Técnicas para optimizar transferencias grandes entre PCs en la misma LAN

  • La velocidad de una copia en LAN depende del eslabón más lento: tipo de cable, tarjetas de red, switch, discos y configuración del sistema.
  • Ajustar correctamente Windows (SMB, Jumbo Frames, LSO, Auto‑Tuning TCP, antivirus, MTU) marca grandes diferencias en transferencias pesadas.
  • Para migraciones masivas puntuales conviene combinar LAN por cable, herramientas avanzadas de copia y, si procede, software específico de migración.
  • En entornos profesionales, planificar la arquitectura (10 GbE, RAID, SAN/NAS, automatización y monitorización) es clave para un rendimiento sostenido.

transferencias grandes entre ordenadores

Cuando empiezas a realizar transferencias grandes entre dos ordenadores en la misma LAN (fotos, vídeos, copias de seguridad, máquinas virtuales, etc.), lo normal es que tarde más de lo que te gustaría… pero si ves que la velocidad sube a tope y luego se desploma a unos pocos megas o incluso a cero, algo no va bien. Y no, no siempre es culpa del router ni de la tarjeta de red.

Si tienes, por ejemplo, dos PCs o servidores uno al lado del otro, conectados con cables modernos a un router o switch gigabit, deberías poder mantener velocidades muy altas y estables. El problema es que entre la configuración de Windows, el antivirus, el MTU, los drivers de red y el propio disco, es fácil que se cree un cuello de botella que haga que una transferencia de 10 GB o de 15 TB se convierta en una eternidad.

Por qué se ralentizan las transferencias grandes en una red LAN

La primera idea importante es que la red siempre funciona a la velocidad del componente más lento. Puedes tener un router gigabit precioso, pero si un PC o un cable se queda en Fast Ethernet, todo se vendrá abajo. Además de eso, hay bastantes factores de software que influyen en la copia real de archivos.

transferencias grandes
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Componentes de hardware que limitan la velocidad

En una red doméstica o de oficina típica, el rendimiento real que ves al copiar archivos depende de varias piezas que tienen que ir coordinadas:

  • Tarjetas de red (NIC): para alcanzar alrededor de 1 Gbps reales (unos 110-120 MB/s) las dos máquinas deben tener tarjetas gigabit correctamente configuradas a 1.000 Mbps Full Duplex.
  • Cables Ethernet: lo ideal es usar CAT‑5e, CAT‑6 o superior. Con cables viejos CAT‑5, largos o de mala calidad, la conexión puede negociar automáticamente a 100 Mbps sin que te des cuenta.
  • Switches, routers y otros equipos intermedios: todo el camino de un PC al otro tiene que soportar gigabit o más. Si un solo switch sólo llega a 100 Mbps, el conjunto de la comunicación se queda ahí.
  • Wi‑Fi: si uno de los equipos va por Wi‑Fi, olvídate de cifras constantes tipo 1 Gbps. Una conexión de 54 Mbps da, con suerte, unos 4 MB/s reales, y la velocidad baja en cuanto te alejas o hay interferencias.

Aunque tengas todo el hardware de red perfecto, la realidad es que muchas veces el cuello de botella está en el almacenamiento. Un disco mecánico típico puede moverse alrededor de 50-70 MB/s en archivos grandes y algo menos en miles de ficheros pequeños y fragmentados. Si en origen o destino tienes discos muy antiguos, saturados o poco optimizados, la LAN gigabit quedará desaprovechada.

Factores de software que estrangulan la LAN

Además del hardware, Windows y otros programas pueden hacer que las transferencias se vuelvan lentas, erráticas o con parones:

  • Configuración del router o fallo de hardware: firmwares desactualizados, tablas saturadas o unidades con errores pueden generar caídas de velocidad y desconexiones puntuales.
  • Antivirus y seguridad en tiempo real: el análisis de cada archivo que entra o sale por la red puede provocar que la copia suba a tope y luego se desplome mientras el antivirus revisa los datos.
  • Funciones avanzadas de red (LSO, RSS, offloading): ciertas optimizaciones como la Large Send Offload (LSO) o el ajuste automático TCP pueden mejorar el rendimiento… o romperlo, dependiendo del driver, el switch y el tráfico.
  • VPNs, proxys y filtros de contenido: cualquier túnel o proxy que intercepte el tráfico puede añadir latencia y limitar ancho de banda, incluso en una LAN.
  • Controladores de red desactualizados y software antiguo del sistema: drivers mal optimizados o versiones viejas de Windows Server / Windows 10/11 generan problemas de compatibilidad con tecnologías actuales.

