers distribuida a través de Windows Update sustituye archivos por versiones que entran en conflicto con tu hardware o con otros componentes del sistema. En otras ocasiones, la actualización se revierte de forma parcial o deja el sistema en un estado incoherente, generando BSOD como IRQL_NOT_LESS_OR_EQUAL con relativa frecuencia.
Problemas de disco y sistema de archivos
Un sistema de archivos dañado en el disco duro o SSD también puede ser detonante. Sectores defectuosos o errores lógicos en la unidad donde está instalado Windows provocan corrupción de datos en archivos de sistema, drivers o registros, y eso termina traduciéndose en pantallazos azules. De ahí la importancia de ejecutar comprobaciones de disco periódicamente.
Sobrecalentamiento y configuración de hardware inestable
Aunque menos habitual para este código concreto, un sobrecalentamiento grave de la CPU o cambios agresivos de hardware (subidas de frecuencia, módulos de RAM a velocidades no soportadas, BIOS mal configurada) pueden generar lecturas erróneas de memoria y forzar a Windows a mostrar una BSOD para proteger el equipo.
Actualizar Windows y drivers: primer paso obligatorio
Antes de meterse en diagnósticos complejos, conviene empezar por lo básico: poner el sistema operativo y los controladores al día. Muchas veces el fallo se soluciona con una simple actualización que corrige incompatibilidades conocidas.
En primer lugar, es recomendable que conectes el PC a una conexión estable y entres en Configuración > Actualización y seguridad > Windows Update. Desde ahí pulsa en «Buscar actualizaciones» para descargar e instalar todo lo pendiente. Windows distribuye cambios de firmware, parches para drivers y correcciones de estabilidad, así que este paso puede eliminar de golpe un problema que se haya introducido con una versión anterior.
Ten en cuenta que no siempre Windows muestra todas las actualizaciones inmediatamente y, en ocasiones, aparecen errores del parche que generan inestabilidad. Microsoft suele desplegarlas de manera gradual según región, tipo de hardware y otros criterios, por lo que es buena idea ejecutar varias veces la búsqueda y reiniciar cuando lo pida. Una vez el sistema esté al día, comprueba si siguen apareciendo las pantallas azules.
Si el BSOD tiene claramente el prefijo DRIVER (DRIVER_IRQL_NOT_LESS_OR_EQUAL), es muy probable que algún controlador de dispositivo específico esté causando el desastre. En ese caso, además de Windows Update, conviene revisar el Administrador de dispositivos, localizar dispositivos con signos de advertencia y actualizar o revertir manualmente sus drivers desde la opción «Actualizar controlador» o «Desinstalar dispositivo» para que Windows instale el controlador genérico en el siguiente reinicio.
Comprobar y reparar archivos de sistema con SFC y DISM
Si, pese a actualizar, el error persiste, el siguiente frente es descartar que los archivos internos de Windows estén corruptos. Para eso dispones de dos herramientas nativas muy potentes: SFC (System File Checker) y DISM, que analizan la integridad de los componentes del sistema y los reparan automáticamente cuando es posible.
Lo ideal es abrir una consola elevada. Pulsa Windows + X y elige Símbolo del sistema (Administrador) o Windows PowerShell (Administrador). En esa ventana, escribe el comando:
sfc /scannow
Este análisis recorre los archivos protegidos de Windows y reemplaza los que estén dañados o falten por versiones correctas almacenadas en la caché del sistema. Puede tardar unos minutos; no cierres la ventana hasta que termine al 100 %.
Cuando SFC finalice, conviene continuar con la reparación de la imagen de sistema usando DISM, que trabaja a un nivel más profundo. En la misma consola, ejecuta sucesivamente:
DISM.exe /Online /Cleanup-image /Scanhealth
DISM.exe /Online /Cleanup-image /Checkhealth
DISM.exe /Online /Cleanup-image /Restorehealth
Cada uno de estos comandos comprueba el estado de la imagen de Windows y trata de restaurar los componentes dañados desde los repositorios oficiales. Algunos pasos tardan bastante, así que es normal que el progreso parezca detenido durante unos minutos. Una vez termines todo el proceso, reinicia el ordenador y verifica si el IRQL_NOT_LESS_OR_EQUAL sigue apareciendo.
Si después de estas reparaciones el fallo continúa, es una señal de que la causa probablemente no está en el núcleo del sistema, sino en drivers de terceros o aplicaciones instaladas.
Revisar actualizaciones problemáticas y desinstalarlas
Hay ocasiones en las que el desastre coincide en el tiempo con una actualización reciente de Windows. Si las pantallas azules han empezado justo después de instalar un determinado parche, conviene evaluar si esa actualización concreta es la culpable y, si es necesario, eliminarla.
