El ecosistema de Windows en ARM ha dado un paso de gigante. Microsoft ha confirmado que su base de datos Works on Windows on Arm ya supera las 7.000 aplicaciones y juegos verificados, una cifra que llega justo antes de la llegada de los primeros equipos con el chip RTX Spark de NVIDIA, prevista para este otoño. La compañía califica este momento como un punto de inflexión: la plataforma deja de ser un proyecto experimental para convertirse en una opción de primera clase para cualquier carga de trabajo.
Este anuncio no es casualidad. La expansión del catálogo coincide con la entrada de NVIDIA como segundo gran fabricante de silicio para Windows en ARM, rompiendo el monopolio que Qualcomm había mantenido con sus procesadores Snapdragon X. La combinación de más software compatible y más actores en el hardware dibuja un escenario en el que la arquitectura ARM empieza a competir de tú a tú con el tradicional x86 de Intel y AMD.
Más de 7.000 aplicaciones verificadas: qué significa realmente
La cifra de 7.000 aplicaciones verificadas es un hito importante, pero conviene matizarla. No todas son aplicaciones nativas escritas en código ARM64. El número incluye tanto software compilado específicamente para esta arquitectura como programas que funcionan correctamente a través de Prism, la capa de emulación integrada en Windows 11. Microsoft sostiene que alrededor del 90% del tiempo de uso en dispositivos ARM corresponde ya a versiones nativas, aunque la emulación sigue siendo un colchón fundamental para el software más antiguo o especializado.
El catálogo se ha ampliado en varias direcciones. En el apartado de productividad, se suman herramientas como Cursor, Microsoft Power BI, ShareX, Proton Drive y WPS Office. Para creadores de contenido, la lista incluye Affinity de Canva, Discord, Inkscape, MAGIX VEGAS Pro, Maxon Redshift, Signal y el navegador Perplexity Comet. El sector STEM y educativo también recibe soporte verificado para Arduino IDE, DBeaver, MathWorks MATLAB, Project Jupyter Notebook y QGIS QField. En seguridad empresarial, se han certificado soluciones como Acronis Cyber Protect, Cisco Duo, Sophos Endpoint Security y Surfshark Antivirus, lo que permite realizar una comparativa de seguridad entre los mejores antivirus para Windows 11.

La página Works on Windows on Arm, que se nutre de los datos de compatibilidad de Microsoft, se ha convertido en la referencia para comprobar qué software funciona en estos equipos. La plataforma utiliza datos de compatibilidad aportados por la propia Microsoft y sirve como guía para usuarios y empresas antes de dar el salto a un dispositivo ARM. Aun así, los expertos recuerdan que la compatibilidad verificada no garantiza un rendimiento idéntico al de un PC x86 en todos los casos, especialmente con aplicaciones muy exigentes o que dependen de controladores específicos.
NVIDIA RTX Spark: el segundo gran proveedor de silicio
El hito de hardware que da contexto a este anuncio se produjo hace unos meses, cuando NVIDIA presentó su superchip RTX Spark durante la conferencia GTC celebrada en el marco de Computex. Este SoC, desarrollado en colaboración con MediaTek, combina una CPU ARM Grace de 20 núcleos con una GPU NVIDIA Blackwell RTX que cuenta con 6.144 núcleos CUDA y núcleos Tensor de quinta generación. El conjunto alcanza hasta 1 petaflop de potencia de IA y admite 128 GB de memoria unificada, suficiente para ejecutar localmente modelos de lenguaje de hasta 120.000 millones de parámetros.
La llegada de RTX Spark tiene una doble lectura estratégica. Por un lado, NVIDIA lleva por primera vez el ecosistema CUDA y RTX a los portátiles Windows, un atractivo enorme para desarrolladores, creadores y jugadores. Por otro, rompe el monopolio que Qualcomm había ejercido sobre Windows en ARM desde 2024 con su familia Snapdragon X. Qualcomm seguirá siendo el actor dominante en volumen y en gamas medias, pero ya no es la única puerta de entrada al ARM para Windows.
Los primeros equipos con RTX Spark llegarán durante el otoño de 2026, con modelos de Microsoft Surface, ASUS, Dell, HP, Lenovo y MSI. La lista de fabricantes confirma que la apuesta no se limita a un único diseño o marca, sino que busca cubrir diferentes formatos y rangos de precio. Acer y GIGABYTE también se han sumado a la iniciativa, aunque con una presencia más discreta en los anuncios iniciales.
El gaming, la asignatura pendiente que empieza a aprobarse
Uno de los grandes escollos históricos de Windows en ARM ha sido el gaming. Los sistemas antitrampas, que trabajan a nivel de kernel, solían ser incompatibles con la emulación y dejaban fuera a muchos títulos multijugador. NVIDIA ha aprovechado la Gamescom 2026 para anunciar que Electronic Arts, Ubisoft y Embark Studios se suman al soporte de RTX Spark, uniéndose a nombres como Riot Games, Xbox y Krafton.