Por eso, cuando ves que una copia llega durante unos segundos a 900 Mbps y después cae a 50 Mbps o a cero, suele haber una mezcla de problemas de disco, de driver de red y de software (antivirus, VPN, etc.) que están interactuando.

Cómo preparar la red física para transferencias grandes en LAN

Antes de meterte a tocar configuraciones complicadas, merece la pena revisar lo básico para que la capa física y el hardware no sean el freno.

Verificar cables, puertos y negociación de enlace

Lo primero es asegurarte de que ambas tarjetas negocian a 1 Gbps (o a la máxima velocidad disponible). En Windows puedes comprobarlo desde el estado del adaptador de red o desde el Administrador de dispositivos.

  • Cambia cables Ethernet por CAT‑5e o CAT‑6 certificados; evita cables excesivamente largos, dañados o sin marca.
  • Comprueba que el switch o router donde conectas ambos PCs es gigabit. Si no lo es, para una transferencia puntual puedes incluso conectar los equipos directamente entre sí con un cable Ethernet (la mayoría de tarjetas modernas ya no necesitan que el cable sea cruzado).
  • Revisa en las propiedades del adaptador que la velocidad y dúplex estén en Auto‑Negotiation o fijados a 1.0 Gbps Full Duplex si sabes lo que haces.

Recuerda que si hablas de redes 10 GbE o superiores (comunes en entornos profesionales), entonces cables, SFP+, switches y NICs deben estar preparados para esos 10 Gbps; de lo contrario no pasarás de gigabit.

Almacenamiento, caché y RAID

Si vas a mover decenas de gigas o teras de datos, una red muy rápida no sirve de mucho si el disco no da más de sí. Para mejorar el rendimiento de E/S:

  • Utiliza SSD para operaciones intensivas (por ejemplo, como destino de una migración puntual) o un sistema de caché SSD delante de discos mecánicos.
  • Valora RAID o Storage Spaces orientados a rendimiento (RAID 0/10, espacios de almacenamiento con striping) para sumar IOPS y ancho de banda.
  • Mantén los discos mecánicos con suficiente espacio libre y baja fragmentación

En entornos SAN o NAS dedicados, es habitual combinar redes 10G, RAID y Jumbo Frames para poder servir volúmenes muy pesados (copias de seguridad, vídeo, diseño 3D, etc.) sin que la red sea el cuello de botella.

Ajustes clave de Windows para acelerar copias en LAN

Suponiendo que el hardware acompaña, hay varios ajustes en Windows 10, Windows 11 y Windows Server que influyen claramente en la velocidad de copia por SMB u otros protocolos.

Desactivar características de Windows que penalizan la red

Windows incorpora funciones que resultan útiles en algunos escenarios pero que, en otros, añaden carga innecesaria durante una transferencia pesada.

Compresión Diferencial Remota (RDC)

La función de Compresión Diferencial Remota está pensada para optimizar el envío de diferencias entre archivos remotos. En la práctica, en muchas LAN actuales sólo introduce trabajo extra al sistema.

Para desactivarla en Windows:

  1. Pulsa Windows + S y escribe «características de Windows».
  2. Entra en “Activar o desactivar las características de Windows”.
  3. Busca “Compresión diferencial remota” y desmarca la casilla.
  4. Aplica los cambios y reinicia el PC. Repite en todos los equipos implicados en la copia.

Una vez desactivada en ambos extremos, puedes comprobar si las grandes copias LAN son más estables y consistentes.

Auto‑Tuning TCP

El Auto‑Tuning de TCP ajusta dinámicamente el tamaño de la ventana de recepción para optimizar el rendimiento de conexiones TCP. En muchos casos ayuda, pero puede provocar comportamientos raros con ciertos routers o firewalls.

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Para probar si te está perjudicando, puedes desactivarlo temporalmente:

  1. Abre un Símbolo del sistema (Administrador) con Windows + X.
  2. Ejecuta: netsh int tcp set global autotuninglevel=disabled
  3. Reinicia o inicia una transferencia grande y comprueba la velocidad.

Si la cosa empeora o no notas mejoría, puedes restaurar el comportamiento original con: netsh int tcp set global autotuninglevel=normal, de nuevo en un símbolo del sistema con privilegios.