Para ello, entra en Configuración > Actualización y seguridad > Windows Update y pulsa en «Ver historial de actualizaciones». Desde ahí podrás acceder a la opción «Desinstalar las actualizaciones», que abre una ventana con la lista de parches instalados ordenados por fecha. Localiza la última actualización aplicada antes de que comenzaran los problemas, selecciónala y usa la opción «Desinstalar».
Tras eliminar el parche conflictivo, reinicia el equipo y observa si el sistema se estabiliza. Si el BSOD desaparece, lo más probable es que esa actualización entrara en conflicto con tu hardware o con algún controlador concreto. En ese caso, puedes pausar temporalmente las actualizaciones automáticas y esperar a que Microsoft publique una versión corregida.
Detectar software conflictivo y desinstalar aplicaciones recientes
Otro escenario típico es que el error aparezca tras instalar un programa pesado o un antivirus de terceros. Suites de seguridad, editores de imagen y vídeo avanzados o utilidades que tocan bajo nivel del sistema (optimizadores, limpiadores, etc.) pueden introducir drivers o servicios que no se llevan bien con Windows o con tu hardware.
Si puedes arrancar Windows con normalidad, abre Configuración > Aplicaciones > Aplicaciones y características y ordena la lista por «Fecha de instalación». Desinstala en primer lugar el software añadido justo antes de que empezaran los BSOD. Si se trata de un antivirus de terceros, desactívalo y después desinstálalo por completo; al reiniciar, Microsoft Defender tomará el relevo automáticamente con un impacto menor en el sistema.
En algunos casos, desinstalar no es suficiente si el programa ha modificado drivers o ha dejado restos profundos. Ahí es donde cobra sentido utilizar la Restauración del sistema para volver a un punto de restauración anterior a la instalación del software conflictivo, siempre que tu equipo tenga activada esta característica.
Restaurar el sistema a un estado anterior
Cuando una instalación de software, driver o incluso una actualización cambia el sistema de forma que todo se vuelve inestable, la opción más limpia puede ser usar un punto de restauración. Windows suele crearlos automáticamente antes de realizar cambios importantes, de modo que puedas retroceder el estado del sistema (archivos, registro y configuración) a una fecha en la que todo funcionaba bien.
Para iniciar la Restauración del sistema, escribe «Recuperar» en el buscador de la barra de tareas y abre la opción relacionada con la recuperación. Dentro, selecciona «Abrir Restaurar sistema». Se mostrará un asistente con la lista de puntos disponibles, indicando fecha y programas afectados. Elige un punto anterior al momento en que empezaron los pantallazos azules, revisa qué software se verá implicado y sigue el asistente.
El equipo se reiniciará y aplicará los cambios de forma automática. El proceso suele durar solo unos minutos, aunque depende de la velocidad de tu disco. Una vez finalice y el sistema arranque, comprueba si ya no se reproduce el IRQL_NOT_LESS_OR_EQUAL ni los cuelgues de aplicaciones.
Si quieres crear un punto de restauración manual para futuras emergencias, puedes hacerlo desde la misma utilidad, en la pestaña Protección del sistema. Activar esta función es muy recomendable, porque te da una red de seguridad frente a instalaciones problemáticas sin tener que llegar al formateo.
Comprobar memoria RAM con la Herramienta de diagnóstico de Windows
Dado que este error está muy ligado a accesos inválidos a memoria, tiene todo el sentido comprobar si la RAM está en buen estado y si el controlador de memoria de la placa base se lleva bien con los módulos que has instalado. Además de herramientas de terceros, Windows incluye su propia Herramienta de diagnóstico de memoria.
Para lanzarla, guarda todo tu trabajo y cierra las aplicaciones abiertas. Haz clic con el botón derecho en el botón Inicio, selecciona «Ejecutar» y escribe mdsched, luego pulsa Aceptar. Se abrirá una ventana preguntando si quieres reiniciar ahora y comprobar si hay problemas. Elige la opción de «Reiniciar ahora y comprobar si existen problemas».
El equipo se reiniciará y, antes de cargar Windows, aparecerá la pantalla del diagnóstico de memoria ejecutando una serie de pruebas estándar. Este análisis puede llevar un rato. Si quieres un examen más profundo, en esa misma pantalla puedes pulsar F1 para entrar en Opciones avanzadas, cambiar la combinación de pruebas a «Extendida» y guardar con F10. Las pruebas extendidas tardan más, pero detectan errores más sutiles.
