El ecosistema del software libre frente a propietario en Windows está viviendo un momento curioso: la versión de Ubuntu que se ejecuta dentro de Windows está creciendo a un ritmo mucho mayor que la que se instala como sistema operativo principal. Así lo asegura Jon Seager, vicepresidente de Ingeniería de Canonical, en una entrevista recogida por The Pragmatic Engineer y difundida por Windows Latest.
Según Seager, el número de usuarios de Ubuntu a través del Subsistema de Windows para Linux (WSL) podría superar pronto al de quienes lo usan de forma nativa. No se trata de una batalla entre Windows y Linux, sino de una tendencia que refleja cómo los desarrolladores integran ambas plataformas en su día a día.
El crecimiento de Ubuntu en WSL supera al escritorio

Canonical compara el uso de Ubuntu en WSL con el de Ubuntu Desktop, y los datos apuntan a que el incremento de WSL es «significativamente mayor» que el del escritorio. En palabras de Seager: «Espero ver más usuarios de Ubuntu WSL que usuarios de Ubuntu nativo en los próximos meses».
Esta previsión se apoya en la demanda del sector de la programación. Muchas empresas entregan portátiles con Windows a sus empleados por políticas corporativas, pero esos mismos profesionales necesitan herramientas de Linux para trabajar con inteligencia artificial y aprendizaje automático. WSL les permite tener un entorno Linux sin renunciar al equipo que les han asignado.
La solución de Microsoft no requiere arranque dual ni una máquina virtual pesada. WSL integra un kernel Linux real y permite ejecutar Bash, binarios nativos y aplicaciones gráficas directamente sobre Windows, lo que facilita la interoperabilidad entre ambos sistemas.

Por qué los desarrolladores eligen WSL
El perfil del usuario que está impulsando este crecimiento es el del desarrollador que necesita un entorno Linux para tareas de IA, machine learning o desarrollo de software, pero que no puede cambiar el sistema operativo de su ordenador de empresa. Con WSL, la instalación es sencilla y no interfiere con las políticas de seguridad del departamento de TI.
Canonical ha sabido aprovechar esta oportunidad. La compañía trabaja codo con codo con NVIDIA, AMD e Intel para ofrecer soporte optimizado de GPU, NPU y DPU, algo fundamental para cargas de trabajo de inteligencia artificial. Además, Ubuntu 26.04 LTS ya incluye soporte nativo para instalar CUDA en Windows y AMD ROCm.
Otro avance importante son los llamados inference snaps, paquetes que seleccionan automáticamente el modelo y la cuantización adecuados para cada tarea. Esta funcionalidad está disponible tanto en WSL como en Ubuntu Desktop, y refuerza la apuesta de Canonical por la IA local.
Mejoras en WSL y el impulso de Microsoft

Microsoft ha convertido WSL en una prioridad para desarrolladores. Durante el último año ha mejorado la velocidad de acceso a archivos, la estabilidad de la red y la configuración inicial, aspectos que antes empujaban a algunos programadores a buscar alternativas mediante trucos avanzados para mejorar la experiencia en Windows Terminal. La compañía también ha presentado WSL Containers, una herramienta con una interfaz de línea de comandos similar a Docker llamada wslc, que permite crear y gestionar contenedores Linux directamente desde Windows.
Esta apuesta no es altruista. Microsoft prefiere que los usuarios que necesitan Linux lo utilicen dentro de Windows, y así retiene a los desarrolladores y a sus empresas como clientes. Por su parte, Canonical gana acceso a programadores que probablemente nunca habrían instalado Ubuntu de forma nativa.
La propia Microsoft mantiene Azure Linux para sus centros de datos en la nube, lo que demuestra que la relación entre el ecosistema Windows y Linux es cada vez más simbiótica. Aunque no se han facilitado cifras absolutas, la tendencia parece clara.

¿Sustituye WSL al escritorio Linux nativo?

A pesar del auge de WSL, la instalación nativa de Ubuntu sigue siendo la opción preferente para quienes necesitan control total del hardware y un entorno pensado desde cero para Linux. Los usuarios avanzados, los administradores de sistemas y quienes busquen configurar un entorno de escritorio ligero en Ubuntu encontrarán en el escritorio nativo la mejor experiencia.
WSL no sustituye al escritorio Linux, pero cambia las reglas del juego. Permite combinar la productividad de Windows con la potencia de Linux en un mismo equipo, algo que hasta hace unos años requería máquinas virtuales o arranques duales. Para muchos desarrolladores, esta flexibilidad es más que suficiente.
Canonical no ha publicado datos concretos sobre cuántos usuarios usan Ubuntu en WSL frente a los que lo hacen de forma nativa, pero la dirección es inconfundible: el futuro de Ubuntu en entornos corporativos pasa, en gran medida, por Windows. Y eso, paradójicamente, podría ser una buena noticia para el software libre.