Large Send Offload (LSO) y otras descargas de tareas

Muchas tarjetas de red implementan funciones como Large Send Offload (LSO), IPv4/IPv6 Checksum Offload, etc., que descargan parte del trabajo de la CPU a la NIC. En teoría es bueno; en la práctica, con ciertos drivers y switches puede causar caídas de rendimiento o cortes intermitentes.

Para desactivar LSO desde Windows:

  1. Pulsa Windows + X y abre el Administrador de dispositivos.
  2. Localiza tu adaptador de red y entra en sus propiedades.
  3. En la pestaña “Avanzado”, busca opciones tipo “Large Send Offload v2 (IPv4)” y “Large Send Offload v2 (IPv6)”.
  4. Cambia el valor a “Desactivado” en ambas y aplica los cambios.

Tras esto, realiza una nueva copia grande y comprueba si la tasa de transferencia deja de hacer altibajos tan pronunciados.

Jumbo Frames, MTU y su impacto real

En redes modernas, una forma de exprimir la transferencia de datos es modificar el MTU (Maximum Transmission Unit), es decir, el tamaño máximo de las tramas Ethernet que se envían sin fragmentar.

El estándar Ethernet habitual (IEEE 802.3) usa un MTU de 1500 bytes. Cuando las tramas superan 1518 bytes (MTU 1500) se las denomina Jumbo Frames, pudiendo llegar a valores típicos de MTU 9000.

La idea es sencilla: con tramas más grandes, se envían más datos útiles en cada paquete, se reduce el número total de cabeceras y el coste de procesar cada trama, y por tanto se gana eficiencia. Es como hacer una mudanza con un camión en lugar de con un coche pequeño; se hacen menos viajes y se aprovecha mejor el esfuerzo.

Ventajas de activar Jumbo Frames

  • Menos carga de CPU en switches, routers y tarjetas de red, al procesar menos tramas para la misma cantidad de datos.
  • Mejora en aplicaciones intensivas en tráfico IP, como almacenamiento en red, copias masivas o iSCSI.
  • Reducción de overhead (cabeceras y datos auxiliares), dejando más ancho de banda efectivo para los datos reales.
  • Menos fragmentación de la información y mejor rendimiento de conexiones TCP persistentes y pesadas.

Desventajas y riesgos de Jumbo Frames

  • Se complican los cálculos de CRC y el procesamiento en los dispositivos, pudiendo impactar negativamente en algunos escenarios.
  • Requieren más memoria de búfer en los equipos de red.
  • Aumenta la latencia por paquete, ya que cada trama lleva más datos y tarda más en transmitirse completa.
  • Si hay errores, se retransmiten bloques mayores, lo que penaliza bastante más el rendimiento.

Además, para que funcionen bien, todos los dispositivos del camino deben soportar el mismo MTU y estar configurados coherentemente: tarjetas de red, switches, firewalls, NAS, routers, etc. Mezclar equipos con Jumbo Frames activado y otros con MTU estándar en la misma red es una receta para problemas; si necesitas usar Jumbo Frames sólo en una parte, conviene segregarla en una VLAN específica.

Son especialmente recomendables cuando la red mueve paquetes muy grandes durante largos periodos de tiempo (almacenamiento SAN, grandes copias de seguridad, edición de vídeo, diseño 3D, entornos virtuales). De hecho, estudios de fabricantes como Dell indican que, gracias a redes 10G y Jumbo Frames, iSCSI puede llegar a superar a FC o FCoE en eficiencia, pese a la fama contraria.

Formas de transferir grandes volúmenes entre PCs en LAN

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Una vez afinada la red, toca elegir el método de copia adecuado para cada caso. No es lo mismo pasar 10 GB de fotos entre dos equipos domésticos que migrar 15 TB entre dos servidores Windows Server 2022 del CPD.

Compartición SMB nativa de Windows en LAN

La opción más habitual y directa es usar carpetas compartidas por SMB. Windows 10, Windows 11 y Windows Server integran de serie todo lo necesario para compartir archivos entre equipos conectados por LAN sin software adicional.

Para que funcione bien debes cumplir varios requisitos:

  • Que ambos equipos estén en la misma red (misma subred IP) y preferiblemente conectados por cable Ethernet.
  • En Windows, dentro de Configuración > Red e Internet > Centro de redes y recursos compartidos, habilita la detección de redes y el uso compartido de archivos e impresoras en el perfil adecuado (Privado o Público).
  • En “Todas las redes”, asegúrate de utilizar cifrado de 128 bits para las conexiones de uso compartido.
  • Comprueba en el adaptador de red (IPv4 e IPv6) que las IP se obtengan automáticamente por DHCP salvo que tengas una planificación manual.