Al completar las pruebas, el PC se reiniciará y volverá al escritorio. Al cabo de unos minutos deberías ver una notificación con los resultados en el área junto al reloj. Si no la ves, puedes consultar los informes desde el Visor de eventos, navegando hasta Registros de aplicaciones y servicios > Microsoft > Windows > MemoryDiagnostics-Results > Operativo. Cualquier error de memoria que aparezca ahí es una pista clara de que necesitas sustituir la RAM o revisar su configuración y compatibilidad.
Diagnosticar el disco y el sistema de archivos
Si sospechas que el problema puede venir del almacenamiento (por errores al instalar programas, cortes extraños o lentitud anormal), es muy recomendable ejecutar una comprobación de disco con chkdsk y revisar casos como el error Bootmgr is missing cuando haya fallos de arranque.
Abre una consola con permisos de administrador (Windows + X > Símbolo del sistema (Administrador)) y escribe:
chkdsk c: /f
puedes cambiar la letra c: por la unidad donde tengas instalado Windows si es distinta. El parámetro /f indica que arregle automáticamente los errores lógicos encontrados, y si sustituyes /f por /r también buscará sectores defectuosos e intentará recuperar los datos legibles. Es posible que chkdsk pida reiniciar el equipo para poder trabajar sobre la unidad del sistema, acepta y deja que complete el proceso, que puede tardar bastante según el tamaño y el estado del disco.
Al terminar, si el sistema de archivos estaba dañando archivos de drivers o del propio Windows, lo más probable es que los BSOD se reduzcan o desaparezcan. Si continúan, hay que seguir afinando el diagnóstico.
Probar el hardware y ejecutar el solucionador de problemas
Además de RAM y disco, otros componentes pueden estar detrás de los pantallazos. Windows 10 incorpora un solucionador de problemas de hardware y dispositivos que, aunque no es perfecto, puede ayudarte a encontrar problemas básicos.
Ve a Configuración > Actualización y seguridad > Solucionar problemas y localiza la sección «Hardware y dispositivos». Pulsa en «Ejecutar el solucionador de problemas» y deja que el asistente examine tu equipo. Al finalizar, mostrará los errores detectados y, si es posible, te ofrecerá aplicar correcciones de forma automática.
Si además has cambiado recientemente componentes físicos (memoria RAM, tarjeta gráfica, discos, etc.), conviene que revises la compatibilidad entre las piezas y la placa base. Consultar la lista de memorias soportadas por la placa, probar los módulos de RAM uno a uno en distintos zócalos, o dejar el hardware a valores de fábrica sin overclock, ayuda a descartar configuraciones inestables que disparan el IRQL_NOT_LESS_OR_EQUAL.
Arrancar en modo seguro para aislar drivers y servicios

Cuando el ordenador es prácticamente inutilizable en modo normal, arrancar en modo seguro es una de las mejores formas de aislar el problema. En este modo, Windows carga solo el conjunto mínimo de controladores y servicios imprescindibles, de manera que, si el error desaparece, casi seguro que el origen está en algo extra que se añade en el arranque normal.
Para entrar en modo seguro en Windows 10, en la pantalla de inicio de sesión o desde el menú Inicio, pulsa el botón de encendido mientras mantienes apretada la tecla Mayús y elige «Reiniciar». En la pantalla de opciones selecciona Solucionar problemas > Opciones avanzadas > Configuración de inicio > Reiniciar. Una vez reinicie, verás una lista de opciones; elige el modo seguro (normal o con funciones de red, según necesites).
Si en modo seguro aplicaciones como Discord funcionan, Chrome deja de colgarse y no aparecen pantallas azules, tienes prácticamente confirmado que el hardware está razonablemente bien y que el problema es un driver o un servicio cargado solo en el modo normal. A partir de ahí, puedes probar:
- Deshabilitar programas de inicio y servicios de terceros con msconfig para ver con cuál vuelve el problema.
- Desinstalar software sospechoso (antivirus, utilidades de limpieza, herramientas de overclock, etc.).
- Reinstalar o revertir drivers concretos, especialmente los que controlan dispositivos nuevos o recientemente actualizados.
Analizar el sistema en busca de malware
El malware puede corromper archivos de sistema, inyectar código en procesos críticos y provocar errores de memoria que terminen en BSOD. Si no recuerdas cambios de hardware o software, pero notas comportamientos extraños, es sensato realizar un análisis exhaustivo de virus.
Sin necesidad de recurrir a soluciones de pago, puedes utilizar Microsoft Defender, que viene integrado en Windows 10 y Windows 11. Abre la aplicación desde el menú Inicio (buscando «Seguridad de Windows» o «Defender»), entra en el apartado de Protección antivirus y contra amenazas y haz clic en «Opciones de examen». Marca la opción de «Examen completo» para que revise todo el sistema en profundidad y lánzalo.