EA llevará su tecnología antitrampas Javelin a la plataforma, lo que permitirá jugar a títulos tan populares como Apex Legends y F1 25. Embark Studios adaptará The Finals y ARC Raiders, mientras que Ubisoft ha confirmado la llegada de Anno 117: Pax Romana. La compatibilidad con los sistemas de seguridad es especialmente importante en los juegos competitivos, donde cualquier limitación puede impedir que un título funcione correctamente. NVIDIA asegura que su nuevo hardware permitirá jugar en 1440p a 100 cuadros por segundo, con ray tracing y DLSS, ayudando a quienes buscan aumentar el rendimiento de sus juegos en Windows 11 fácilmente.
El respaldo de la industria del juego va más allá de estos nombres. SEGA, Capcom, Epic Games, KONAMI y CD Projekt RED también han mostrado su apoyo a la plataforma. Microsoft, por su parte, lanzó a principios de 2026 la aplicación de Xbox para todos los PC con Windows 11 basados en ARM y aseguró que más del 85% del catálogo de Game Pass es compatible con estos equipos. Aun así, los expertos recuerdan que el rendimiento gráfico dependerá del hardware concreto y que todavía pueden aparecer incompatibilidades puntuales.

Prism, la capa de emulación que lo cambia todo
El otro pilar del estatus de Windows en ARM como plataforma de primera clase es técnico y lleva años gestándose: la capa de emulación Prism. Desde la actualización 24H2 de 2024, Prism permite ejecutar aplicaciones x86 y x64 sin necesidad de recompilarlas. En 2025, Microsoft añadió soporte para las extensiones AVX y AVX2, un cambio crucial porque buena parte de los motores de juego y del software profesional exigen esas instrucciones y hasta entonces se negaban a arrancar en ARM.
El anuncio de agosto confirma además que Prism ha sido ajustado específicamente para la microarquitectura de RTX Spark, con la promesa de un mejor rendimiento emulado en los nuevos equipos que en los Snapdragon actuales. La apuesta de Microsoft es que la emulación sea un colchón, no una estrategia permanente; el objetivo es que cada vez más aplicaciones funcionen de forma nativa, porque más apps nativas significan mejor batería, menos calor y menos fallos.
La distinción entre software nativo y emulado seguirá siendo importante para usuarios profesionales que dependen de herramientas especializadas, complementos o flujos de trabajo complejos. En esos casos, la existencia de una aplicación en el catálogo no basta por sí sola, ya que también importan la estabilidad, el soporte de periféricos y el comportamiento de funciones avanzadas. Microsoft reconoce que determinados periféricos pueden seguir dependiendo de controladores específicos para ARM, y algunos instaladores de impresoras o dispositivos profesionales pueden encontrar problemas.
El mercado cambia de rumbo
Las cifras de los analistas dibujan un escenario de cambio estructural. TrendForce proyecta que la penetración de portátiles ARM alcanzará el 34,2% del mercado en 2029, sumando Windows en ARM, los M-series de Apple y los Chromebooks. Counterpoint calcula el 33% para 2030. En el segmento premium, Qualcomm superó el 10% de las ventas minoristas en Estados Unidos en diciembre de 2025, según Circana, el avance más rápido de una arquitectura que no sea Intel ni AMD en la historia del PC con Windows.
El impacto más directo recae sobre Intel y AMD. El duopolio x86, intocable durante cuatro décadas, se enfrenta ahora a un tablero de cuatro jugadores: Intel, AMD, Qualcomm y NVIDIA. Intel es el más expuesto, con su negocio de chips para PC generando 7.700 millones de dólares en el primer trimestre fiscal de 2026, más de la mitad de sus ingresos totales, en un trimestre que cerró con pérdidas netas de 3.700 millones. AMD está mejor protegido porque su negocio de centros de datos ya supera al de clientes, pero el segmento premium de portátiles es terreno disputado.
Conviene, eso sí, mantener la perspectiva. Las proyecciones más optimistas de ARM se miden en una década, y el total de portátiles ARM vendidos sigue siendo una fracción del mercado. Además, hay incertidumbres que frenan la curva: el anticheat y los controladores de nivel de kernel siguen siendo la frontera del juego y el software especializado; los precios de la memoria han encarecido los equipos de gama alta, y el lanzamiento de RTX Spark llega con un posicionamiento claramente premium, no mainstream.
Microsoft también trabaja en una función llamada IntelligentCarveout, actualmente oculta en una versión experimental de Windows 11, que permitirá a los usuarios decidir cuánta memoria unificada asignar a tareas de IA y gráficos. Esta opción, similar a la que AMD ofrece a través de sus drivers, podría convertirse en un sistema unificado para todas las plataformas con memoria unificada, como los futuros RTX Spark.