Luego sólo tienes que:

  • Crear en el equipo origen una carpeta que quieras compartir.
  • Hacer clic derecho > “Conceder acceso a” > “Usuarios específicos…”.
  • Elegir el usuario (o “Todos”), y definir los permisos (sólo lectura o lectura/escritura).

Desde el otro PC, basta con abrir el Explorador de archivos, ir a la sección Red, localizar el equipo remoto y acceder a la carpeta compartida introduciendo credenciales si hace falta. A partir de ahí, copiar y pegar como si fuera una unidad de disco más, con la ventaja de que la velocidad sólo la limita tu LAN y tus discos.

Conexión directa con cable Ethernet entre dos PCs

Si tu red local no es fiable, sólo tiene Wi‑Fi o simplemente quieres aislar la transferencia, puedes interconectar dos ordenadores con un cable Ethernet y crear una red punto a punto. Es ideal cuando la infraestructura de red existente no acompaña.

El procedimiento genérico es:

  • Conecta ambos equipos con un cable Ethernet (hoy en día, casi cualquier cable directo funciona; las NIC suelen hacer auto‑MDI/MDIX).
  • Configura manualmente direcciones IP privadas en cada tarjeta. Por ejemplo:
    – PC1: IP 192.168.1.2, máscara 255.255.255.0, puerta de enlace 192.168.1.3
    – PC2: IP 192.168.1.3, máscara 255.255.255.0, puerta de enlace 192.168.1.2
  • Activa las opciones de uso compartido de Windows (detección de redes, uso compartido de archivos) en ambos.
  • Comparte la carpeta a copiar desde el equipo origen con permisos de lectura/escritura para el usuario que vayas a usar.
  • Reinicia ambos equipos para asegurarte de que la configuración se aplica y luego accede por Red en el Explorador, autenticándote en el equipo remoto.

Con este método, en una red gigabit realista puedes ver velocidades sostenidas del orden de 100 MB/s si los discos lo aguantan. Incluso con tarjetas más sencillas es normal superar los 10 MB/s, lo que supone una diferencia brutal frente a una Wi‑Fi inestable.

Uso de herramientas avanzadas como Robocopy y similares

Copiar y pegar desde el Explorador funciona, pero cuando la transferencia es crítica o hay muchos datos, compensa usar herramientas pensadas para eso. En Windows, Robocopy es el estándar de facto; también puedes usar Teracopy como alternativa.

  • Permite transferencias multihilo (varios archivos en paralelo).
  • Puede reanudar copias interrumpidas sin repetir todo.
  • Mantiene permisos NTFS, atributos, marcas de tiempo, etc.
  • Ideal para sincronizar árboles completos de carpetas entre máquinas.

Para pasar grandes volúmenes entre dos servidores o PCs en LAN, lo habitual es compartir una carpeta en el destino y luego lanzar Robocopy desde el origen apuntando a la ruta UNC (por ejemplo, \\ServidorDestino\Datos) con opciones de multihilo y logging.

Software especializado para migraciones PC‑a‑PC

En escenarios más de usuario final, cuando se cambia de ordenador, mucha gente prefiere soluciones más amigables que Robocopy. Herramientas como EaseUS Todo PCTrans permiten:

  • Transferir carpetas, archivos, programas y configuraciones entre dos PCs con Windows 7/8/10 a través de la red o mediante un archivo de imagen.
  • Realizar migraciones casi automáticas, con asistentes y selección sencilla de qué mover.
  • Rescatar datos de PCs que arrancan muy lentos o que fallan, actuando como salvavidas en casos de desastre.
  • Soportar aplicaciones conocidas como MS Office, Photoshop, Adobe, AutoCAD, Dropbox, etc., moviéndolas de un equipo a otro.

El flujo típico en este tipo de herramientas es:

  1. Instalar el programa en ambos PCs.
  2. Elegir en el origen el modo “De PC a PC” y marcar cuál es el equipo “Nuevo” y cuál el “Antiguo”.
  3. Conectar ambos equipos por la misma red usando contraseña de cuenta o un código de verificación generado en el equipo destino.
  4. Seleccionar qué archivos, carpetas, aplicaciones y configuraciones quieres trasladar, pudiendo ajustar la ruta de destino.
  5. Lanzar la transferencia y esperar el tiempo necesario dependiendo del tamaño total.

En una LAN con buen rendimiento, estas soluciones te permiten olvidarte de configurar permisos, rutas UNC o scripts, y centrarte en qué quieres mover exactamente.