El análisis completo puede tardar bastante, pero es la mejor forma de detectar infecciones que estén tocando archivos del sistema o controladores. Si encuentra amenazas, deja que las elimine o ponga en cuarentena, reinicia y observa si el IRQL_NOT_LESS_OR_EQUAL deja de manifestarse.
Usar Driver Verifier para localizar controladores defectuosos (avanzado)
Cuando todas las pruebas anteriores no revelan al culpable y sospechas firmemente de un driver concreto, puedes recurrir a Driver Verifier. Es una herramienta avanzada de Windows que somete a estrés a los controladores para hacer aflorar errores ocultos, aunque debe utilizarse con cuidado porque puede provocar más BSOD mientras trabaja.
Para activarla, abre una consola de comandos como administrador y escribe:
verifier
Se abrirá el asistente de Driver Verifier. Elige «Create standard settings» y pulsa «Siguiente». A continuación, selecciona los controladores que quieres verificar (por norma general, es recomendable centrarse en los drivers de terceros y no en los de Microsoft) y termina con «Finish». Tras reiniciar, Windows empezará a monitorizar esos drivers con lupa.
Si alguno de ellos realiza operaciones indebidas, Driver Verifier forzará una pantalla azul apuntando con más precisión al controlador responsable. Esa información es muy valiosa para decidir si hay que actualizar, desinstalar o sustituir el componente asociado. Cuando acabes las pruebas, recuerda deshabilitar Driver Verifier ejecutando de nuevo el comando y seleccionando la opción para borrar la configuración actual, o con verifier /reset desde la consola.
Restablecer el PC o hacer una instalación limpia de Windows
Si has probado a actualizar, reparar, desinstalar, restaurar y el problema sigue machacando el equipo, puede que el sistema esté tan tocado que lo más práctico sea empezar de cero. Windows ofrece la posibilidad de restablecer el PC, conservando o no tus archivos personales, además de la opción clásica de una instalación completamente limpia.
Para restablecer el equipo, ve a Configuración > Actualización y seguridad > Recuperación y pulsa «Comenzar» en la sección «Restablecer este PC». Podrás elegir entre «Conservar mis archivos» (borra aplicaciones y configuración pero intenta mantener tus documentos) o «Quitar todo» (deja la unidad como recién instalada). Sigue las instrucciones del asistente y deja que termine; este proceso puede llevar bastante tiempo, así que mejor hacerlo cuando no necesites el ordenador.
Si ni siquiera así se soluciona, la alternativa más radical es formatear la unidad del sistema y realizar una instalación limpia de Windows desde un USB. Esto implica perder programas y configuraciones, y tendrás que reinstalarlo todo a mano, pero elimina casi cualquier rastro de instalaciones corruptas o problemas heredados. Antes de lanzarte, asegúrate de hacer copia de seguridad de tus datos importantes en otra unidad o dispositivo externo.
Recuperar datos tras un BSOD IRQL_NOT_LESS_OR_EQUAL
Cuando las pantallas azules aparecen justo cuando estás trabajando, es fácil perder archivos no guardados e incluso datos dañados por cierres forzados. Aunque lo ideal siempre es tener copias de seguridad periódicas, si ya estás en el problema puedes recurrir a herramientas de recuperación de datos especializadas que analizan discos y particiones en busca de documentos, fotos, vídeos y otros archivos borrados o inaccesibles.
Estas aplicaciones suelen funcionar en tres pasos: primero, eliges la ubicación donde se perdieron los datos (unidad completa, carpeta concreta, etc.), después dejas que la herramienta ejecute un escaneo en profundidad y, finalmente, previsualizas y recuperas los archivos que te interesan guardándolos en otra ubicación. Es fundamental no usar demasiado la unidad afectada para no sobrescribir los datos que quieres rescatar.
Más allá de estos casos de emergencia, es muy importante que, una vez estabilices el sistema, plantees una estrategia de copias de seguridad periódicas. Existen soluciones de backup que permiten clonar discos, hacer imágenes completas del sistema y programar copias automáticas de tus carpetas clave en discos externos o ubicaciones de red, reduciendo el impacto de futuros errores críticos.
Después de conocer qué hay detrás del temido IRQL_NOT_LESS_OR_EQUAL, ver todas las causas habituales y repasar desde las comprobaciones de Windows Update y SFC/DISM hasta el diagnóstico de memoria, disco, drivers y restauración del sistema, ya puedes afrontar este BSOD con mucha más calma; combinando estas técnicas, desde las más suaves hasta las más drásticas como el restablecimiento o la instalación limpia, es muy probable que consigas un Windows estable otra vez y, si actúas con previsión, tendrás también tus copias de seguridad y tus datos a salvo para cuando vuelva a surgir cualquier imprevisto. Comparta la información para que más usuarios conozcan del tema.