Optimización avanzada en Windows 11 y entornos profesionales

Cuando hablamos de Windows 11 en puestos de trabajo o servidores Windows Server 2022, la cosa va más allá de una sola copia puntual: suele haber flujos recurrentes de datos, sincronizaciones con la nube y requisitos serios de ciberseguridad.

ómo evitar la sobre-configuración
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Parámetros avanzados del adaptador de red

Desde las propiedades del adaptador de red en Windows 11 se pueden ajustar factores como:

  • RSS (Receive Side Scaling): reparte la carga de red entre varios núcleos de CPU.
  • Coalescing de interrupciones y otras formas de agrupar paquetes para reducir la carga en el procesador.
  • Distintas opciones de offloading de checksum, segmentación, etc.

Estos ajustes, bien combinados, ayudan a que servidores y estaciones de trabajo manejen flujos de red intensivos sin saturar la CPU. El detalle fino suele requerir pruebas de rendimiento y monitorización para ver qué combinación funciona mejor en tu entorno concreto.

Impacto del software de seguridad

En empresas, las políticas de seguridad rara vez permiten desactivar antivirus, EDR o firewalls avanzados. Sin embargo, hay margen para minimizar su impacto en las copias masivas:

  • Crear exclusiones temporales para carpetas de transferencia o rutas de red concretas.
  • Ajustar políticas de inspección profunda sólo a fuera de la ventana de migración.
  • Planificar las transferencias grandes en horas de menor carga y con menos usuarios conectados.

La clave es mantener un equilibrio razonable entre seguridad y rendimiento sin dejar expuestos datos sensibles ni desactivar protecciones de forma imprudente.

Automatización, orquestación y monitorización

En procesos repetitivos, como volcados diarios, sincronizaciones entre sedes o pipelines híbridos con la nube, la mejor estrategia es automatizar y orquestar las transferencias:

  • Diseñar scripts robustos que dividan las tareas, prioricen ciertos volúmenes y verifiquen la integridad de los datos.
  • Integrar la copia de datos dentro de flujos de trabajo más amplios (por ejemplo, junto con validaciones, notificaciones y procesos de negocio).
  • En entornos híbridos, aprovechar servicios cloud (AWS, Azure, etc.) para crear pipelines seguros y resilientes entre datacenters y la nube.

Además, disponer de cuadros de mando e inteligencia de negocio que muestren throughput, latencia, tasas de error y tendencias a lo largo del tiempo ayuda a detectar cuellos de botella y justificar inversiones en red, almacenamiento o desarrollo a medida.

Ya existen soluciones que aprovechan IA para empresas y agentes inteligentes capaces de anticipar picos de carga, cambiar rutas o reasignar recursos de forma proactiva antes de que los usuarios sufran las congestiones.

Métodos alternativos cuando la LAN no es suficiente (o no existe)

Aunque centremos el tiro en LAN, es útil conocer otras vías de transferencia para cuando la red local no está disponible o es demasiado lenta.

Almacenamiento en la nube

Usar servicios en la nube como OneDrive, Dropbox, Google Drive o Nextcloud es cómodo y automatizable. Sin embargo, la velocidad de transferencia está atada a tu conexión a Internet, así que para archivos grandes suele ser poco práctico, sobre todo si no dispones de mucho espacio en el plan contratado.

Unidades externas, USB y tarjetas SD

Las memorias USB, discos duros externos, SSD portátiles y tarjetas SD siguen siendo la forma más sencilla de mover datos entre máquinas que no comparten red. Para muchos usuarios, basta con enchufar, copiar y desenchufar. Aun así, en entornos con buena LAN, suelen ser más lentos o menos cómodos que un share bien configurado.

Servicios de mensajería y correo electrónico

Para ficheros pequeños, trucos como enviarte los archivos por correo electrónico o por mensajería (WhatsApp Web, Skype, Telegram) funcionan, pero tienen límites de tamaño (por ejemplo, Telegram restringe los adjuntos por archivo) y no están pensados para mover colecciones de gigas.

Combinando una red por cable correctamente dimensionada, ajustes finos en Windows, selección inteligente de protocolos y herramientas, y —cuando se necesite— automatización y analítica, es posible convertir algo tan aparentemente pesado como mover decenas de gigas o varios teras entre equipos en la misma LAN en un proceso bastante rápido, estable y seguro, tanto en el entorno doméstico como en despliegues profesionales exigentes. Comparte esta guía para que más personas conozcan del tema.


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